Negocios

Muñoz & Nanne incluye la gestión inmobiliaria para sacar más rédito a su ubicación

Además de mantener algunas tiendas, el arrendamiento del supermercado a grupo Gessa y del espacio superior a una cadena de gimnasios son parte de los cambios que esta empresa familiar ha hecho

El edificio de Muñoz & Nanne, en Montes de Oca, es uno de los puntos de referencia de la zona y del Área Metropolitana ¿pero su ubicación estratégica sería suficiente para mantener la vigencia del negocio? La administración actual de la empresa familiar optó por tomar medidas de diversificación e incursionar en la gestión inmobiliaria, para sacar provecho de sus propiedades y su posicionamiento histórico.

Este negocio forma parte de una tendencia de grandes almacenes familiares ligados al lugar de origen de sus fundadores, los cuales han enfrentado desafíos en las últimas décadas, producto de la competencia de grandes cadenas internacionales, como Aliss o Simán, y de minoristas locales, del estilo de El Rey y Pequeño Mundo, que han consolidado negocios similares pero con estrategia basada en precios.

Apellidos de peso

Algunos casos similares de empresas familiares convertidas en referencia geográfica son las tiendas por departamentos Llobet y Rosabal, en Alajuela y Heredia respectivamente, que ya han aplicado cambios significativos a sus modelos de negocio, con sucursales de menor tamaño en centros comerciales y otras actividades especializadas.

Genoveva Chaverri, empresaria y profesora de gestión de la innovación, la creatividad y el cambio en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit), explicó que en las empresas familiares, la tercera generación suele enfrentar serios desafíos para la continuidad, ligados a la toma de decisiones estratégicas. En el caso de Muñoz & Nanne, la empresa debió superar problemas legales y familiares antes del cambio de generación (Vea: Caso legal)

“Muñoz & Nanne pasó a hacer su esfuerzo para mantenerse vivo con departamentos de servicios que no requieren de esa altísima inversión financiera que sí es clave en supermercados”, opinó la especialista.

Roy Muñoz Nanne, gerente general de Muñoz & Nanne, reconoció que la tercera generación se inclinó en actividades y profesiones diferentes a las de la primera y segunda generación, sin embargo, afirmó que el concepto de negocio familiar se mantiene.

“Está vivo y muy presente en el diario vivir de los negocios buscando las fortalezas que cada miembro desee o pueda aportar para crecer, innovar”, aseguró.

En el primer semestre del año, la marca Muñoz & Nanne fue noticia cuando se anunció el cierre del supermercado y su posterior arrendamiento a la cadena Gessa, para operar un local de su marca Peri. De momento, se generó la percepción de que cerraba el almacén completo, y los propietarios salieron a aclarar que únicamente era el área del primer piso, su negocio insignia a inicios de los 90, mientras seguirían activos panadería, cafetería, hogar, librería, ferretería, farmacia y veterinaria.

Chaverri enfatizó en que el negocio de supermercado requiere de un volumen de compra muy grande para obtener los descuentos que obtienen las grandes cadenas, algo imposible para que un supermercado de una única tienda pueda competir.

“Si bien la empresa familiar se ha visto obligada a ceder el negocio de supermercado a otras empresas, también han logrado mantener vigente la marca familiar dentro del centro comercial, que ha gozado de la preferencia de sus clientes durante muchos años. Manteniendo en estos servicios la calidad e innovación que los ha caracterizado es como podrían continuar manteniendo el protagonismo y la preferencia de los clientes que los han visitado en este punto comercial”, aseguró Chaverri.

Además, con esta movida la empresa familiar pasó a jugar doble rol: el tradicional, como operadora de comercios, y uno nuevo en el sector inmobiliario, como administradora y propietaria. En este momento, además del local de Peri también alquilan un espacio para gimnasio en el tercer nivel del edificio. Y tienen inquilinos en las propiedades aledañas.

Muñoz Nanne explicó a EF que los espacios de tienda de artículos para el hogar, librería, farmacia, panadería, restaurante aún son operados por ellos.

“El edificio en frente esquinero está alquilado el local de veterinaria, bodega (Iglesia Olivo) y la casa vieja (Family Pizza). Me queda por alquilar el local esquinero”, relató. Así se evidencia el interés por diversificar el negocio familiar, pues afirmó que las relaciones con sus arrendatarios son “totalmente satisfactorias” y las posibilidades para nuevas modificaciones de uso en sus propiedades “están abiertas”.

“Hay proyectos ambiciosos para con las cuatro propiedades que gozan de tamaño y ubicación privilegiadas”, enfatizó Muñoz Nanne, sin adelantar detalles sobre esos proyectos.

El empresario omitió referirse a algún plan de inversión específico para el desarrollo de esas propiedades.

Historia y futuro

Muñoz y Nanne fue fundada en 1973, cuando Miguel Ángel Muñoz vendió el tramo que fuera de su abuelo en el Mercado Central y construyó el primer supermercado de la marca. El edificio actual, con su propuesta de múltiples comercios, fue inaugurado a inicios de los 90.

“Podría decir que fuimos el primer centro comercial que abrió en Costa Rica. Hemos marcado la pauta en líneas de productos, categorías o modalidades de comercio al público consumidor que fueron imitados y replicados por la competencia, por ejemplo el jugo de naranja recién exprimido, los pejibayes cocidos, recetas de flanes de coco y algunas cosas más. Como negocio familiar (con énfasis en la familia y no así en el negocio) abrimos actividades de negocio según los miembros de familia lo requirieron ejemplo las dos doctoras abrieron farmacia y veterinaria”, relató Muñoz Nanne.

Álvaro Salas Carvajal, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de Ulacit, forma parte de la generación que desarrolló una relación de consumo en Muñoz y Nanne.

“Por más de medio siglo este icónico Centro Comercial ha sido y es punto de referencia en el este de la capital. Muchos de nosotros crecimos visitando el supermercado y los negocios relacionados que la familia desarrolló bajo la sombrilla de la marca “Muñoz y Nanne”. Recuerdo, no sin nostalgia, las deliciosas empanadas y otros bocadillos que pude degustar muchas veces en la panadería del primer piso, al mismo tiempo que la versatilidad de los productos ofrecidos en la librería relacionada y en la ferretería del segundo piso. Tampoco se podrá dejar de recordar los famosos chicharrones y las filas de los viernes para comprar o retirar el encargo de estos”, relató el especialista en Negocios.

Más allá de la experiencia personal, Salas reconoció el impacto de los negocios de la marca en la resolución de necesidades para las familias de la zona.

“Algo que hizo grande a esta empresa fue el servicio al cliente, podría afirmar que si retoman y abren los libros de su trayectoria comercial y retoman ese aspecto, Muñoz y Nanne, estará por muchos años en el mercado y dando cátedra de la importancia del servicio al cliente en este tipo de negocios, ejemplo de esto Auto Mercado”, enfatizó.

Para el gerente de la empresa familiar, la clave está en la flexibilidad, para que el negocio sepa adaptarse al entorno y, sobre todo, sacar provecho de sus fortalezas.

“Las opciones están abiertas al mix que la demanda requiera. Lo cierto del caso es que las propiedades por sí solas poseen una posición y ubicación privilegiadas y como tal se promueven para desarrollos a la altura de las mismas”, puntualizó Muñoz.

Caso legal
En marzo de 2018 concluyó un proceso judicial abierto en el 2015, en el que se investigó un fraude acontecido entre los años 2012 y 2013, para el cual se usó al Banco de Costa Rica (BCR), al Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) y a la Cooperativa Nacional de Educadores (Coopenae), en perjuicio de la Corporación Muñoz Nanne.
Precisamente, en este mismo juicio, se condenó al empresario Miguel Gerardo Muñoz Nanne a seis años de prisión, al señalarlo como responsable de un delito de uso de documento falso, cometido en forma paralela con el de explotación a persona adulta mayor, en perjuicio de su padre. Por este último había recibido una condena de dos años en 2015.
Durante los años investigados, el empresario fungía como tesorero de la Corporación Muñoz & Nanne.
Fuente: Publicaciones de La Nación.
Jéssica I. Montero Soto

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica Montero es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.