Por: Carlos Cordero Pérez.   21 abril
Ya sea por mal estado o por choque de vehículos, la caída de postes implica el 63% de los incidentes que reporta Cabletica. (Foto archivo GN)
Ya sea por mal estado o por choque de vehículos, la caída de postes implica el 63% de los incidentes que reporta Cabletica. (Foto archivo GN)

Los choques de vehículos contra postes que sostienen, aparte de la red eléctrica, el cableado de los operadores de Internet son parte de los incidentes que siguen afectando los servicios de los operadores.

Se agregan los cortes eléctricos programados o no por parte de los proveedores de energía, caídas de árboles, vehículos que inclumplen la altura máxima permitida y se llevan el cableado, las quemas en sitios donde hay infraestructura, y los trabajos de reparaciones y ampliaciones de vías, entre otros.

Cabletica, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Telecable y Tigo reportan 3.000 incidentes de esos en el primer trimestre del presente 2020, los cuales afectan a los usuarios cuando se producen en las redes de distribución y última milla (enlaces a viviendas).

Los gastos en reparaciones procovados por algunos de estos hechos entre 2019 y los primeros tres meses del 2020 superan ¢2.800 millones, sin contabilizar a Telecable pues no brindó cifras.

Tampoco se suman ahí los gastos de las compañías eléctricas ni la mano de obra asociada al restablecimiento de los servicios.

Los operadores indican que realizan inversiones para fortalecer las redes, al tiempo que todavía se trabaja en un protocolo o estándar con el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) de desarrollo de infraestructura subterránea para uso de telecomunicaciones en rutas nacionales.

“Esto mejoraría la disponibilidad de las redes en el país”, destacó Daniel Mizrachi, director de tecnologías de información de Tigo Costa Rica.

Según la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) en los últimos seis meses del 2019 registra más de 2.000 incidentes en las redes fijas y más de 1.100 en lo que llevamos del 2020; en ambos casos la mitad se deben a cortes de electricidad.

Unas 20 zonas fueron afectadas en el año anterior por robo de cable, mientras que en el presente año son 18, la mayoría en Puntarenas, Guanacaste y Alajuela.

El 8 de abril, precisamente se presentaron varios incidentes que afectaron los servicios de Internet fijo.

Los operadores de Internet en años anteriores habían llamado la atención sobre los problemas en el área de infraestructura, especialmente el estado de la postería, y los costos que acarrea la falta de coordinación directa del Consejo Nacional de Viabilidad a la hora de reparar o ampliar vías.

Los equipos de los operadores tardaron más de dos horas en las reparaciones del cableado que un camión se llevo al suelo en Semana Santa en Matina, Limón. (Foto cortesía Tigo)
Los equipos de los operadores tardaron más de dos horas en las reparaciones del cableado que un camión se llevo al suelo en Semana Santa en Matina, Limón. (Foto cortesía Tigo)
Variedad

Los incidentes son variados y a cada operador le afectan unos más que otros.

Hay caídas de servicios cuando las compañías distribuidoras de electricidad implementan cortes programados o cuando hay interrupciones prolongadas y no previstas de energía.

Aparte que los clientes se quedan sin suministro eléctrico, los sistemas de respaldo de enería para los servicios de Internet no soportan afectaciones de m tres o cuatro horas. Las caídas abruptas del fluido eléctrico provocan, además, desgaste en esos sistemas de respaldo.

Las otras interrupciones del servicio de Internet son provocadas por la caída de árboles sobre las redes eléctricas y de conexión, así como las podas en las que no se contemplan las medidas pertinentes.

Las obras de ampliación o reparación de vías hacen que cada capa asfáltica genere una disminución de la altura de los postes, con lo que los vehículos de carga con cierta altura pueden afectar el cableado.

El robo de cables de cobre y el vandalismo (daño adrede) son parte de los incidentes registrados.

El año 2019 ocurrieron más de 12.200 incidentes, de los cuales el 6% fueron robos o daños a los cables de fibra óptica y a los cables troncales que sirven en las redes de transporte y distribución. En el primer trimestre el 7% de los incidentes fue por estas mismas razones.

La afectación a los usuarios depende de la gravedad del incidente y de si ocurre en la red de distribución o en la de acceso.

El ICE reporta que los incidentes del 2019 llegaron a afectar a 10.000 clientes suyos, pero Tigo advierte que una falla eléctrica a nivel nacional impacta a todos los suscriptores.

Si el daño es a nivel de la red de transporte o núcleo, la afectación podría ser a mayor número de clientes. Pero aquí los operadores instalan conexiones redundantes, aumentan capacidades y enlaces a cables submarinos o redes terrestres regionales para mantener los servicios.

En algunos casos, como Tigo, se cuenta con una red propia que cubre el continente y que tiene múltiples puntos en la región donde se conectan a cables submarinos.

Cuando son cortes o caídas en una zona (a nivel de red de distribución) la cantidad de afectados es limitada. También aquí las firmas cuentan con redes redundantes para seguir brindando el servicio o reducir el impacto del incidente.

El problema es cuando los daños afectan la red de acceso o las conexiones de los postes a las viviendas, donde las redes “son lineales” y normalmente no hay redundancia.

Magally Lara, directora interina de la unidad de infraestructura de telecomunicaciones del ICE, indicó que en algunos casos de enlaces de fibra óptica en hogares se realizan instalaciones de última milla con redundancia.

Las sucesivas ampliaciones de la radial de Lindora son ejemplo que los operadores citan de falta de coordinación entre los organismos encargados y la industria en casos de obras de infraestructura. (Foto archivo GN)
Las sucesivas ampliaciones de la radial de Lindora son ejemplo que los operadores citan de falta de coordinación entre los organismos encargados y la industria en casos de obras de infraestructura. (Foto archivo GN)
Acciones

Aparte de la redundancia en las redes y el aumento de la capacidad internacional, la sustitución de cable de cobre con fibra óptica es una de las soluciones que se implementan en el caso del ICE, por ejemplo.

“La fibra, en caso de ser robada, no tiene valor en el mercado”, aseguró Lara.

Cuando ocurren los incidentes los operadores activan sus protocolos para resolverlos y lo reportan a la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), como lo establece la reglamentación del regulador.

Juan Carlos Rodríguez, director de tecnología de Telecable, indicó que el gasto para la atención de averías ya es parte del presupuesto anual, pero no la detalló.

Otra acción es el fortalecimiento de los respaldos eléctricos, en los que Tigo invirtió para su red más de $1,5 millones en los últimos 18 meses. También se realizan modificaciones del diseño de las redes de acceso para reducir el número de afectados.

Mizrachi dice que estas dos acciones todavía son insuficientes ante el alto impacto de los cortes de energía.

En caso de Cabletica una de las acciones emprendidas es enterrar las redes donde sea posible, para que no queden expuestas.

José Gutiérrez, gerente de regulación, comunicación y relaciones públicas de Cabletica, indicó que se trabaja con las compañías dueñas de postería en infraestructura con el fin de que se usen mejores materiales y técnicas de construcción, así como para el recambio a postes de mayor tamaño.