Opinión

Reactivación económica: es hora de reaccionar

¿Necesitamos los costarricenses una crisis profunda para actuar? Ojalá no, pues el precio es muy alto en materia de bienestar

La semana pasada se celebró el sexto Encuentro Costa Rica, un evento que se organiza cada año para discutir temas de la coyuntura y de los retos de largo plazo de nuestro país.

Al menos la mitad de quienes hablaron, 20 en total, se refirieron con ideas concretas al tema de la reactivación económica y lo hicieron en términos muy específicos.

Se propusieron simplificaciones en trámites que bloquean el avance de proyectos de inversión; darle mayor accesibilidad y mejor costo del crédito: reducción del encaje, costos de intermediación en la banca pública, activación de iniciativas de banca de desarrollo.

También se discutió sobre la activación de concesiones de obra pública y alianzas público privadas en temas y proyectos clave, sobre todo de infraestructura; evitar poner nuevas cargas y procesos en el sector público y sus instituciones, reducir costos y desconcentrar la generación de electricidad, e integrar todas las entidades públicas al Sicop.

“No hagamos más pesada la carga”

Asimismo, establecer una moratoria en trámites de la Setena y el Senara para romper las respectivas presas de proyectos, activar lo fondos del Fonatel de manera inmediata, cerrar brechas de conectividad y crear un régimen especial de cargas sociales para emprendimientos y microempresas de mérito.

Se trataron temas como el fortalecimiento y modernización de puestos fronterizos, la activación del turismo local, ideas innovadoras para lanzar proyectos de identidad nacional donde Costa Rica pueda basar en sus fortalezas el desarrollo de nuevas ideas y posicionamientos en el ámbito internacional.

Estas ideas vinieron de empresarios y representantes del sector privado, jóvenes, funcionarios internacionales, diputados, académicos, emprendedores, hombres y mujeres brillantes, experimentados, creativos y conocedores de la realidad nacional.

¿Necesitamos una crisis profunda para actuar? Ojalá no, pues como ya se ha demostrado en el pasado, el precio a pagar es muy alto en términos de bienestar para nuestro país. Como dijo Anabel González, exministra de Comercio Exterior, “no hagamos más pesada la carga”.

Es hora de reaccionar.