Por: Krisia Chacón Jiménez.   28 octubre, 2017

Costa Rica está a unos meses de llegar al espacio por medio de un satélite artificial:Proyecto Irazú.

Fue fabricado por la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio (ACAE) y el Tecnológico de Costa Rica (TEC), es el primero de Centroamérica.

Este dispositivo será puesto en órbita en el 2018 con el objetivo de recolectar datos acerca de los efectos del cambio climático en el país y estudiar el proceso de fijación de dióxido de carbono.

Con la llegada de Proyecto Irazú al espacio se podrá tener información más precisa acerca del ritmo de crecimiento de los árboles, ya que el satélite recolectará datos dos veces al día. Actualmente, estas mediciones se hacen una vez al mes.

Pero antes de ser enviado al espacio, el satélite debe ser sometido a prueba en el Instituto Tecnológico de Kyutech, en Fukuoka Japón, donde hay laboratorios que simulan las condiciones extremas que existen fuera de la Tierra.

Luego de pasar esta prueba, Proyecto Irazú despegará hacia la Estación Espacial Internacional, desde donde será puesto en órbita.

Los costos totales para la fabricación y el envío del satélite rondan los $580.000.

Para el país, este es un paso importante tomando en cuenta los esfuerzos que se están realizando para fortalecer el cluster aeroespacial, que pretende fomentar la investigación y el desarrollo de productos para esta industria.

Siete pasos para llegar al espacio. Proyecto Irazú será sometido a pruebas en Japón.
Siete pasos para llegar al espacio. Proyecto Irazú será sometido a pruebas en Japón.
Alcanzar las estrellas

Proyecto Irazú es un satélite que tiene forma de cubo y que mide solamente 10 centímetros por cada lado, precisamente esta tecnología se llama CubeSat . El objetivo de que sea tan pequeño es para reducir los costos de las misiones que se llevan a cabo fuera de la Tierra.

Este proyecto se inició desde el 2009 cuando ACAE fue conformado, y desde esa fecha el satélite ha tenido que pasar por diferentes etapas como el diseño, ensamblaje y pruebas.

El proyecto tomó fuerza gracias a las donaciones de más de 900 personas en la plataforma KickStarter, las cuales sumaron cerca de $80.000 que fueron utilizados para la compra de piezas especializadas y los gastos de envío al espacio.

El TEC también dispuso de $500.000 que cubrieron los salarios y cargas sociales de los investigadores y estudiantes de último año que desarrollaron el proyecto durante dos años.

Luis Diego Monge, gerente del proyecto ACAE, explicó que este satélite marca el inicio de la presencia de Costa Rica en el espacio y muestra al mundo la capacidad de los profesionales de poder participar en una misión espacial.

El satélite se conectará con una estación remota ubicada en el campus de la sede regional del TEC en San Carlos, en donde se colocarán sensores para medir el crecimiento de los árboles.

La información que recolecte el dispositivo servirá para estimar los niveles de fijación de carbono en los bosques.

El satélite fue llevado a Japón el 23 de octubre anterior, donde hará su última parada antes de partir hacia el espacio.

Allí será recibido por dos estudiantes costarricenses, Juan José Rojas y Marcos Hernández, quienes forman parte del equipo científico que le realizará las pruebas finales al satélite.

Ante un eventual fallo, serán ellos los encargados en realizar los ajustes necesarios.

Se proyecta que las pruebas tarden de cinco a seis meses.

El satélite costarricense, Proyecto Irazú, será puesto en órbita en el 2018.
El satélite costarricense, Proyecto Irazú, será puesto en órbita en el 2018.
Industria que busca la madurez

Este lanzamiento representa para el país un avance para promover la economía del conocimiento y el impulso que se le quiere dar a la producción aeroespacial.

Años atrás la industria aeroespacial se veía debilitada por la falta de articulación entre el sector privado, el público y la academia.

Sucedía que una compañía en el país que estaba involucrada en esta actividad se veía en la obligación de rechazar contratos con otras firmas porque carecía de los componentes para los productos aeroespaciales.

La propuesta que hizo la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) fue que esa necesidad fuera cubierta por compañías que estuvieran bajo una misma sombrilla de colaboración y en este caso fue la conformación del cluster aeroespacial que fue anunciado en marzo del 2016.

Actualmente firmas como Ad Astra Rocket, Atemisa Precisión, Avionyx y Camtronics, entre otras, integran ese grupo.

Profesionales que se desempeñan en electromecánica, diseño, desarrollo de software, la creación de paneles y sensores inteligentes, son parte de los beneficiados con la creación de este tejido empresarial.

“Esto (el lanzamiento del satélite) le envía un mensaje muy fuerte a las empresas que quieran instalarse en el país; nos encantaría recibir a la industria aeroespacial y también para aquellos que quieran productos de las empresas del cluster. El objetivo es que el satélite también estimule las ventas”, agregó Monge.