Por: Pymes El Financiero.   2 julio, 2015
El taller se ubica en Pérez Zeledón y también tiene otra sede en Ciudad Neily. La inversión para efectuar todos los cambios y mejorar su imagen fue de $7.000.
El taller se ubica en Pérez Zeledón y también tiene otra sede en Ciudad Neily. La inversión para efectuar todos los cambios y mejorar su imagen fue de $7.000.

El taller de enderezado y pintura 3B, ubicado tanto en Pérez Zeledón como en Ciudad Neily, decidió apostar por la sostenibilidad y, tras realizar una serie de cambios en su manera de operar, hoy es carbono neutral.

El negocio -que tiene 20 empleados en Pérez Zeledón y 8 en Ciudad Neily- fue verificado el 9 de enero de este año por la Unidad de Carbono Neutro de la Universidad Earth.

Esta institución hizo constar que la empresa se encuentra conforme con las normas ISO 14064-1 (referente al cálculo e inventario de las emisiones de gases de efecto invernadero) e INTE 12-01-06:2011 (norma nacional de carbono neutralidad).

En el negocio se separan todos los materiales, incluido el aceite. La empresa fue declarada carbono neutral en enero de este año.
En el negocio se separan todos los materiales, incluido el aceite. La empresa fue declarada carbono neutral en enero de este año.
Transformación

Uno de los primeros cambios que efectuó la empresa fue sustituir las pinturas que poseían diluyentes químicos por pinturas con base en agua.

Por otro lado, empezó a separar adecuadamente sus desechos (con la colocación de basureros para los diferentes tipos de materiales, incluidos los líquidos); decidió no botar por la pila residuos de solventes como thiner, que ahora almacena en estañones y luego son recogidos por sus proveedores para reutilizarlo.

Así se veía parte del negocio antes de que decidieran reciclar y apostar por ser carbono neutro.
Así se veía parte del negocio antes de que decidieran reciclar y apostar por ser carbono neutro.

“Antes había mucho residuo que usted podía ver en las alcantarillas del taller, ya todo eso no existe, todo se separa”, contó Fabián Ureña Chavarría, administrador del negocio e hijo del propietario, Baldomero Ureña.

Los cambios también incluyeron capacitar a su personal sobre temas sostenibles, ahorrar energía, rotular la empresa y a nivel administrativo llevar un mayor orden (por ejemplo, en su facturación).

“Los colaboradores tienen ya una conciencia ambiental, que eso fue lo que a mí más me costó, porque nosotros los talleristas no estamos acostumbrados a reciclar, a separar los desechos”, relató Fabián.

Este es el documento que les entregó la Universidad Earth en el que se verifica que cumplieron con las normas ISO 14064-1 e INTE 12-01-06:2011.
Este es el documento que les entregó la Universidad Earth en el que se verifica que cumplieron con las normas ISO 14064-1 e INTE 12-01-06:2011.

La empresa también contrató a la empresa Greenlook para que le apoyara con todo el proceso de cambios y, además, decidió mejorar la imagen de su negocio, por lo que efectuó unas remodelaciones.

En total, para darle este giro a su negocio, invirtió alrededor de $7.000, precisó Ureña.

Un taller, por lo general, es visto como sucio y contaminante, por lo que ellos vieron una oportunidad. De hecho comprobaron que, gracias a las variaciones, se redujeron varios costos de operación.

Con los cambios, la empresa ahora luce más ordenada (compárela con la foto siguiente que refleja cómo era antes).
Con los cambios, la empresa ahora luce más ordenada (compárela con la foto siguiente que refleja cómo era antes).

A raíz de todos los cambios ejecutados han recibido comentarios muy positivos de sus clientes y, aunque no puede precisar si se debe a la obtención de la declaración de carbono neutralidad, la empresa ha registrado un aumento en sus ventas.

El taller está en proceso de también alcanzar el sello carbono neutral que otorga el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y está realizando las gestiones ante la Promotora del Comercio Exterior (Procomer) para usar la marca país (Esencial).

Preocupación ambiental
Así se veía la empresa antes de empezar el proceso para ser carbono neutral (compárela con la foto anterior que refleja cómo es ahora).
Así se veía la empresa antes de empezar el proceso para ser carbono neutral (compárela con la foto anterior que refleja cómo es ahora).

Según datos del Perfil del Consumidor 2015, de EF, un 42% de los consumidores decide comprar más aquellos productos que protegen el ambiente.

Además, un 39% verifica si un artículo es de material reciclado antes de adquirirlo y un 41% de las personas revisa la etiqueta de un bien antes de obtenerlo, para saber si contamina o no el ambiente.

Por ello, su pyme puede apostar por ser carbono neutral, de modo que contribuye con el ambiente, genera ahorros en sus procesos productivos y atrae a más consumidores que valoran los esfuerzos ambientales que lleva a cabo un negocio.

La empresa también separa los residuos líquidos y aquellos que son peligrosos.
La empresa también separa los residuos líquidos y aquellos que son peligrosos.

Precisamente, un 44% de las empresas que la Universidad Earth ha verificado como carbono neutral son pymes de los sectores agrícola, turismo y de servicios.

En Costa Rica, existe la mencionada norma nacional de carbono neutralidad, denominada INTE 12-01-06:2011.

Tanto la Earth como el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco) están autorizados por el Ente Costarricense de Acreditación (ECA) para verificar a las empresas en temas de gases de efecto invernadero.

En el caso de la Earth, el plazo de obtención de la declaración de carbono neutralidad oscila entre seis meses y un año, según el tamaño de la empresa y tiene una validez de tres años.

Edmundo Castro, coordinador de la Unidad de Carbono Neutro de dicha institución educativa, explicó que las organizaciones pueden decidir si quieren verificar una de sus sedes o todas, un edificio o dos, una línea de producto o varias.

“Una vez definido el alcance, las empresas deben cumplir con todos los criterios de las normas”, señaló Castro.

El costo de la verificación en esta universidad, para el caso de las pymes, va desde $1.000 a $2.000.

Según define esta universidad, la carbono neutralidad es el balance entre la cuantificación de las emisiones y las acciones de reducción y remoción o compensación de gases efecto invernadero que realiza una organización, hasta llegar a cero.