Por: Hubert Arias Zamora.   5 julio
La forma en que registramos, contabilizamos, calculamos y reportamos la información es ahora completamente diferente.
La forma en que registramos, contabilizamos, calculamos y reportamos la información es ahora completamente diferente.

El 3 de diciembre del 2018 se aprobó la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (N° 9635), conocida como la reforma fiscal, un hito que marcó un antes y un después en Costa Rica. Ese día fue de celebración para muchos, pues vieron una luz ante el déficit fiscal, pero para otros trajo un sinfín de interrogantes.

Desde su aprobación, hemos pasado meses en los que nos hemos tenido que informar, estudiar el reglamento y sus modificaciones y capacitarnos para finalmente hacerle frente a la entrada en vigencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el cual rige desde el pasado 1° de julio.

Posiblemente, algunos aún no han dimensionado que el IVA impacta a las grandes corporaciones, medianas empresas y a las pymes; sí, desde la panadería del barrio hasta las organizaciones que cuentan con miles de colaboradores.

A pocos días de que el país diera este importante paso, ¿realmente entendemos qué es el IVA? ¿Estamos ya verdaderamente preparados para su implementación?

Puede ser que el exceso de confianza de la población todavía no haya hecho entender a algunas compañías el hecho de que la nueva realidad marca un nuevo escenario para los contribuyentes.

Como sabemos, el IVA considera impuestos diferenciales dependiendo del producto o actividad que desarrollen las firmas.

Absoluta claridad

De acuerdo con la reforma fiscal, la forma en que registramos, contabilizamos, calculamos y reportamos la información es ahora completamente diferente a como lo hacíamos antes del primer día del presente mes.

En caso de que haya organizaciones que aún se encuentren rezagadas, deben afrontar el cambio implementando de inmediato las acciones necesarias para cumplir la nueva ley.

Resulta vital que en las empresas nos mantengamos informados y le prestemos mayor atención a los datos financieros, para realizar los procesos con mayor precisión y ponernos al día con sistemas que faciliten las declaraciones tributarias.

En las organizaciones tenemos que asegurarnos de que disponemos de los sistemas de gestión empresarial adecuados para cambiar las tasas y controlar los créditos fiscales, capacitar al personal y modificar los procedimientos para responder a la normativa y agilizar la operación.

Atender de manera incorrecta los cambios que introdujo de la reforma fiscal puede conducir a las compañías a pagar multas y enfrentar sanciones que sin duda generarían una mala imagen ante la opinión pública.

“A pocos días de que el país diera este importante paso, ¿realmente entendemos qué es el IVA?”

En todas las empresas debemos tener absoluta claridad sobre cómo funciona el IVA en su cadena de valor.

¡El IVA es ya una realidad!