Por: Roberto Artavia.   31 mayo

La semana pasada se celebró el sexto Encuentro Costa Rica, un evento que se organiza cada año para discutir temas de la coyuntura y de los retos de largo plazo de nuestro país.

Al menos la mitad de quienes hablaron, 20 en total, se refirieron con ideas concretas al tema de la reactivación económica y lo hicieron en términos muy específicos.

Se propusieron simplificaciones en trámites que bloquean el avance de proyectos de inversión; darle mayor accesibilidad y mejor costo del crédito: reducción del encaje, costos de intermediación en la banca pública, activación de iniciativas de banca de desarrollo.

También se discutió sobre la activación de concesiones de obra pública y alianzas público privadas en temas y proyectos clave, sobre todo de infraestructura; evitar poner nuevas cargas y procesos en el sector público y sus instituciones, reducir costos y desconcentrar la generación de electricidad, e integrar todas las entidades públicas al Sicop.

“No hagamos más pesada la carga”

Asimismo, establecer una moratoria en trámites de la Setena y el Senara para romper las respectivas presas de proyectos, activar lo fondos del Fonatel de manera inmediata, cerrar brechas de conectividad y crear un régimen especial de cargas sociales para emprendimientos y microempresas de mérito.

Se trataron temas como el fortalecimiento y modernización de puestos fronterizos, la activación del turismo local, ideas innovadoras para lanzar proyectos de identidad nacional donde Costa Rica pueda basar en sus fortalezas el desarrollo de nuevas ideas y posicionamientos en el ámbito internacional.

Estas ideas vinieron de empresarios y representantes del sector privado, jóvenes, funcionarios internacionales, diputados, académicos, emprendedores, hombres y mujeres brillantes, experimentados, creativos y conocedores de la realidad nacional.

¿Necesitamos una crisis profunda para actuar? Ojalá no, pues como ya se ha demostrado en el pasado, el precio a pagar es muy alto en términos de bienestar para nuestro país. Como dijo Anabel González, exministra de Comercio Exterior, “no hagamos más pesada la carga”.

Es hora de reaccionar.