Por: Rónald Bolaños Maroto.   3 junio
Las tecnologías electrónicas e informáticas son cada vez más baratas, lo que permitirá universalizar la automatización de las labores. De esta forma, muchos trabajos que hoy son realizados por las personas, serán efectuados por máquinas y sistemas inteligentes.
Las tecnologías electrónicas e informáticas son cada vez más baratas, lo que permitirá universalizar la automatización de las labores. De esta forma, muchos trabajos que hoy son realizados por las personas, serán efectuados por máquinas y sistemas inteligentes.

Hoy el COVID-19 nos obliga a promover el teletrabajo y la interacción de las personas a distancia a través de la tecnología. Esta situación nos da una buena idea de cómo podría ser el trabajo en el futuro cercano, donde las personas se comunican y colaboran usando las máquinas y sistemas inteligentes para realizar sus tareas. Esta experiencia indudablemente se convertirá en un acelerador de la Industria 4.0.

El elemento central en este cambio de paradigma es el hecho de que, por primera vez en la historia de la humanidad, se tiene la capacidad de crear máquinas y sistemas inteligentes que pueden actuar en forma autónoma, convirtiendo a la sociedad en una especie de organismo unido por la tecnología.

Pero esto genera una especie de efecto dominó que promueve una serie de innovaciones que detallo a continuación:

1. Robotización de la economía: Las tecnologías electrónicas e informáticas son cada vez más baratas, lo que permitirá universalizar la automatización de las labores. Muchos trabajos que hoy son realizados por personas, serán efectuados por máquinas y sistemas inteligentes. Con estas nuevas tecnologías será posible producir un solo producto a un costo similar al que se tiene cuando se fabrica en forma masiva. Así, la personalización de los productos se volverá la norma, con lo que se garantizará la satisfacción del cliente, porque agrega mucho valor y el costo de hacerlo será bajo.

2. Lenguaje gráfico universal: Supera todas las limitaciones del lenguaje común y facilita los trabajos en equipos interdisciplinarios. Es creado por ingenieros y arquitectos para comunicar sus ideas y posibilitar la creación de prototipos virtuales en tres dimensiones de las máquinas o edificios que se desea construir. Es la forma más efectiva de comunicarse con las máquinas y con el personal técnico que las crea, mantiene y opera. Tiene la virtud de poder involucrar al cliente en el proceso de toma de decisiones, garantizando su plena satisfacción y lealtad. Esto también brinda la oportunidad de asimilar grandes volúmenes de información al crear escenarios virtuales donde se representan los datos en tres dimensiones.

3. Aumento de la inteligencia colectiva: Como especie, nuestra ventaja evolutiva radica en nuestra capacidad de analizar y resolver problemas en grupo. Conforme se acrecienta esa capacidad, nuestra civilización acelera su ritmo de desarrollo. Esto es evidente en hitos como la creación del lenguaje, la invención de la escritura y la imprenta, y el asombroso desarrollo de las telecomunicaciones. Internet está acrecentando de forma extraordinaria la inteligencia colectiva, impulsando a su vez el desarrollo de la civilización. Por esta razón, cada vez se necesitará personal mejor preparado, con la capacidad de sacar el máximo provecho a estas nuevas herramientas tecnológicas. Esto hace impostergable e imperativo la promoción de la alfabetización digital durante toda la vida productiva de los trabajadores. La automatización universal potencia las habilidades intelectuales del ser humano, que son justamente las que nos diferencian de las máquinas: capacidad de análisis, imaginación y creatividad, empatía y espíritu crítico.

4. Economía de experiencias: La automatización de la producción reducirá el costo de los productos y promoverá el desarrollo de los servicios, como una forma de agregar valor y crear experiencias placenteras que aseguren la satisfacción y lealtad de los clientes. La creación de productos inteligentes conectados a Internet (PIC), permitirá ofrecer servicios integrales a los clientes que incluyan aspectos como: mantenimiento predictivo, eficiencia energética, monitoreo y control, etcétera. Así, por ejemplo, hay empresas que en lugar de vender un aire acondicionado ofrecen un servicio de climatización.

5. Integración orgánica: La Inteligencia Artificial permitirá mejorar la productividad del trabajador y la experiencia del cliente. Hoy en día, en un centro de servicio un trabajador sólo puede atender a una persona a la vez, pero utilizando un chatbot, como Siri en el iPhone, este podría atender la mayoría de las consultas y pasar al trabajador sólo aquellas que son inusuales, lo que aumentaría la productividad del trabajador y mejoraría la experiencia del cliente.

6. Pirámide de flujo del conocimiento: El verdadero reto para lograr una transformación productiva y sostenible de las empresas es crear, como sociedad, un modelo de transferencia del conocimiento que sea eficaz y eficiente, donde la información fluya en la organización desde la base hasta los tomadores de decisiones y viceversa. Por esta razón es fundamental integrar en las empresas el proceso de formación con el productivo, que actualmente se manejan de forma separada. El reto es lograr que el estudiante se convierta en un factor de cambio que contribuya a introducir nuevos conceptos y tecnologías en la estructura productiva. La forma más segura y rápida de acelerar la transferencia de conocimiento y la transformación productiva de las organizaciones, es a través de la conformación de un ecosistema que enlace a las empresas tecnológicas, a las instituciones educativas y a las empresas productivas en el proceso de formación de las nuevas generaciones. El reto es entender que hay que crear relaciones ganar-ganar entre todas estas organizaciones que beneficien al estudiante durante toda su vida productiva, permitiendo que el conocimiento fluya y se renueve continuamente.

7. Sociedad inteligente: Poco sentido tendría esta asombrosa revolución tecnológica si de ella no emerge la mejor versión de la humanidad y un mejor modelo de convivencia que asegure un mayor bienestar para todos, con las otras especies y con el planeta. El nuevo tipo de sociedad que surgirá de la Industria 4.0, tendrá que ser necesariamente una sociedad inteligente: más justa y solidaria; más eficiente y efectiva en el aprovechamiento de los recursos del planeta. Las empresas estarán obligadas a demostrar que sus productos y servicios son amigables con el ambiente y seguros para la sociedad.

“La automatización universal potencia las habilidades intelectuales del ser humano, que son justamente las que nos diferencian de las máquinas: capacidad de análisis, imaginación y creatividad, empatía y espíritu crítico”.

El COVID-19 nos ha demostrado la necesidad de estar preparados para enfrentar grandes retos y el cambio climático es uno de ellos. Es necesario como país tener un plan de desarrollo de por lo menos 20 o 30 años, que supere el periodo de gobierno. No hay que esperar que sucedan las tragedias para tomar medidas.

Nos llegó la hora de innovar y redefinir el tipo de sociedad que queremos; es momento de alcanzar una industria verde e inteligente, con la que podemos a la vez mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos y de optimizar la protección de nuestros recursos naturales.

Con este artículo sólo pretendo iniciar una conversación sobre los retos que nos depara el futuro y la forma en la que debemos prepararnos como sociedad para enfrentarlos oportuna y asertivamente, así que los invito a reflexionar al respecto y a contribuir con sus propias ideas.

¡Bienvenidas!