He visto y sigo viendo muchas empresas en su interior, es decir, veo sus finanzas. Y lo que más me llama la atención es el poco cuidado, esfuerzo e interés (en muchos casos) en concentrarse en el cash flow o flujo de caja de la empresa, siendo este elemento financiero el responsable de la estabilidad de la empresa.
En los últimos años, escucho en muchos empresarios, gerentes y líderes empresariales que el flujo no debería ser un problema, para eso están las entidades financieras que facilitan los créditos. Y si bien es cierta esta afirmación, en el mundo competitivo en que vivimos cuando el corto plazo es casi que el día a día y el largo plazo es difícil proyectarlo, es recomendable decretar el cash flow como ese elemento primordial que debemos controlar y saber manejar para lograr la sostenibilidad que requerimos en las empresas a largo plazo.

En este artículo quiero repasar o bien compartir los conceptos básicos del flujo de caja y el por qué de su importancia para todas aquellas personas o empresas que hacen negocios. Sin este no hay futuro empresarial.
Es un indicador financiero que le permite a los tomadores de decisiones de las empresas confirmar cuál es el efectivo que se obtiene una vez entran los ingresos y se pagan los egresos en un periodo determinado. Sí el flujo neto es positivo significa que los ingresos han sido mayores que los egresos y sí es negativo, lastimosamente, los egresos fueron superiores a los ingresos.
Entonces, ¿por qué es importante el cash flow en las empresas? Toda aquella empresa que no controla ni construye un flujo robusto pierde su capacidad de pagar sus obligaciones, envolviéndola en algún momento en una manta que la forzará a ir a pedir préstamos (a su vez pierde ganancia debido porque se traslada a los bancos para pagar los intereses) o bien a dejar de operar.
Por ejemplo, una empresa que tiene buenas ventas que crecen año con año e incluso pueden estar por encima de sus gastos también puede entrar en una situación difícil por no tener un sano cash flow debido a los desfases de tiempo importantes entre lo que se genera la venta y se recibe el pago. Este detalle puede generar una bola de nieve que puede incluso llevar a una empresa un cierre operacional.
¿Alguna vez le ha sucedido que alcanza la meta en ventas en el mes pero cuando requiere pagar a sus proveedores no tiene el dinero suficiente para pagar las facturas vencidas y el proveedor no le facilita más materia prima? Este es un recurrente problema que se vive en las empresas y una de las principales causas del inicio de un retroceso competitivo.
A pesar de que el flujo de caja es indicador financiero, puede convertirse en la herramienta de competitividad que requiere la empresa para adquirir más rápido un porción del mercado en el que desenvuelve. Una de esas maneras es utilizando como “elemento de negociación” en el momento que se negocian los precios de las materias primas con los proveedores. Una empresa que tiene alto nivel de cash flow tiene más músculo de negociación en el corto plazo que si lo traduce en mayores ventas estará construyendo un mayor músculo a largo plazo.
Aquellas empresas que controlan su efectivo pueden realizar inversiones en nuevos proyectos sin endeudamiento externo, tiene estabilidad financiera para afrontar imprevistos, atrae inversores y proveedores y facilita la toma de decisiones estratégicas para una eventual expansión.
No debemos olvidar que en los negocios, la barrera de crecimiento no es la competencia propiamente en sí…sino la incompetencia; no le tenga miedo a la competencia sino a la incompetencia.
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El autor es empresario e inversionista.