Negocios

Inversión de farmacéuticas y hospitales privados confirma el interés de las empresas por investigar

Hospitales privados se han acreditado para el desarrollo de investigaciones por contrato. Laboratorios farmacéuticos aportan a la formación de investigadores y patrocinan estudios

Empresas transnacionales y locales que operan en el denominado sector de ciencias de la vida en Costa Rica van acumulando inversiones dirigidas total o parcialmente a impulsar el crecimiento de la investigación biomédica en el país. Este campo tiene la particularidad de los hubs: conforme aumenta su volumen, genera más oportunidades de encadenamiento complejo y en áreas más allá de la especialidad en salud.

Por ejemplo, los hospitales privados trabajan en la especialización de sus servicios para la investigación propia y para terceros. Pero además de mantener tecnología actualizada y certificaciones de salud, también ofrecen funciones de administración y control.

El médico José Enrique Camacho, jefe de investigación y docencia del Hospital Clínica Bíblica relató que la organización se acreditó como OAC (administración por contrato) y OIC (investigación por contrato) ante el Consejo Nacional de Investigación en Salud (Conis) en mayo de 2021.

“Fomentar y desarrollar la investigación biomédica en Costa Rica será primordial para el adecuado crecimiento y posicionamiento del país como uno de los principales actores en el campo de las ciencias de la vida. La investigación en general fomenta y estimula el pensamiento crítico, la creatividad y de paso, fomenta el desarrollo de soluciones innovadoras que pueden cambiar e impactar de manera trascendental la vida de los pacientes a nivel mundial”, enfatizó Camacho.

El especialista también estableció la necesidad de invertir en educación, para acompañar adecuadamente el desarrollo de la investigación, de ahí que su puesto una el área de proyectos y la docencia.

“Debemos hacer un esfuerzo consciente como país para incluir dentro de todos nuestros programas de educación cursos que promuevan investigar e innovar. Debemos brindarles a las futuras generaciones las herramientas necesarias para que se puedan defender en un mundo que cambia constantemente, esto involucra el desarrollo de pruebas de concepto, principios de innovación y su adecuada gestión”, aseguró.

La firma farmacéutica Pfizer coincidió con este planteamiento: en el año de aprobación de la Ley Reguladora de Investigación Biomédica (9234), 2014, creó el Instituto Pfizer para la Ciencia e Investigación (IPCI), con sede en Costa Rica y operaciones en Centroamérica y República Dominicana.

Daniel Bustos, director médico de Pfizer Centroamérica y Caribe, explicó que el IPCI se dedica exclusivamente al apoyo e incentivo de actividades educativas continuas, en las áreas de la ciencia y la investigación, para profesionales de la salud, la comunidad científica y la sociedad en general. Por consideraciones éticas y de autonomía, el Instituto está liderado por el Departamento Médico de Pfizer Centroamérica y Caribe, pero se desligó de las actividades comerciales de la compañía en la región.

“El compromiso del IPCI de apoyar a la educación médica continua nos ha permitido impartir más de 50 cursos –contabilizando más de 3.000 personas capacitadas al 2022–, en temas como Buenas prácticas clínicas, curso avalado por el CONIS y requerido para poder acreditarse como investigador en Costa Rica, así como entrenamiento en Desarrollo de protocolos de investigación y publicaciones científicas, entre otros”, relató Bustos.

En el mundo. El tema de COVID-19 mantiene relevancia con 7.917 estudios activos hasta la fecha. En términos generales, el segmento oncológico ha sido históricamente el más relevante y se espera llegue a representar unos $23.400 millones en investigación médica en 2027. También, el rápido crecimiento de la población adulta mayor sufriendo de enfermedades crónicas está disparando la inversión de estudios ligados al desarrollo de medicamentos para este segmento de la población.

—  Cámara Costarricense de la Salud

La educación va ligada a una de las principales oportunidades identificadas por las empresas: el desarrollo de centros de investigación especializados en diversas patologías.

Ya algunos centros de salud habían identificado este modelo como ventajoso para la atención de pacientes. El hospital CIMA, por ejemplo, cuenta con un ala específica para psiquiatría y desórdenes alimenticios, con condiciones diferenciadas en infraestructura y manejo administrativo. Este centro médico también está acreditado para la investigación.

El hospital Metropolitano estructuró su recurso interno de investigación y formó el Metropolitan Research Institute (MRI). Desde ahí conectan pacientes con enfermedades como cáncer, enfermedades pediátricas o infecciosas y programas de investigación clínica.

Mónica Nágel, directora de relaciones corporativas de Grupo Montecristo, aseguró que la consolidación del Metropolitano Research Institute (MRI) es una muestra del compromiso del conglomerado en este tema.

“Además, el avance en la investigación médica y el desarrollo de la medicina en el país nos pone a la vanguardia en el sector de ciencias de la vida, considerado uno de los principales sectores emergentes de la economía global”, concluyó Nágel.

El hospital Clínica Bíblica abrió en enero su Centro para la Innovación en Ciencias de la Vida, con la intención de que funcione como una incubadora y aceleradora de proyectos biotecnológicos, además de tener una OAC para investigación clínica.

Reclutamiento para estudios
La Ley 9234 establece que la participación de pacientes en estudios médicos debe ser voluntaria y gratuita, únicamente se cubren los costos en los que incurra la persona participante para asistir a las pruebas. Los hospitales Metropolitano, Clínica Bíblica y Cima invitan a pacientes de sus servicios que cumplen con las características que se buscan en cada investigación, y algunos, como el Metropolitano, publica en sus redes sociales las nuevas búsquedas de pacientes.
Recuerde: un estudio biomédico puede llevar al desarrollo de mejores opciones de tratamiento para una enfermedad, pero los resultados estarán disponibles a largo plazo. La oferta de una “cura” para su condición o la certeza de que habrá “mejoras” a raíz de la participación es una práctica antiética. En la mayoría de las investigaciones se presentan casos donde el tratamiento actual es mejor que el experimental. Antes de participar, revise el consentimiento informado y asegúrese de que toma la decisión desde la autonomía.
Fuente: Hospitales consultados y Ley 9234

Tema de interés

La Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) señaló que la industria farmacéutica global destina alrededor de un 21% de sus ventas a las actividades de investigación y desarrollo.

Raul Sotomayor, director médico de Bayer Centro América y el Caribe, comentó que en el caso de esta firma la inversión total rondó los $3.100 millones para el cierre del 2021.

“Costa Rica tiene el potencial de ser una fuente importante de investigación clínica teniendo en cuenta la diversidad poblacional, la robustez del sistema de salud y la experiencia y alta calidad científica de los profesionales de la salud. Actualmente, el país ha sido involucrado en estudios de investigación postmarketing relacionados con la descripción epidemiológica de la población, estudios de farmacoeconomía y estudios observacionales para documentar el comportamiento de los medicamentos en la práctica clínica rutinaria”, detalló Sotomayor.

Una de las investigaciones fue el Estudio Observacional Aquila, que evaluó el uso de un medicamento intravítreo (que se administra dentro del ojo) en pacientes con patología vascular de la retina, en el que Costa Rica tuvo una participación con dos centros de investigación.

Efecto multiplicador. En 2017 en Estados Unidos las compañías farmacéuticas invirtieron $15.000 millones en ensayos clínicos y calcularon que el impacto económico total, considerando los efectos indirectos, llegó a los $43.000 millones.

—  Fedefarma

Virginia Cozzi, gerente de operaciones clínicas para Roche Centroamérica y Caribe comentó que la línea global de investigación de la compañía incluye 80 nuevas entidades moleculares para diferentes enfermedades, incluidas la oncología, inflamación e inmunología, neurociencias, enfermedades infecciosas, oftalmología y metabólicas, entre otras.

“En nuestros estudios clínicos en el país y nuestra inversión en investigación y desarrollo para este año, se espera contar con un total de 74 participantes. Se estima una inversión de $1 millón en esta actividad”, puntualizó Cozzi.

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica Montero es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.