Por: Jéssica I. Montero Soto.   11 enero
Las tres piscinas de Santa Ana Country Club están listas y a la espera de los detalles externos para su uso. (Foto: Graciela Solís).
Las tres piscinas de Santa Ana Country Club están listas y a la espera de los detalles externos para su uso. (Foto: Graciela Solís).

El proyecto Santa Ana Country Club (SACC) alcanzó el final de la fase constructiva inicial y fijó su apertura para marzo de 2019. El proyecto, que dinamizará la oferta de clubes privados en el país, requirió la inversión de $50 millones entre al menos nueve empresas nacionales.

El segmento de clubes llevaba 40 años de estabilidad, lo que creó el escenario para que un nuevo jugador tomara una porción del mercado: a tres meses de su arranque oficial, el SACC ha colocado 900 acciones de las 2.500 que tiene disponibles. El precio actual es de $25.000 por unidad y se estima que seguirá subiendo.

La obra entró en la fase de acabados de los tres edificios que componen el club. Son 14.027 metros cuadrados de construcción que cubrirán el 10% del terreno total de ocho hectáreas. El 90% restante se dedicará a la conservación de áreas verdes, pues el club incluyó criterios de sostenibilidad desde la etapa de diseño y edificación.

El 9 de enero se aplicaron ajustes finales al
El 9 de enero se aplicaron ajustes finales al "lobby" del club. (Foto: Graciela Solís).

Otras organizaciones similares, como Cariari Country Club, Costa Rica Country Club y Club Unión afirmaron que el nuevo espacio, lejos de representar competencia, llega a complementar el sector de clubes privados.

Eliana Rodríguez, gerente de comunicaciones del Costa Rica Country Club, aseguró que entre ambos clubes hay diferencias de peso a pesar de su cercanía geográfica.

“Nosotros contamos con más de 75 años de demostrar nuestro compromiso con la familia costarricense y su sano esparcimiento y desarrollo deportivo. Más que competencia, lo vemos como un complemento a la oferta y como la oportunidad para que las personas puedan disfrutar de otras áreas deportivas o gastronómicas”, afirmó.

La vocera hizo énfasis en la historia de su club como un diferenciador clave. También resaltó las actividades sociales y deportivas –en particular la Copa del Café– como gestores de reputación para el club y sus socios.

Erick Chaves, gerente general de Cariari, resaltó la camaradería en el sector. “Al Santa Ana Country Club lo percibimos más como un amigo integrante de la familia de clubes de nuestro país, integrados la gran mayoría como miembros de la Asociación Interclubes”, afirmó.

Chaves mencionó que conocen casos de socios suyos que adquirieron acciones en SACC con fines específicos, y se mantendrán activos en Cariari debido a sus dos diferenciadores claves: la piscina olímpica (la más grande del país en su tipo) y el campo de golf.

Alejandra Francheschi, jefa de comunicación, mercadeo y atención al socio de El Castillo Country Club, opinó que cada club tiene sus características y sus fortalezas, por lo tanto, los ven como socios estratégicos, con los cuales se puede compartir experiencias y mantener relaciones de negocios.

“En el caso específico de Santa Ana Country Club, consideramos que, principalmente por su ubicación actual, no compite de manera directa con nuestro Club, ya que nos enfocamos y dirigimos a segmentos geográficos distintos”, especificó.

Mauricio Montes de Oca, gerente general del Club Unión, explicó que un country club tiene características de uso distintas, por lo que no lo consideran competencia.

“La afluencia de los socios en ese tipo de club es principalmente fines de semana, en el Club Unión, por ser un club ejecutivo, es durante la semana”, aseguró.

El club del centro de San José trabaja en proyectos para sacar mayor provecho de ese uso en días laborales, por ejemplo mediante la creación de un office center con servicios para empresarios y ejecutivos, con las características propias de Club Unión.

La Asociación de Interclubes había dicho a EF que en el país se registran 14 clubes con perfiles similares al del SACC, como el Club Campestre Español en Belén de Heredia; el Centro Campero Los Reyes, en La Guácima de Alajuela; el Castillo, en San Rafael de Heredia; el Cariari Country Club, en Belén de Heredia; Club La Guaria en Moravia, y el Club Punta Leona y el Costa Rica Yacht Club, ambos en Puntarenas.

Otros clubes privados del área metropolitana son San José Indoor Club y Costa Rica Tennis Club, uno situado al este y otro al oeste de la capital.

Así luciría Santa Ana Country Club (SACC) en marzo de 2019, para su apertura. (Foto: SACC para EF).
Así luciría Santa Ana Country Club (SACC) en marzo de 2019, para su apertura. (Foto: SACC para EF).
Particularidades

Los desarrolladores de SACC afirmaron que su proyecto ha llamado la atención de familias, parejas jóvenes y profesionales, estos últimos debido a sus facilidades de teletrabajo: más del 70% de los socios actuales tienen entre 30 y 49 años, lo cual marca una expectativa de uso a largo plazo.

Karla Quevedo, gerente comercial de Garnier & Garnier, socio desarrollador de SACC, comentó que la atracción de adultos jóvenes y de mediana edad corresponde a una mezcla de la ubicación del proyecto con la estrategia de sostenibilidad y la variedad de contenidos, lo cual permite crear opciones para diferentes edades.

Desde julio de 2018, la administración de esta mezcla está en manos del grupo estadounidense Troon, bajo su división Troon Privé. Este grupo administra un centenar de clubes privados en el mundo.

José Álvaro Jenkins, presidente de la junta directiva del Club del Valle del Oeste (grupo de socios inversionistas de SAAC), había dicho que el club contará con las características de un resort de gama alta, para lo cual resulta clave el rol del grupo administrador pues aporta sofisticación y profesionalismo, características que los inversionistas buscan convertir en diferenciadores de la oferta.

En cifras

74% de los 900 socios actuales reside en Escazú y Santa Ana.

85% están casados.

80% tiene hijos.

49% tienen hijos menores de 10 años.

45% tiene edades entre los 40 y 49 años.

29% se ubican entre los 30 y 39 años.

Fuente: Karla Quevedo, Garnier & Garnier.