Por: Joanna Nelson Ulloa.   29 junio
Delia Lobo Salazar, enfermera y emprendedora de Nandayure de Guanacaste, pudo construir un taller en su casa para su negocio de catering service. (Foto: JDR Eventos Especiales para EF).
Delia Lobo Salazar, enfermera y emprendedora de Nandayure de Guanacaste, pudo construir un taller en su casa para su negocio de catering service. (Foto: JDR Eventos Especiales para EF).

Hace más de 13 años, la enfermera Delia Lobo Salazar empezó a elaborar piñatas, bolsitas y queques para las fiestas de sus compañeras de trabajo y familiares, pues siempre le han gustado las manualidades.

En ese entonces, ella trabajaba como enfermera en el Hospital de Nicoya y su nuevo pasatiempo en el mundo de las celebraciones le empezó a generar ingresos adicionales.

En el 2005, Delia sufrió un accidente de tránsito en la motocicleta en la que viajaba, que provocó que se le fracturaran los platillos tibiales.

A raíz de la afectación que sufrió su pierna, en el hospital la reubicaron en otra área en la que, aunque tenía un contacto con los pacientes, no era tan intenso al que estaba acostumbrada.

A ella siempre le encantó curar a los pacientes, bañarlos, cuidarlos, pero en su nueva labor estaba limitada a desempeñar esas tareas.

Delia "lloraba todo el día" y entró en depresión, pues no estaba contenta con sus nuevas funciones.

Su filosofía de vida siempre ha sido hacer aquello que le gusta, lo que la hace feliz, no algo que no le satisface, "porque va uno a amargarse".

Fue así como, tras conversarlo con su familia, decidió renunciar y dedicarse de lleno a su negocio, al que denominó JDR Eventos Especiales, que ahora ofrece el servicio de catering service.

Como el negocio, ubicado en Nandayure (Guanacaste) empezó a crecer, prácticamente el 60% de su casa estaba ‘invadida’ por su empresa: había papeles por la sala y su cuarto se había convertido en una bodega. El corredor era el sitio en el que trabajaba.

“Tenía como seis meses de sacar el colchón del cuarto todos los días y dormir en la sala", contó la emprendedora de 42 años.

El crédito otorgado a la emprendedora fue de ¢3 millones, con un plazo de cinco años. El agente corresponsal que medió para la obtención del financiamiento fue el Centro Agrícola Cantonal Nandayure. (Foto: JDR Eventos Especiales para EF).
El crédito otorgado a la emprendedora fue de ¢3 millones, con un plazo de cinco años. El agente corresponsal que medió para la obtención del financiamiento fue el Centro Agrícola Cantonal Nandayure. (Foto: JDR Eventos Especiales para EF).
Créditos en zonas rurales

Aproximadamente en abril de este año, a través de la nueva figura de los Consejos de Apoyo Rural (CAR), pudo obtener un crédito de ¢3 millones para construir un taller para su negocio, contiguo a su casa, de 62 metros cuadrados.

Los CAR fueron creados por el Banco Nacional, con el apoyo del Sistema de Banca para el Desarrollo.

En cada lugar en los que se instalen están integrados por tres personas que conocen a la comunidad y las actividades económicas que se desarrollan en ella.

Estos reciben el respaldo de los agentes corresponsales, que son organizaciones en las localidades. Por ejemplo, asociaciones de desarrollo integral y centros agrícolas cantonales.

De esta forma, dichos agentes promueven el financiamiento y vinculan a los posibles sujetos de crédito con la entidad financiera (en este caso, el Banco Nacional).

Los tres miembros del CAR recomiendan la aprobación del crédito y el banco toma la decisión final.

Víctor Acosta, director de BN Pymes, detalló que esta alternativa facilita el acceso a crédito en las comunidades más alejadas de la capital.

De acuerdo con la actividad de las pymes, con el dinero pueden comprar ganado, materia prima, adquirir equipo, construir espacios para el negocio y remodelar, entre otros.

Según Acosta, el monto máximo que se otorga en general es de ¢5 millones, aunque en algunos lugares el tope puede fijarse en ¢3 millones, mientras que el plazo máximo para pagar es de cinco años.

Los Consejos de Apoyo Rural operan con el soporte de agentes corresponsales. (Foto: Sistema de Banca para el Desarrollo para EF).
Los Consejos de Apoyo Rural operan con el soporte de agentes corresponsales. (Foto: Sistema de Banca para el Desarrollo para EF).

La tasa de interés, en promedio, es de un 11% y la garantía consiste en un pagaré firmado por el deudor.

La comisión que se cobra es de un 1,5% y el agente corresponsal eventualmente puede cobrar una de un 2%.

Los Consejos están funcionando en las comunidades de Nandayure, Las Palmitas de Cariari, Tarrazú, Puriscal, El Coco, Paquera y La Cruz.

Próximamente operarán en otros sitios como San Vito, Palmar Norte, San Ramón, San Jorge de Los Chiles, Filadelfia, San Joaquín de Cutris y Cartago.

Como los Consejos son una modalidad reciente (empezó en abril), hasta la fecha se han colocado ¢200 millones y la meta es haber prestado ¢4.000 millones a abril del próximo año.

Agentes corresponsales existentes en el país:

Estos son los agentes corresponsales presentes en diferentes zonas del país. Según el lugar en el que viva, puede ponerse en contacto con alguno de ellos.

-Asociación de Desarrollo Integral Coopevega.

-Asociación de Desarrollo Integral San Jorge.

-Asociación de Desarrollo Integral Playas del Coco.

-Asada Palmitas.

-Centro Agrícola Cantonal Fila Guinea.

-Asada Paquera.

-Corporación Hortícola Nacional.

-Coopedota.

-Cámara Ganadera Jicaral.

-Centro Agrícola Cantonal La Cruz.

-Asoveracruz.

-Centro Agrícola Cantonal Nandayure.

-Asociación de Desarrollo Integral Filadelfia (Guanacaste).

-Centro Agrícola Cantonal Tarrazú.

-Asociación de Productores Agropecuarios Unidos Ramonenses (Asopaur).

-UPAP (Puriscal).

-Asociación de Desarrollo Integral San Joaquín.