Historias

Esta tienda ‘con alma de mercadito’ es el punto de encuentro en centros comerciales de marcas artesanales y consumidores que buscan bienestar

Mercado 83 abrió su primera tienda en Multiplaza Escazú, inaugurará otra en Lincoln Plaza próximamente y planea otra en el este de San José

Elías Chung y Alejandro Avila, los fundadores de Mercado 83, se dedicaban a sus propias actividades. Elías es empresario y productor de eventos a nivel nacional e internacional, quien en los últimos cuatro años venía trabajando en ferias de emprendedores. Alejandro es mercadólogo, con una especialidad en producción y negocios en la Universidad de Queensland en Australia, y trabajaba en centros comerciales.

Se conocieron precisamente organizando eventos en malls del Área Metropolitana en los que Alejandro trabajaba. Conversando se dieron cuenta que hay pocas posibilidades de comercialización para muchos productores artesanales y que en los centros comerciales hace falta un espacio para productos locales.

Con la suspensión de las ferias y mercaditos, las restricciones al comercio y las medidas de confinamiento por la pandemia, la situación se agravó. “No tenían donde los encontraran los clientes”, explica Alejandro.

Ya venían madurando la idea antes del 2020, pero no encontraban los espacios que fueran aptos para el modelo colaborativo que ellos estaban pensando: un sitio especial, atractivo, que estimule el acercamiento del consumidor y donde varias marcas locales de pequeños productores compartieran estantes, sin que ninguno acapare más del 25% del espacio por línea de producto.

La idea era disponer productos creados de forma artesanal con ingredientes frescos, muy apetecidos y cerca del consumidor, para que ninguno de los dos se vea obligado a extensos desplazamientos. Una tienda con alma de mercado, única y auténtica, donde el cliente busque su producto preferido y descubra otros de su gusto. Un lugar donde los productores expongan su talento y los clientes preocupados por su bienestar encuentren lo que requieran y conozcan a quienes están a cargo de su confección.

Alejandro dice que este tipo de modelos lo había visto en la comercialización de ropa, zapatos y otros productos personales, como en Apartado Creativo.

Aunque no aparecían locales que fueran ideales para la idea, Elías y Alejandro siguieron fijándose y se mantenían conversando con los centros comerciales. En especial, buscaban una “zona caliente” con afluencia de público. Duraron año y medio para encontrar uno disponible en Multiplaza Escazú y otros cuatro meses en la producción del mobiliario, la iluminación y la decoración. La tienda se abrió el pasado 4 de junio con 25 marcas artesanales locales.

“Mercado 83 es un mall dentro del mall”, dice Alejandro. “Es una tienda física que funciona como punto de venta para marcas y emprendedores en centros comerciales y en áreas de alto tráfico de compradores”.

La tienda se enfoca en productos que normalmente se pueden encontrar en alguna feria o mercadito y que están dirigidos a que los clientes puedan realizar recompras, para que repitan sus visitas y sus compras.

Se ofrecen varias líneas, incluyendo artículos de cuidado personal, de alimentos (salsas, pesto, aderezos, mermeladas o jaleas) y snacks (algodones de azúcar artesanales pre-empacados, galletas suizas y waffles de sabores, y otros tipos de galletas). Hay también productos veganos, keto y libres de azúcar y gluten.

A ellas se agrega una pequeña línea de diseñadores nacionales enfocada en joyería de plata y otra de cafés de especialidad con marcas de las ocho regiones cafetaleras del país, como Boca Negra o Jungle Harvest.

Los productos son seleccionados, pues el productor debe tener capacidad para abastecer la demanda que se genera, contar con empaque y, además, ser marcas ambientalmente sostenibles.

Aparte del proceso de escogencia, los productores deben cancelar un costo de exhibición ($600 mensuales por un área de dos metros cuadrados). Mercado 83 cubre así los costos de operación, que incluyen la disponibilidad de cuatro personas por tienda. A cada marca se le hace la liquidación de lo vendido por mes.

En forma paralela se brinda capacitación a cada productor para que potencie sus marcas en redes sociales, entre otros medios, y al personal de cada tienda para que conozca a fondo los productos que se venden y puedan asesorar a los clientes.

Alejandro explica que el objetivo es que los consumidores encuentren los mismos precios que usualmente encuentran directamente de los productores.

Mercado 83 es una muestra de los cambios de modelo de negocios en el comercio de venta al detalle, como en este caso con un esquema colaborativo, que se apalanca en la producción local, donde el consumidor disfruta una experiencia distinta. Un reporte de tendencias en el mercado de venta al detalle de la firma Deloitte indica que los consumidores se inclinan, además, por compras de proximidad y conveniencia.

“La idea es que el cliente ingrese a una tienda y no encuentre lo mismo que en otros lados, que sienta la cercanía con la tienda y los productos, que disfrute”, recalca Alejandro.

Mercado 83 planea abrir otra tienda similar en Lincoln Plaza, para tener cobertura en las localidades del norte de San José. También tiene proyectada otra para el este. La nueva tienda de Lincoln incluye una cafetería, donde el cliente podrá consumir productos que se venden ahí mismo

Y hay varios proyectos más: kioscos en pasillos de los centros comerciales que ofrecerán algunos de los productos, que sirvan para enganchar clientes y que conozcan la tienda, y también una caja con productos sorpresa que se envía a suscriptores cada mes.

Otro es producir ferias con los centros comerciales, donde participen las marcas y los productores. De hecho, este fin de semana se tendrá una en Multiplaza Escazú, para lo cual ya cuentan con los permisos de salud y se adoptarán los protocolos exigidos. “Las ferias permitirán que las marcas conozcan a los clientes, pues en cada centro comercial hay un tipo de consumidor diferente”, sostiene Alejandro.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".