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EY puso en funcionamiento herramienta para la inclusión laboral de personas con diversidad neurológica

La firma global de consultoría lanzó el capítulo de Costa Rica para su Centro de Excelencia en Neurodiversidad

EY, una de las cuatro principales firmas globales de consultoría, presentó a finales de setiembre el capítulo para Costa Rica de su Centro de Excelencia en Neurodiversidad (NCoE, por sus siglas en inglés). Se trata de una plataforma para potenciar la inserción laboral de personas neurodiversas en la región.

La población meta, denominada como “neurodiversa”, se incluye a personas con condiciones como dislexia, dispraxia, déficit atencional con hiperactividad (TDAH) o que pertenecen al espectro autista, entre otras.

Héctor Rivera, socio de consultoría de EY y líder de la iniciativa comentó que los individuos neurodiversos, que constituyen aproximadamente el 20% de la población mundial, y paulatinamente se ha reconocido su potencial.

“Creemos firmemente que la Diversidad y la Inclusión (D&I), no solo son un tema de compromiso con los Derechos Humanos, sino que son claves del éxito para cualquier organización, incluida nuestra firma, que valora y tiene consciencia del gran aporte y valor agregado que significa contar con variedad de formas pensamiento y trabajo”, comentó Rivera.

A lo largo de la historia, la neurodiversidad se ha asociado con limitaciones, fruto de las diferencias de relacionamiento que pueden presentar las personas con esas características. Sin embargo, la investigación ligada a tratamientos y atención de esta población ha permitido concluir que pueden tener ventajas significativas en áreas como:

  • Pensamiento analítico e innovación.
  • Razonamiento, resolución de problemas complejos e ideación.
  • Diseño y programación de tecnología.
  • Creatividad, originalidad e iniciativa.

En el mundo se registran iniciativas exitosas de empleo, como el estudio de diseño La casa de Carlota, cuyas sedes en España y Colombia tienen reconocimiento global como empleadores inclusivos de personas con síndrome de Down y del espectro autista.

La marca define sus políticas como “activismo creativo” y su promoción de los aportes que la comunidad neurodiversa hace a sus objetivos de negocio les ha valido premios especializados y por resultados empresariales.

En el país, este año se dio a conocer que la operación de P&G ha completado tres procesos de contratación dirigidos a personas neurodiversas, con el objetivo de que el espectro autista represente el 1% del total de su personal en Costa Rica.

En este caso, los aplicantes debían contar con nacionalidad costarricense o permiso de trabajo vigente, un certificado médico de su diagnóstico dentro del espectro autista, nivel de inglés básico y afinidad por la tecnología.

Para contar con un proceso de reclutamiento que entendiera las necesidades de las personas en el espectro autista, P&G Costa Rica trabajó con Specialisterne, una organización social que ofrece formación y empleo a personas adultas con autismo en el ámbito de tareas informáticas y administrativas, entre otras.

EY cuenta con ocho NCoEs, seis de estos ubicados en Estados Unidos (Filadelfia, Dallas, Chicago, San José, Nashville y Boston), además de India y Canadá. La expansión global está en marcha en Costa Rica, Polonia y España.

El espacio es una plataforma donde las personas neurodivergentes desarrollen su potencial profesional, mediante pasantías que les abrirán espacios para aportar ideas, fortalecer sus competencias y obtener experiencia de trabajo diario, en conjunto con otros profesionales.

Este ejercicio generaría a mediano plazo una base de personas con mayor empleabilidad, lo cual facilitaría su inclusión en otras compañías y giros de negocio, donde aún carecen de estructuras para facilitar la integración de poblaciones neurodiversas.

Como parte de la apertura de este espacio en el país, EY busca personas interesadas que cuenten con estudios (en curso o terminados) dentro de los siguientes campos: informática, tecnología, finanzas, administración o matemáticas.

Además, se requieren conocimientos en Microsoft Office, capacidad para trabajar en equipo, comunicación verbal y escrita en inglés, así como buena organización, planificación y manejo del tiempo.

Otros atributos deseables son:

  • Título universitario.
  • Manejo de distintos lenguajes de programación.
  • Experiencia en codificación.
  • Conocimientos en auditoría.
  • Conocimientos contables.

Para formar parte del proceso de selección también se solicita una copia del diagnóstico o bien la copia del certificado emitido por el Consejo Nacional para Personas con Discapacidad (Conapdis), con el fin de tener en consideración todos los elementos necesarios y, en caso de ser preciso, se puedan realizar las adaptaciones requeridas.

El formulario de aplicación está en el sitio de búsqueda de empleo de EY, y se localiza al escribir neurodiversidad en el buscador.

Costa Rica carece de estadísticas o estimados confiables sobre la cantidad de individuos con características de diversidad neurológica dentro de la población nacional.

Según Santiago Blanco, del departamento de prensa del Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis), las estadísticas generadas se apegan a las definiciones internacionales de discapacidad, incluidas en la Convención de Derechos emitida por la Organización de las Naciones Unidas, en la cual aún no se incluye la neurodiversidad.

“Por manejarse desde el paradigma de derechos humanos, las estadísticas no se centran en las deficiencias”, puntualizó Blanco.

Un intento de medición se aplicó en 2018 por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), mediante la Encuesta Nacional sobre Discapacidad (Enadis). Las cifras correspondientes al apartado Población de 18 años y más por situación de discapacidad, según deficiencias diagnosticadas, octubre y noviembre 2018 incluyen un apartado para población con trastorno del espectro autista (TEA), que reúne unos pocos miles de respuestas, y advierte que debido al coeficiente de variación, la estimación es poco confiable y, por tanto, se debe utilizar con precaución.

La clasificación definida como TEA es una evolución diagnóstica que agrupa el trastorno autista, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (TGD no especificado) como parte de la categoría de trastornos del neurodesarrollo.

Diferentes iniciativas locales independientes trabajan en proyecciones y mediciones para calcular la cantidad de costarricenses dentro del espectro autista. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) correspondientes a junio de 2021 calculan que uno de cada 160 niños tiene un TEA.

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica Montero es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.

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