Por: Pymes El Financiero.   16 julio, 2015
Es importante que los emprendedores sociales, al igual que todo emprendedor, realicen un análisis e investigación del problema que buscan resolver, pues así se definirán de mejor forma sus estrategias.
Es importante que los emprendedores sociales, al igual que todo emprendedor, realicen un análisis e investigación del problema que buscan resolver, pues así se definirán de mejor forma sus estrategias.

En el mercado existen muchos tipos de emprendimientos, dentro de ellos los sociales. ¿Qué los caracteriza y diferencia de los tradicionales?

Se trata de organizaciones, instituciones o empresas que tienen, no una simple meta de vender un producto o servicio, sino una misión social: resolver alguna problemática social, económica, ambiental o de otra índole en el entorno, como la pobreza en una comunidad, la contaminación o la falta de acceso a educación de un sector de la población.

Puede ser una empresa con fines de lucro o también puede tener un modelo híbrido.

Lourdes Brizuela Gutiérrez, encargada de extensión y responsabilidad social de la Universidad Latina y directora del Premio Yo Creo, señala que estos emprendimientos pretenden solventar problemas y generar impactos que puedan ser replicables a través de formas innovadoras y un modelo de negocio sostenible.

¿Cómo se desarrolla?

¿Qué consideraciones deben tenerse al desarrollar un emprendimiento social?

Felipe Castro Truque, director de comunicación del Centro de Intercambio de Conocimientos, recomienda tomar en cuenta lo siguiente cuando se decide establecer un emprendimiento de este tipo:

-Realizar un análisis e investigación del problema, contar con datos. Es importante tener información de la magnitud del problema, pues así se definirán de mejor forma las estrategias para solventarlo o atenuarlo.

-Apoyarse en otras organizaciones y empresas que formen parte del ecosistema de emprendimiento social, pues este funciona normalmente como un sistema colaborativo, no de competencia. A través de ese apoyo podrá ser más efectivo al momento de plantear soluciones.

-Una vez que se crea el emprendimiento y este empieza a operar, es muy importante medir el impacto que se genera, pues así se determinará qué tan exitoso es este o si debe plantear algún cambio.

Ejemplos de emprendimientos sociales

A nivel internacional y nacional existen varios ejemplos de emprendimientos sociales. Estos son tan solo algunos de ellos:

Zapatos Toms: empresa que, por cada venta de zapatos, dona un par de zapatos nuevos a un menor que vive en pobreza. Así funciona su modelo de negocios, que se refleja en su lema “uno por uno” (one for one, en inglés).

Chepecletas: ofrece una serie de servicios (eventos, tours privados y públicos) para promover el uso de medios de transporte alternativos como la bicicleta y dar a conocer la ciudad desde un enfoque histórico y cultural.

Nueva Oportunidad: brinda capacitación en diferentes áreas a los privados de libertad para que se conviertan en emprendedores y desarrollen sus propios negocios.

Árboles Mágicos: organización sin fines de lucro que promueve la conservación de los árboles, por medio de la educación a la población y la realización de labores de reforestación.

Nutrivida: una empresa de carácter social cuyo objetivo es contribuir a eliminar la mala nutrición en niños y adultos, a través de la venta de cereales, sopas y bebidas en polvo.

Programas que apoyan a los emprendedores sociales

Si usted está interesado en desarrollar un emprendimiento social o ya posee uno, tome en cuenta estos eventos y programas que hay en el país:

Social Shot: es un evento que se realiza en el país cada año y agrupa a jóvenes y a personas interesadas en emprendimientos e innovación de carácter social. Se ofrecen charlas cortas, conversatorios, talleres, varias organizaciones exponen sus proyectos sociales, lo cual es un espacio ideal para relacionarse con el ecosistema emprendedor nacional.

Centro de Intercambio de Conocimientos: documenta y difunde experiencias de emprendimiento social a nivel latinoamericano. Cuenta con un concurso anual –denominado Stephan Schmidheiny- que premia diferentes categorías de emprendimientos sociales. Además, en noviembre realizará un taller –en el Incae- dirigido a emprendedores sociales de la región latinoamericana.

Premio Yo Creo: programa de apoyo a emprendimientos sociales liderados por jóvenes. El primer semestre del año se llevan a cabo talleres alrededor del país. Luego, se hace la convocatoria a los premios y se escogen a 10 finalistas, quienes reciben capacitación. Los 10 finalistas se presentan ante un jurado y se eligen a cinco ganadores. Posteriormente, los ganadores reciben una capacitación regional en temas financieros, de mercadeo, liderazgo y $2.500 para que lo utilicen en su emprendimiento. Los ganadores quedan formando parte de la comunidad, lo que les da acceso a más capacitaciones.

Ashoka: es una organización internacional que apoya a emprendedores sociales en el mundo, incluida la región centroamericana. Cada año, seleccionan a emprendedores sociales con propuestas innovadoras y les brindan respaldo para acceder a eventos y a su red global de innovación; contacto con empresarios y, si el caso lo amerita, les otorga soporte económico. Precisamente, su convocatoria está abierta y los interesados tienen tiempo de postularse hasta el 24 de julio.

Startup Weekend: este evento de 54 horas, que guía sobre cómo establecer una startup, cuenta con una edición denominada Change Makers, que se enfoca en el desarrollo de emprendimientos que ofrezcan un aporte social.

Yo Emprendedor: la competencia de negocios cuenta con varias categorías, incluida una social en su etapa de idea, prototipo y proyecto en crecimiento. Luego de un proceso de desarrollo y mejora de los proyectos, los ganadores son premiados en el mes de noviembre durante la Semana Global de Emprendimiento.