Por: Carlos Cordero Pérez.   28 abril
En toda empresa hay que estar al tanto en forma constante de los beneficios. (Imagen archivo)
En toda empresa hay que estar al tanto en forma constante de los beneficios. (Imagen archivo)

Si usted conduce un automóvil o cualquier otro vehículo tiene que estar vigilando varios indicadores mientras viaja y cada día deberá revisar su estado. ¿Lo hace con su negocio? ¿En qué debe fijarse en la empresa?

En su panel de control deberá estar pendiente de al menos siete indicadores (ver recuadro), entre los cuales está el de la rentabilidad, que es la utilidad neta obtenida en relación a sus ingresos, capital y patrimonio.

“Es la capacidad que tiene la pyme o el negocio para aprovechar sus recursos y generar ganancias o utilidades”, explicó Leonardo Gamboa, gerente de servicios empresariales de Coopeservidores.

“La rentabilidad permite evaluar las utilidades de la empresa con respecto a un nivel determinado de ventas, cierto nivel de activos o la inversión de los propietarios”, apuntó también Pablo González, director de impuestos de Sfera Legal.

En toda empresa hay que estar al tanto en forma constante (al menos una vez al mes debería revisarse) de los beneficios, entendiendo que es la capacidad del negocio para remunerar los recursos utilizados en la operación.

Para saber cuál es la rentabilidad del negocio se compara el resultado obtenido con las inversiones realizadas. O simplemente: divida los ingresos por ventas del mes entre los activos totales de la empresa (es lo que se llama return on assets o ROA).

Todo bien si el ROA está cerca o es superior al 5%. Pero si el resultado es muy inferior a ese 5%, al porcentaje que se piensa debe generar la empresa o si esa división da negativo es momento de analizar qué hacer. “Es ahí donde debemos de tomar decisiones”, dijo Alberto Porras, socio de GCF Consultores.

Contablemente, además de la medición obtenida en los estados de pérdidas y ganancias, puede pedirle a su contador que calcule el margen de utilidad bruta, el margen de utilidad operativa, las ganancias por acción, el rendimiento sobre los activos totales y el retorno sobre el patrimonio.

Midiendo la rentabilidad, Usted determina la capacidad del negocio de generar ganancias y cuál es la efectividad de gestionar su negocio. Si el negocio no da resultados, si tiene pérdidas, debe tomar decisiones lo más pronto posible.

Para hacer esta evaluación las empresas deben valorar su contabilidad, reconociendo que los informes contables no son simplemente para cumplir con las obligaciones tributarias y revisando el balance general y el estado de resultados del negocio cada vez que se realiza el cierre mensual.

Hay empresas donde se hace la revisión en forma trimestral o semestral, pero debe considerar que entre más tiempo pase sin hacerla andará con su negocio a ciegas, pues a partir de esa revisión es que debe tomar decisiones financieras, operativas y de comercialización.

¿Cómo mejorar?

Usted debe saber si su empresa o negocio da ganancias o genera pérdidas Debe tener claro que no podrá realizar inversiones en nuevos proyectos, activos o estrategias de comercialización si no conoce la rentabilidad y los otros indicadores del negocio.

González reiteró que si el resultado de la medición de la rentabilidad es negativo significa simplemente que el negocio no va bien.

Hay varias medidas que puede adoptar para mejorar la rentabilidad de la empresa o de un producto. Pero vaya paso a paso, pues es difícil y complejo cambiar todo lo que tenga que modificar.

Tenga siempre en cuenta que las decisiones no deben esperar en muchos casos y que deben ser oportunas, así como que deberá dar seguimiento a su ejecución y a los resultados.

Gamboa, de Coopeservidores, recomendó revisar antes si el resultado obtenido es real y no un mal registro de alguna partida en los balances contables.

A partir de ahí, se debe pensar cuáles medidas implementar. Hay varias opciones.

Alberto Porras, de GCF Consultores, dijo que si la rentabilidad es negativa se debe tomar decisiones oportunas. (Foto archivo)
Alberto Porras, de GCF Consultores, dijo que si la rentabilidad es negativa se debe tomar decisiones oportunas. (Foto archivo)
“Para mejorar la rentabilidad en una empresa es fundamental mejorar la manera en la que administramos y usamos los recursos”, recordó Leonardo Gamboa, de Coopeservidores.
“Para mejorar la rentabilidad en una empresa es fundamental mejorar la manera en la que administramos y usamos los recursos”, recordó Leonardo Gamboa, de Coopeservidores.
Pablo González, de Sfera Legal, recomienda eliminar riesgos de operación, entre otras medidas. (Foto archivo)
Pablo González, de Sfera Legal, recomienda eliminar riesgos de operación, entre otras medidas. (Foto archivo)

Se puede aumentar los precios finales de venta de los productos al consumidor y reduciendo los costos, aunque hay que estar alerta de si tal aumento afecta y reduce la cantidad de clientes, el volumen de ventas y el total de ingresos.

Pero si su empresa se encuentra en un mercado donde enfrenta mucha competencia en precios, no sería viable esa medida. “Tendrá que aumentar las ventas”, advirtió Porras.

Otras decisiones posibles son: controlar o reducir los gastos que son necesarios, eliminar costos innecesarios, mejorar los costos de operación (renegociando con proveedores o buscando otros que brinden la misma calidad y menor costo de los insumos), gestionar eficientemente los inventarios o replantear la estrategia para incrementar las ventas.

Algunas medidas tienen que ver con clientes y tecnología. Por ejemplo, revisar la cartera de clientes para identificar cuáles son los que más compran (normalmente el 80% de los ingresos proviene del 20% de los clientes) y determinar acciones para consolidarlos.

Se puede determinar también cuáles clientes compran poco y para poderlos atender hay que incurrir en muchos gastos (en otras palabras: son poco rentables). En estos casos, se debe revisar porqué no compran más, cuál sería el volumen óptimo de compras que deberían hacer para que sean rentables y si vale la pena seguir atendiéndolos.

Descubrirá también cuáles clientes tienen pagos atrasados, en cuyo caso podrá adoptar decisiones para el respectivo cobro. Puede ser que la labor de recuperación de cuentas por cobrar sea deficiente, en cuyo caso las decisiones serán sobre cómo mejorar esta tarea.

Con la tecnología podrá tener una herramienta aliada. Puede ser que deba profundizar su paso a la venta en línea, sustituir equipos que están generando muchos gastos en su reparación o mantenimiento, o utilizar servicios de entrega, mensajería o envíos de mercadería para optimizar la logística.

Otra decisión es el campo financiero. Por ejemplo, si está pagando costos muy altos por deudas o tarjetas de crédito en la empresa. También si las facturas por cobrar le generan costos que disminuyen, además de su liquidez, su rentabilidad.

Una vez determine si a nivel financiero tiene este tipo de situaciones podrá decidir buscar opciones de financiamiento más rentables (y que le permitan refundir deudas) o de factoreo. Para esto lo recomendable es sentarse con el ejecutivo de las entidades financieras donde vea opciones o con un analista financiero de confianza. Analice las alternativas, primero.

González, de Sfera Legal, recomienda eliminar riesgos de operación, asegurar el flujo de efectivo, establecer políticas de supervisión de inventarios, establecer metas, monitorear el avance en los procesos instaurados y acompañarse de profesionales especializados, para enfocarse en vender.

“Para mejorar la rentabilidad en una empresa es fundamental mejorar la manera en la que administramos y usamos los recursos”, recordó Gamboa.

Signos vitales
Esté pendiente en su empresa de los siguientes indicadores:
Actividad: periodo promedio de pago a proveedores (cuentas por pagar) versus el periodo promedio de cobro a los clientes (cuentas por cobrar); el desbalance implica que no se tiene suficiente liquidez o efectivo para cumplir las obligaciones.
Liquidez: capacidad (capital circulante y efectivo) para hacer frente a la operación normal y saldar las obligaciones del corto plazo a medida que vencen.
Eficiencia: relación entre los costos de los insumos y los productos de proceso; determinan la productividad con la cual se administran los recursos para la obtención de los resultados del proceso y el cumplimiento de los objetivos.
Desempeño: es un instrumento de medición de las principales variables asociadas al cumplimiento de los objetivos y el cual, a su vez, constituyen una expresión cuantitativa o cualitativa de lo que se pretende alcanzar con un objetivo específico establecido.
Productividad: está asociada a la mayor producción por cada persona colaboradora en la empresa y al manejo razonable de la eficiencia y la eficacia.
Endeudamiento: tiene por objeto medir el nivel de obligaciones de la pyme en relación a su patrimonio, y estableciendo en qué grado y de qué forma participan los acreedores dentro del financiamiento de la empresa.
Diagnóstico financiero: conjunto de indicadores que se construyen a partir de dos informes contables (balance general y estado de resultados), del flujo de caja y de otras fuentes externas de valoración de mercado.
Rentabilidad: beneficios de la actividad comercial en la cual se realizó una inversión o esfuerzo; la rentabilidad económica tiene en cuenta los activos utilizados para generar utilidades y la rentabilidad financiera sólo tiene en cuenta los recursos propios utilizados.
Fuente: Coopeservidores, GCF Consultores y Sfera Legal.