Por: Manuel Avendaño Arce.   10 diciembre, 2020
La multinacional llegó a Costa Rica en 1997 con una planta de ensamblaje de productos de alta tecnología que impulsó el crecimiento de las exportaciones. Fotografía: Cortesía de Intel.
La multinacional llegó a Costa Rica en 1997 con una planta de ensamblaje de productos de alta tecnología que impulsó el crecimiento de las exportaciones. Fotografía: Cortesía de Intel.

La empresa de capital estadounidense Intel invertirá $350 millones en los próximos tres años para reiniciar operaciones de manufactura en las áreas de ensamble y prueba en Costa Rica, tras el cierre de su planta de manufactura a finales del 2014.

La nueva operación de la compañía implicará la contratación de 200 personas en áreas como ingeniería y técnicos en electrónica, electromecánica y afines. La apertura de esta división en el país se hará en el segundo semestre del 2021, según indicó la empresa en un comunicado de prensa.

Los interesados en optar por uno de los puestos disponibles pueden revisar las publicaciones periódicas que la empresa hará en su página web: www.intel.com/jobs

Ileana Rojas, gerente general de Intel Costa Rica, explicó en un comunicado que la compañía evalúa continuamente sus operaciones en todo el mundo para garantizar que cuentan con la capacidad adecuada que permite satisfacer la demanda global.

(Video) Intel Costa Rica retomará operaciones de manufactura en 2021

“Iniciaremos las operaciones de ensamble y prueba en Costa Rica con el fin de ampliar nuestra capacidad y seguir satisfaciendo las necesidades de nuestros clientes”, indicó la jerarca.

Rojas enfatizó que las ventajas de Costa Rica para retomar las operaciones de manufactura se deben a la infraestructura que ya existe, el talento, el régimen de zona franca y la certeza jurídica del país.

Las instalaciones de ensamble y prueba estarán ubicadas en San Antonio de Belén y son parte de la división de Manufactura y Operaciones.

En esta planta se recibirán las obleas de silicio fabricadas por Intel, se cortarán y se enviarán a una instalación de ensamble y prueba. Cada chip se procesa en un paquete que lo protege y le permite conectarse con otros componentes.

“Como pionera en el campo de la alta tecnología, Intel abrió las puertas para que muchas empresas se establecieran en Costa Rica, atraídas por nuestro más valioso recurso: el talento de nuestra gente”, indicó Andrés Valenciano, ministro de Comercio Exterior.

Constantes ajustes en Costa Rica

Intel cuenta actualmente con una operación que se divide en dos áreas: el Centro de Investigación y Desarrollo (I&D) y el Centro de Servicios Globales.

En la compañía trabajan 2.200 personas en suelo nacional. El Centro de I&D se dedica al diseño, prototipado, prueba y validación de soluciones de circuitos integrados.

Mientras que el Centro de Servicios Globales se enfoca en el diseño, ejecución y mejora de procesos de negocio para áreas como finanzas, recursos humanos, ventas, mercadeo, calidad y tecnologías de la información.

La compañía cerró su planta de manufactura en Costa Rica a finales del 2014 lo que implicó el despido de 1.500 personas.

El 26 de marzo del 2019, la multinacional Intel confirmó despidos en su planilla en Costa Rica debido a una decisión global que también afectó las operaciones en otros países como Estados Unidos.

También hizo ajustes y cambios en su operación en el país en febrero del 2018, pero en ese momento tampoco dieron detalles sobre la cantidad de personas que salieron de la empresa.

La multinacional llegó a Costa Rica en 1997 con una planta de ensamblaje de productos de alta tecnología que impulsó el crecimiento de las exportaciones hasta alcanzar el 20% del total de las ventas del país al exterior y convertir los microchips de computadoras en el principal producto de salida a otros mercados.

En abril del 2014 la empresa anunció que dejaría de fabricar chips en el Costa Rica y cerraría su planta de manufactura, lo que implicó una reducción en la planilla que pasó de 2.700 a 1.200 trabajadores.

En junio de ese mismo año, Intel anunció la apertura de un mega laboratorio dedicado a la investigación y la validación de productos, esto le permitió mantener una planilla de 2.100 personas.

Para abril del 2017 la empresa despidió 68 trabajadores de un grupo de 900 ingenieros quienes trabajaban en el Centro de Investigación y Desarrolló, en Belén, Heredia.