Por: Krissia Chacón.   15 mayo
'Big data' son enormes grupos de datos que los actores en el mundo digital generan a tiempo real y su objetivo principal es ayudar a los especialistas a tomar mejores decisiones. Foto: Shutterstock.
'Big data' son enormes grupos de datos que los actores en el mundo digital generan a tiempo real y su objetivo principal es ayudar a los especialistas a tomar mejores decisiones. Foto: Shutterstock.

“La humanidad ha hecho un progreso asombroso en los últimos años..., pero fue todo un espectáculo previo al juego. Las próximas tres décadas tendrán más progreso que nunca”, afirmó Michael Dell, CEO de Dell Technologies.

Ese progreso e innovación dependerá de la inteligencia que le den sus compañías a sus modelos de negocio.

Aunque muchas empresas afirman que están sobre la ola digital, la realidad es que siguen en una etapa de planeación y de espectadores de lo que sucede a su alrededor.

Tan solo un 5% de las compañías a nivel global son líderes digitales, según mostró el estudio “Digital Transformation” elaborado por Dell e Intel en la cual consultaron a 4.600 tomadores de decisión en 40 países.

El valor agregado está escondido entre el enorme volumen de datos que son derivados de los múltiples canales digitales y los dispositivos conectados a Internet. Esta explosión ha obligado a las compañías a desarrollar sistemas más sofisticados para recolectar toda esa información que se encuentra dispersa.

Poco a poco los costos disminuyen, las opciones de almacenaje son cada vez más diversas y la forma de procesarlos hace que las empresas tengan un rayo de luz en medio de esa lista gris para innovar.

Aunque la mayoría dice entender el contexto en el que se encuentran, todavía persisten preocupaciones acerca de la seguridad y privacidad de los datos, la falta de presupuesto, la carencia de personal con conocimientos técnicos, así como la regulación y los cambios legislativos.

Los datos son el rey

La industria de los datos impulsará el crecimiento y el empleo en los sectores económicos que sean capaces de incorporar estas nuevas tecnologías.

La transformación digital reduce las tareas repetitivas que una empresa normalmente hace en su día a día, automatiza el trabajo y convierte el proceso en software.

En una compañía que está inmersa de la digitalización se dará cuenta que al final del día, lo que queda en su negocio son datos.

Las organizaciones vanguardistas saben que esos datos no son solo para almacenarlos, sino que deben invertir esfuerzo para procesarlos y analizarlos con el fin de obtener una radiografía de lo que sucede en las diferentes áreas de su operación.

A medida que surgen los datos y la capacidad de asociarlos con indicadores o problemas, una organización puede no ser solo más eficiente, sino también cambiar lo que hace.

Cuando las compañías entienden el valor del uso y procesamiento de los datos comprenderá cuáles son las tecnologías que necesita ir incorporando para hacer crecer su operación.

Como por ejemplo la computación en la nube para el acceso rápido al software que necesita, nuevas funcionalidades y actualizaciones, así como el almacenamiento de información; y si a esto se le suma la Inteligencia Artificial, los resultados podrán ser más poderosos.

“Primero hay que empezar por los clientes y preguntarse cuáles son los resultados que se quieren obtener con los datos. Las empresas tienen que experimentar, probar, analizar los datos con el fin de buscar los mejores resultados”, recomendó Dell.

Trabajo pendiente

La mayoría de las empresas en el mundo están en una posición de “espectadores” y “evaluadores”, es decir, tienen una carácter tibio ante la revolución digital.

El 30% de las organizaciones tienen planes tentativos y han invertido poco dinero para transformar su negocio en la era digital –son catalogados como seguidores–. Mientras que el 33% están en un proceso gradual –evaluadores–.

Las que están en un proceso más maduro son tan solo el 28%.

El desconocimiento de cómo aprovechar los datos es una realidad que también golpea a las empresas instaldas en Costa Rica, ya que solo el 37% aprovecha sus datos especialmente en ventas y finanzas. Las que mejor lo hacen son de manufactura, banca y finanzas, y tecnología, según el más reciente estudio de Deloitte para EF.

Los principales problemas que afirman tener las compañías nacionales aparte de los costos, son la falta de personal capacitado y que no poseen la cantidad de información necesaria.

Una quinta parte de las empresas encuestadas respondieron que no lo ven necesario o ni siquiera han considerado procesar datos.

El cambio de visión empresarial es urgente y así lo respaldan los grandes tecnológicos.

En los próximos años habrá 700.000 vacantes para los científicos de datos, desarrolladores e ingenieros de datos, según el estudio global The Quant Crunch de IBM.

De ese total, el 59% de profesionales será requerido por los sectores de finanzas, seguros, servicios profesionales y TI.

El análisis de datos será utilizado en los próximos cinco años para predecir el comportamiento del cliente, administrar los recursos empresariales, darle trazabilidad y transparencia a los procesos y para efectuar transacciones en blockchain.

¿Su negocio está alineado a esta visión?

Las empresas deben contar con una infraestructura moderna de cómputo para poder soportar la cantidad de datos que se generan alrededor del negocio en la era digital.
Las empresas deben contar con una infraestructura moderna de cómputo para poder soportar la cantidad de datos que se generan alrededor del negocio en la era digital.
Las empresas deben reimaginar su negocio

Entrevista exclusiva con Michael Dell, CEO de Dell Technologies:

- En esta era digital, ¿cuáles son los principales retos que tienen las empresas para mantenerse a la vanguardia y al mismo tiempo darle seguridad a sus clientes?

Creo que las empresas tienen muchos retos. Creo que uno de los principales tiene que ser volver a imaginar todo su negocio debido a la explosión de datos, todas las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial, el machine learning y el aprendizaje profundo, y tienen que tener las habilidades y capacidades para poder hacerlo.

Necesitan la infraestructura correcta y la fuerza laboral adecuada. Tienen que proteger todos sus datos y tienen que hacerlo rápidamente porque el ritmo de los negocios y de los cambios no está disminuyendo.

En Latinoamérica específicamente, el reto es modernizar la infraestructura para digitalizar su negocio y que soporte a todas estas nuevas tecnologías.

- ¿Cuáles son las recomendaciones que le hace Dell a las empresas para que sean exitosas en su proceso de transformación digital?

Depende del tipo de clientes. Es un mundo de varias velocidades en cuanto a ¿dónde están los clientes en su viaje y hacia dónde se dirigen?

Esto empieza con una transformación digital y si es digital se requiere de una infraestructura para poder llegar ahí. No hace falta que sea toda la infraestructura de un negocio, pero sí se necesitan de dos elementos fundamentales: una estrategia digital para la compañía –¿a dónde quieren ir? ¿Cómo van a hacer para diferenciarse?– que no sea solo invertir en tecnología, sino creativamente cómo transformar algo en mayor valor para sus clientes y por otro lado, una infraestructura que apoye y soporte esa estrategia.

Si solamente se quedan con la idea, pero no hay una infraestructura detrás que apoye la estrategia, es una idea buena que no va a funcionar; y viceversa, si se invierte un montón de dinero en infraestructura pero no hay una visión de a dónde quiero llevar la compañía, tampoco sirve.

Son los dos mundos. En este mundo digital los datos son el rey. Hay que saber cómo saber dónde almacenarlos y procesarlos para convertirlos en valor.

- Con toda la tecnología que está disponible en este momento, ¿cuál es el reto que tiene Dell como compañía para atender las necesidades de todos sus clientes?

Creo que el desafío para nosotros es: ¿cómo podemos seguir aumentando nuestra participación, mantenernos relevantes y ayudar a nuestros clientes en el viaje y la transformación digital?

Si miro el año pasado, agregamos más de $11.000 millones en ingresos, crecimos a más de $91.000 millones con un 14% de crecimiento en Europa e incluso más rápido en América Latina. Nuestro desafío es continuar creciendo y resolviendo los problemas que tienen nuestros clientes.