Por: Marco Chaves.   20 abril, 2018

En noviembre del año pasado tuve la oportunidad de participar en el Seminario en Administración Pública para funcionarios latinoamericanos 2017, en la República Popular China.

Me llamó poderosamente la atención conocer una potencia mundial que emergió de manera sigilosa pero sistemática, creativa e innovadora. “Un país socialista con apertura de mercado que en 1979, tenía 800 millones en la pobreza y en el 2016 pasó a 43 millones, con la meta de eliminarla del todo en el 2020”.

Deseo resaltar algunos aspectos muy relevantes de China que Costa Rica ha detectado internamente y diagnosticado, mas no ha logrado los acuerdos y acciones que se requieren para ser un país altamente competitivo y gobernar por y para el pueblo.

En la República Popular China, la reforma del sistema de administración del gobierno tuvo un trasfondo extenso y profundo, que es la reforma económica para la apertura económica del país.

El sistema económico chino era, antes de la reforma económica iniciada en 1978, altamente centralizado. El Estado y el gobierno se encargaban naturalmente de la organización, administración de la economía nacional y sus sectores como la industria, agricultura, comercio, finanzas, etcétera.

"China se propuso simplificar el cuerpo administrativo del gobierno y eliminar trabas burocráticas para elevar la eficiencia administrativa".

Este sistema de administración tenía muchos problemas, alta burocracia y baja eficiencia; obstruía el desarrollo de las fuerzas productivas por lo que una reforma al respecto era apremiante.

Cabe mencionar el propósito principal de la reforma de la administración, en la definición del XVII Congreso del Partido Comunista de China que se celebró en el 2007: “consiste en tener fundado hasta el 2020 un sistema relativamente perfeccionado de administración con características propias de China. A través de la reforma, promover una conversión radical de las funciones del Gobierno para propiciar un buen ambiente de desarrollo del país, proporcionar un servicio público de alta calidad, mantener la equidad y justicia social, racionalizar la estructura organizativa del Gobierno, procurar la normalización, transparencia, y legalidad del modelo y mecanismos de administración del Gobierno (…) con el propósito de construir un Gobierno que satisface al pueblo”.

Cinco tareas

Se plantearon las siguientes tareas principales para la reforma del sistema de administración y conversión de las funciones del gobierno:

Primera, simplificar el cuerpo administrativo del gobierno y eliminar trabas burocráticas para elevar la eficiencia administrativa.

Segunda, acelerar la conversión radical de las funciones del gobierno hacia un servicio público de calidad que mantenga la equidad y justicia social.

Tercera, establecer un sistema de servicio público y red de seguridad pública que cubrirá a toda la sociedad.

Cuarta, incrementar la inversión en áreas estratégicas como la educación, salud, empleo público, bienestar social y ciencia y tecnología en el presupuesto respecto al PIB.

Quinta, crear un nuevo modelo de administración del gobierno mejorando aspectos como el mecanismo de decisión democrática, reforzar la transparencia, la inspección del desempeño de la administración del gobierno y establecer un sistema de evaluación de la labor del gobierno con base en criterios de servicio público.

La reforma del sistema administrativo ha pasado por siete periodos: 1983-1987, 1988-1992, 1993-1997, 1998-2002, 2003-2007, 2008-2013, 2013 al presente. Cada uno se reservó para cumplir un objetivo concreto como reducción y simplificación de la planilla administrativa, conversión de las funciones del gobierno hacia las necesidades de la economía de mercado socialista, simplificación de trámites y descentralización administrativa, fundación del sistema de súperministerios, aceleración de la conversación de las funciones del gobierno con base en tres claves básicas: descentralización, supervisión y servicio, entre otros.

En el caso de Costa Rica, también se ha pasado por varias etapas: proteccionismo estatal, sustitución de importaciones, apertura comercial, globalización, sociedad del conocimiento, y actualmente, el inicio de la IV Revolución Industrial.

En contraste con China, cabe señalar algunos desafíos que enfrenta el país de cara a un escenario en que se requiere creatividad e innovación en la gobernanza de la nación y para una participación exitosa en la economía global.

Entre estos puntos están: aplicar la ley igual para todos, los funcionarios públicos sirven al pueblo, vigencia del Estado de Derecho con posición predominante de la ley, eficiencia en la gestión pública, coordinación vertical y horizontal, incorporar y aprender de las experiencias propias y de otros países, positivas y negativas.

No existe un modelo mágico que se aplique como receta. El modelo chino y el de Costa Rica es prácticamente una búsqueda o exploración inacabada.

La fuente teórica del desarrollo en China y Costa Rica está en nuestras propias historias, cultura y realidad, considerando la multipolaridad en el mundo, la democratización de las relaciones internacionales, la globalización económica favorable a la prosperidad de todos los países, un nuevo concepto de seguridad con confianza mutua, igualdad y beneficio compartido, lucha contra el hegemonismo, el terrorismo y la política de fuerza.