Tecnología

Cuatro señales de la demanda de informáticos y la respuesta de la oferta académica

Las universidades realizan actividades de acercamiento para atraer estudiantes a las carreras tecnológicas. Pero no es suficiente.

U Cenfotec tendrá descuentos para estudiantes.

Desde el inicio de la pandemia aumentó aún más el desempleo en el país, afectando diferentes áreas profesionales, pero en computación la incidencia fue menor lo que demostraría que en Costa Rica se mantiene la alta demanda de informáticos, ingenieros y profesiones de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). Hay otras señales.

Aunque las universidades públicas y privadas destacan los esfuerzos en su oferta académica y para atraer estudiantes, la industria de tecnología de información y comunicaciones (TICs) insiste que persiste un déficit de informáticos que debe ser atendido.

Para Paul Fervoy, presidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic), es necesario que las mismas familias incentiven a sus hijos a valorar las opciones que ofrece el sector, que los profesionales de diferentes áreas exploren los programas de actualización y que las autoridades, junto con el sector privado, adopten las medidas para transformar las oportunidades existentes para amplios sectores de la población.

Según el estudio salarial realizado por la firma Deloitte, publicado en este mes de octubre, el 40% de las empresas tienen planes de crecimiento. Sin embargo, una proporción similar acusa dificultades para hallar el talento con las competencias técnicas y blandas requeridas, en especial ante las posibilidades de las tecnologías de la llamada revolución 4.0.

Los datos del Consejo Nacional de Rectores (Conare) indican que entre 2014 y 2019 apenas el 29% de las personas graduadas fueron en áreas STEM. Entre quienes completaron una carrera en estas áreas, el 48% eran mujeres.

Unas 15.094 personas, en el mismo periodo, obtuvieron un título en ciencias de la computación (ingeniería de software, ingeniería en computadores, sistemas de información y tecnologías de información), lo que es apenas el 5% del total de graduados en todas las áreas.

1. “Inflación” salarial del sector

Camtic señaló que la presión inflacionaria salarial es un indicador directo de la escasez de recursos humanos. “Si tuviéramos 8.000 personas más en el sector, ayudaría a quitar la presión salarial y permitiría a las empresas locales, especialmente las pequeñas, a competir mejor. Sin embargo, no duraría mucho para que más empresas internacionales llegarán al país para aprovechar este talento y el excelente nivel de ello”, dijo Fervoy.

El estudio de Deloitte, que cubrió 32 desarrolladoras locales, mostró que las empresas realizaron incrementos salariales superiores a la inflación durante el 2020 y 2021, lo que les habría permitido a la mayoría retener personal e incluso tener más ingresos que salidas de colaboradores.

El Observatorio Laboral de Profesiones (OLAP), del Conare, en un estudio de las personas graduadas entre 2014 y 2016 de las universidades costarricenses, indicó que el salario en las profesiones de ciencias de computación y de ingeniería de computadores era de un promedio de ¢1,5 millones y ¢1,4 millones, respectivamente.

2. Tiempo para ser contratados

Mientras un graduado en ciencias de la computación tarda en encontrar su primer trabajo unos 13 meses (al igual que en ciencias básicas), en otras áreas como ciencias económicas, derecho y educación se dura 17 meses y en ciencias sociales unos 23 meses. De acuerdo con datos del OLAP hay otras áreas donde la contratación es más rápida que en computación: ingeniería (11 meses) artes y letras (12), salud (14).

La diferencia es que el 71% de los graduados de ingeniería de computación indican que trabajaron al mismo tiempo que estudiaban y un 15% trabajo ocasionalmente mientras llevaba los cursos de la universidad. En las otras áreas de computación fue similar: ingeniería del software (55% y 31%, respectivamente), sistemas de información (48% y 31%), tecnologías de información (19% y 29%) y ciencias de la computación (5% y 48%).

3. Bajo desempleo

Francisco Mata, investigador de la Escuela de Informática de la Universidad Nacional, indica que la menor desocupación entre los profesionales de TICs es un indicador de la mayor demanda en este sector.

El estudio de la OLAP muestra que el desempleo y el subempleo en las áreas de computación son superiores a todas las otras nueve áreas, excepto educación. Antes de la pandemia, cuando el desempleo en el país era del 11%, el desempleo entre los graduados universitarios fue del 5,9% y en el caso de los titulados en computación del 3,4%.

Durante la pandemia, cuando el desempleo pasó al 24% a nivel nacional, la desocupación entre los graduados en todas las áreas profesionales fue del 11,2% y en el caso de los profesionales de computación la desocupación fue del 5,7%.

4. Áreas de demanda

El estudio de Deloitte indica que la demanda de las informáticas es general, aunque hay algunos puestos (desarrolladores front y back end, DevOps y control de calidad) donde las firmas demostraron mayor interés.

La Agencia Costarricense de Promoción de Inversiones (Cinde) también indica que en las multinacionales hay 10 áreas universitarias y 10 áreas técnicas de alta demanda. En el primer caso se incluyen ingenierías de software, de computadoras, electrónica, eléctrica, electromecánica y mecatrónica, así como animación digital (junto con producción audiovisual y diseño gráfico), entre otras. En las técnicas, también se incluye desarrollo de software y desarrollo web, redes y telemática.

Las universidades públicas y privadas del país realizan actividades de acercamiento directo a colegios, divulgación, ferias de empleabilidad, charlas de expertos, talleres gratuitos y brindan becas para atraer estudiantes a las carreras tecnológicas que ofrecen. Pero no es suficiente.

“Es importante fortalecer las actividades de orientación vocacional en el colegio y la escuela, así como mostrar todas las especialidades con las que cuenta la informática y las oportunidades laborales que se ofrecen”, dico Paula Brenes Ramírez, vicerrectora de relaciones comerciales de la Universidad Cenfotec.

Wilberth Molina, director de ingeniería en sistemas de computación de la Universidad Fidelitas, destacó que las carreras en tecnología destacan por su actualización constante, metodologías activas de aprendizaje en STEM y una comunidad docente actualizada en las tendencias de las tecnologías, habilidades y capacidades de enseñanza.

La Universidad Latina (Ulatina), por su parte, está en proceso de acreditaciones de las carreras en sus sedes de Montes de Oca y Heredia, para luego continuar con las regionales, indicó Alexander Vargas Céspedes, decano de la Facultad de Ingenierías y TICs de la Ulatina.

El Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) realizó esfuerzos, desde 2011, para incrementar las sedes donde se imparten carreras como ingeniería en computación, pasando en este caso de dos a cinco de sus centros y de 166 admitidos en aquel entonces a 309 en 2021. La cantidad de estudiantes pasó de 900 a 1.530 en ese periodo.

En el caso de las maestrías, en esta misma área, en 2011 se tomó la decisión de trasladar el programa de Cartago a San José con lo que aumentó de 140 a 210 estudiantes y se ha impartido de forma puntual en la sede de San Carlos y en algunas empresas mediante la modalidad in-house.

Para aumentar la promoción, desde hace varios años se aumentaron las tutorías, la atención de casos especiales, la inclusión de estrategias académicas para personas con desventajas físicas y, en particular en 2021, se organizó un acompañamiento mayor con acciones de nivelación y orientación para la cohorte que ingresó en medio de la pandemia.

“Para el 2023 se están haciendo análisis en la Vicerrectoría de Docencia para aumentar el cupo de la carrera”, dijo Roberto Cortés Morales, director de ingeniería en computación del TEC.

En el caso de la licenciatura en administración de tecnología de información (ATI), además de su actualización en 2020 y la incorporación de cursos en varias materias se realizan campañas de atracción de estudiantes, lo que incrementó la cantidad de solicitantes de 166 a 525 entre 2013 y 2021. A pesar de ese interés creciente, el cupo autorizado en nuevo ingreso se mantiene prácticamente igual, alrededor de 64 cada año, desde 2008.

“Continuaremos evidenciando la necesidad, ante las autoridades institucionales, de incrementar el cupo de nuevo ingreso”, dijo Luis Javier Chavarría Sánchez, coordinador de ATI del TEC.

Alexander Rodríguez, director de planificación de la Universidad Técnica Nacional (UTN), indicó que las carreras STEM de esta institución son prioridad. “En cuánto al incremento de matrícula se realizan análisis de la cantidad de cupos que se tienen capacidad de atender y de la calidad que se le debe ofrecer a las personas estudiantiles, procurando siempre un equilibrio”, apuntó Rodríguez.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".

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