Por: Jéssica I. Montero Soto.   14 abril
Coyol Free Zone está invirtiendo en la capacitación de personas con potencial para ser contratadas como operarias en empresas de dispositivos médicos. Foto: Cortesía de Coyol Free Zone.
Coyol Free Zone está invirtiendo en la capacitación de personas con potencial para ser contratadas como operarias en empresas de dispositivos médicos. Foto: Cortesía de Coyol Free Zone.

De los 16.500 empleos activos que mantiene el sector de dispositivos médicos en Coyol Free Zone, en Alajuela, un 80% corresponden al perfil de operarios, y se proyecta que se seguirán generando entre 1.500 y 2.000 nuevos puestos de trabajo al año, solamente en esa ubicación.

Carlos Wong, gerente general de Coyol Free Zone, informó de que el sector reúne 31 empresas en sus instalaciones, y que en ese parque industrial se genera el 58% del total de exportaciones de dispositivos médicos del país.

Durante un webinar sobre el sector de dispositivos médicos, Wong relató que han invertido en una estructura de capacitación técnica que les permita cubrir la demanda creciente de personal capacitado para líneas de producción, aunque reconocen que su operación y el resto del país deben desarrollar alianzas con la academia para aumentar las opciones educativas en los perfiles que requieren las empresas exportadoras.

La iniciativa interna se denomina Academia Coyol y es una plataforma virtual de capacitación en temas que van desde el entrenamiento básico para utilizar implementos de seguridad en las líneas de producción, hasta temas de especialización de industria médica. Adicionalmente, tienen acuerdos con el Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), para impartir en las instalaciones del parque la maestría en Dispositivos Médicos.

Pero los esfuerzos también incluyen capacitación previa: el plan Integrate a Coyol ha impartido 67 cursos introductorios, y de las 1.660 personas capacitadas, han contratado 1.421.

Tendencias

Lucía Gross, consultora independiente en atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) adelantó que las tendencias del sector seguirán mediadas por la tecnología y Costa Rica tendría oportunidad de crecer en el aporte de valor. Se trata de avances en telemedicina (equipos y servicios), salud digital (dispositivos y wearables), cirugía mínimamente invasiva (equipos, tecnología y procedimientos), bioimpresión (generación de tejidos en impresoras 3D), bioinformática y robótica - automatización.

“Ya lo vamos haciendo: además de manufactura, en el país hay diseño de productos, computadoras para bioimpresiones 3D, y diferentes procesos de valor agregado”, relató Gross.

En el país también se han desarrollado procesos de cirugía mínimamente invasiva y se avanza en gestión de datos para la toma de decisiones de salud. El aprovechamiento completo de esas oportunidades requiere un análisis de las limitaciones y la regulación nacional, regional y global de cada sector, algo en lo que Costa Rica también tiene camino adelantado.

“Aquí recibimos inspecciones de agencias y autoridades de diferentes partes del mundo: FDA de Estados Unidos, CFDA de China, PDMA de Japón, Anvisa de Brasil, entre otras. Todas son muy rigurosas y tanto las instalaciones como los procesos alcanzan estándares globales de calidad”, enfatizó Gross.