Por: Pymes El Financiero.   18 mayo, 2011

Redacción

Los números de la Recolectora y Empacadora Capri son de peso: fue creada hace 32 años y hoy maneja cerca de 300 toneladas de materiales para reciclar al mes. Su fundadora, Norma Campos Araya, tiene 70 años, 14 hijos, 50 nietos y 30 bisnietos.

Norma Campos se encarga de preparar los papeles para el reciclaje. Ni tiempo le queda para leerlos, dice.
Norma Campos se encarga de preparar los papeles para el reciclaje. Ni tiempo le queda para leerlos, dice.

La empresa tiene 60 empleados, otro número grande, y sus expectativas de crecimiento también son de consideración, pues el próximo año espera enviar por sus propios medios plástico PET y aluminio a China, sin necesidad de vendérselo a intermediarios.

Esta firma es de esas que se fundan por necesidad, porque en 1979, con el hijo mayor de 14 años y el menor de un año, Norma Campos quedó viuda. La decisión era seguir con el taller de rejas, portones y muebles de hierro que tenía junto con su esposo en San Pedro de Montes de Oca, o buscar otra actividad que les diera sustento.

“Al tener esa cantidad de hijos y estar un poquito cansada de estar trabajando, volando sierra, dije ‘tal vez el reciclaje es una oportunidad, es un poquito más suave que lo que es de hierro’, y me metí”, dice la fundadora de Capri.

300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio
300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio

Estamos en la bodega principal de la recolectora, en San Pedro. En esta zona repleta de fotocopiadoras, bares, pizzerías y una que otra librería, es extraña la presencia de una industria así, aunque sus más de 30 años indican que llegó mucho antes que los negocios que afloran alrededor de la U.

Sus camiones entran y salen con toneladas de papel, aluminio, cartón, plástico y vidrio, que recogen en cualquier lugar de donde los llamen -como afirma Campos-. Es imposible hablar con la dueña en su oficina sin escuchar el ruido de los montacargas que trabajan al lado, así como de sus hijos y empleados separando la basura de los residuos reciclables y clasificándolos para la venta.

Hay que robarle tiempo a la empresaria para conversar. A su oficina, que no es pequeña, también hay que hacerle espacio para hacer la entrevista. Un mueble lleno de recuerdos y su fotografía antes de enviudar, junto a sillas y mesas con cosas que también se reciclan, escuchan su historia de empeño.

300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio
300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio

-De un pick up con capacidad de tonelada y media, cuando comenzó hace 32 años, pasó a 15 camiones para recoger y repartir materiales reciclables. ¿Cómo creció tanto?

-“Creció el trabajo, la familia y la empresa. Algo que tal vez mucha gente no tiene es una familia, mis 14 hijos me dieron la mano; muchas personas que quieren tener una empresa tienen que meter empleados, vienen las cargas sociales, los sueldos tal vez demasiado altos, en cambio con los hijos uno les dice ‘no, yo le puedo pagar esto porque estamos comenzando’; es un poquito difícil en una persona que vaya a hacer una pequeña empresa no tener esas manitas que tengo yo, que son 28 manos”.

-¿En cuáles valores se ha apoyado Capri?

300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio
300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio

-“Uno es la responsabilidad, otro es la honradez, porque nosotros tenemos que entrar a oficinas, casas y empresas bastante grandes donde tienen muchísimas cosas de valor, y hemos sido muy honrados al llegar y recogerles el desecho, porque es bastante fea la basura que llaman ellos, pero para nosotros es algo muy valioso, porque al estar recogiendo lo reciclable ayudamos el medio ambiente”.

-¿Cómo vio la oportunidad de negocio?

-“Algo que me preocupó mucho fue la basura en la Avenida Central, aquello parecía un chiquero, cartones y papel por todos lados, plásticos que daba miedo, la gente no tenía esa educación, que eso que estaba ahí es dinero. Dije yo, ‘algo muy importante para que nos conozcan es meternos adelante del camión de la basura, para obtener más, entonces íbamos registrando las partes que veíamos que eran limpias y que podíamos echarlas a un pequeño pick up que teníamos”.

300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio
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-¿Tiene empresas aliadas?

-“Kimberly Clark, Empaques Santa Ana, Vicesa (Vidriera Centroamericana) y Comeca; y hay un montón de empresas chiquitas que trabajamos con ellas”.

-¿Cómo colaboran con su negocio?

300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio
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-“Entre más ellos tiren reciclaje y nosotros lo podamos recolectar, más nos ayudan. Es un mutuo acuerdo entre la empresa pequeña y la empresa grande”.

-¿Qué hacen con lo recolectado?

-”Hay que hacerle mercado, porque si recogemos algo es para venderlo, eso es lo que tratamos, de que todo lo que entre tenga mercado. Lo colocamos en muchas empresas que han entrado o que nos piden, como China que pide materiales plásticos, papel que tenemos la Kimberly Clark y otras empresas que lo compran, pero a nosotros nos interesa la empresa costarricense, y ellos nos han dado la mano, entonces no tenemos por qué golpearla”.

300 toneladas para reciclar y 14 hijos son un buen negocio
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-¿Qué aconseja a nuevos empresarios?

-“La responsabilidad, no enjaranarse. He sido enemiga de eso, si usted tiene una buena cabeza y ahorra como las hormigas, y sabe que va a comprarse una embaladora, por ejemplo, entonces uno tiene que ir ahorrando para que de las misma empresa salga aquella embaladora, no que uno va a un banco, pide el préstamo y le sale el doble, por los intereses, las comisiones y todo el montón de cosas que le piden a uno para poderse hacer algo”.

Ficha de la empresa

Nombre: Recolectora y Empacadora Capri

Negocio: recolección y venta de materiales para reciclaje

Perfil de Facebook: Recicladora Capri

Ubicación: San Pedro de Montes de Oca

Instalaciones: 2 bodegas

Empleados: 60

Fundadora: Norma Campos Araya

Año de fundación: 1979