Por: Cristina Fallas Villalobos.   4 marzo, 2018

Los turistas europeos no se conforman con hospedarse en un hotel todo incluido en Guanacaste, hacer canopy en Monteverde o rafting en el Pacuare.

El ciudadano del viejo continente reta a la industria turística ya que, entre otros aspectos, busca hospedarse en complejos pequeños y eco amigables, visitar sitios sin aglomeraciones y realizar actividades que lo conviertan en un tico más.

Tour operadores, hoteles y hasta rent a car, reconocen la importancia de complacer esas exigencias cuando la cifra de arribos desde Europa se mantiene creciendo desde el 2012.

Datos del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) muestran que hace ocho años ingresaron 225.996 europeos a Costa Rica, vía aérea,mientras que, el año pasado fueron 342.484, sin contar los registros de diciembre –aún no disponibles–.

El incremento en las llegadas es resultado de la puesta en funcionamiento de más vuelos directos entre Costa Rica y Europa. En poco más de dos años, el ICT logró aumentar de una a nueve la cantidad de firmas aéreas vinculadas al país.

Los europeos se tornan más interesantes para las empresas, ya que son los turistas que más tiempo permanecen en el país (18 noches) y los que más gastan (alrededor de $1.700) en comparación a todo el resto y quienes provienen de Estados Unidos, que actualmente son la mayor parte.

En los últimos años, el turista que arriba desde suelo estadounidense ha sido el más importante entre el total de visitantes. No obstante el crecimiento de llegadas se ha estabilizado.

Los visitantes del Viejo Continente se quedan más días en Costa Rica y distribuyen su dinero en diversas zonas del territorio nacional.
Los visitantes del Viejo Continente se quedan más días en Costa Rica y distribuyen su dinero en diversas zonas del territorio nacional.

Un 65% de las llegadas internacionales, vía aérea, del 2017 provenían de América del Norte (impulsadas mayormente por los ingresos desde Estados Unidos), mientras que, los arribos desde Europa significaron un 17% del total.

El tiempo de estancia de los europeos es una gran ventaja para Costa Rica debido a que les permite recorrer más el territorio nacional.

“Ellos se mueven más; visitan tres, cuatro o cinco lugares diferentes. Entonces el gasto que realizan se distribuye muy bien por muchas partes”, resaltó Mauricio Ventura, ministro de Turismo.

Los beneficios de atraer turistas europeos son percibidos por hoteles como The Westin Golf Resort & Spa, Bahía del Sol, Mangroove, Hilton Garden Inn, Nayara Springs, Hotel Río Celeste Hideaway y Lagarta Lodge.

También, por los tour operadores ARA Tours, Travel in Paradise, Tierra Verde y Best of Costa Rica, así como, por los rent a car Budget y Grupo ANC.

¿Qué buscan los europeos?

Al escoger un hotel prefieren complejos que tengan certificados de sostenibilidad (como el Certificado de Sostenibilidad Turística del ICT) y que sean pequeños para mantenerse alejados de grandes grupos de personas.

Kenneth Hidalgo, gerente de Operaciones de Hotel Río Celeste Hideaway, mencionó que el europeo toma muy en serio el hecho de que el lugar donde se hospeda ejerza la responsabilidad, tanto ambiental como social, de forma visible.

Con respecto a la experiencia, el europeo está más interesado en compartir con la comunidad local a través de tours que los hagan participes de las tradiciones costarricenses.

Esto los diferencia de los estadounidenses, quienes optan por el turismo de aventura o de bienestar (hacer yoga o someterse a tratamientos en un spa).

“Hoteles tipo boutique; es decir, familiares, pequeños y de buena calidad, experiencias auténticas y que involucran al turista en la vida cotidiana del tico, es la receta perfecta para satisfacer al europeo”, destacó Daniel Küng, presidente de ARA Tours.

Esa es una fórmula que busca emplear, por ejemplo, el Hotel Nayara Springs en San Carlos, donde han incorporado tours especialmente diseñados para quienes les gustan la naturaleza, las caminatas y las observaciones de aves.

Ante la llegada de más turistas europeos, y con el fin de satisfacer los gustos mencionados, quienes más han hecho variaciones son los tour operadores.

ARA Tours, por ejemplo, aumentó su planilla en un 20% y están capacitando a nuevos guías para que brinden atención en otros idiomas como el alemán y el francés.

También Tierra Verde y Best of Costa Rica se vieron obligados a contratar más personas ante la alta demanda de sus servicios por parte de europeos.

Eso sí, estas empresas son claras en que se deben mejorar aspectos a nivel general. Por ejemplo, tener una mayor disponibilidad en hoteles en temporada alta.

Por otra parte, al rentar un carro, prefieren recibirlo en los hoteles o lugares donde realizan tours.

“Esto a nivel operativo es impactante porque tenemos que tener muchos traslados de carros a lugares lejanos”, explicó Natalia Chavarría, gerente de mercadeo de Grupo ANC (Alamo, Enterprise y National).

La industria turística costarricense debe seguir apostando al mejoramiento o hasta la especialización de servicios para turistas europeos puesto que el ICT planea mantener sus esfuerzos de atracción de aerolíneas desde el viejo continente.

En ese tema surgen nombres como Turkish Airlines o Norwegian Air, los cuales se agregarían a la oferta de vuelos directos que ya existe desde ciudades como Londres, Madrid, París y Frankfurt entre otras.

Es decir, existe una alta probabilidad de que la llegada de europeos siga en aumento, aspecto que debería tener la atención de los oferentes turísticos para que se adapten a las demandas de esos nuevos clientes, sin descuidar a los que ya tienen.