Por: Krisia Chacón Jiménez.   18 diciembre, 2019
Las ciudades inteligentes necesitan de edificios eficientes, recolección y procesamiento de datos, conectividad, Internet de las Cosas (IoT) y sostenibilidad. Foto: Shutterstock.
Las ciudades inteligentes necesitan de edificios eficientes, recolección y procesamiento de datos, conectividad, Internet de las Cosas (IoT) y sostenibilidad. Foto: Shutterstock.

Helsinki, Finlandia. En Finlandia cuando una persona necesita mudarse de edificio, puede consultar la página oficial de su ciudad y obtener una mapa digital con toda la información detallada de las propiedades.

Cuál es el consumo energético del inmueble, si cuenta con paneles solares, si existe la posibilidad de instalar baterías para luego vender esa energía limpia, el gasto de electricidad promedio por apartamento y demás detalles que le ayuden a los ciudadanos a tomar una decisión informada y que beneficie a su bolsillo.

En este país nórdico, las personas son libres de elegir la compañía que les va a proveer el servicio de energía, también pueden escoger qué tipo de electricidad desean, por ejemplo, pueden optar por un plan de energía 100% renovable o bien pagar por este servicio según las tarifas que se cotizan en la bolsa.

Gracias a las políticas de datos abiertos, las personas pueden consultar su recibo y desde la página web del proveedor comparar los gastos con otras casas que estén en condiciones similares de consumo. Además la plataforma muestra promedios de gastos y brinda consejos para ahorrar electricidad.

El objetivo final de poner a disposición de los ciudadanos toda esta información es para construir ciudades inteligentes que sean eficientes y estén en armonía con el ambiente.

Costa Rica está lejos de esta realidad. Aún falta el trabajo de minería que se basa en la recolección, procesamiento e interpretación de los datos de los cantones, para luego pasar a la fase de brindar servicios de valor agregado para los habitantes.

De momento el principal avance que muestran las compañías de electricidad es la instalación de medidores inteligentes para ofrecerle a las personas un consumo más informado y hacer más sencillo el reporte de averías u otros inconvenientes con el servicio.

Finlandia cuenta con 5,5 millones de habitantes, una población similar a la nuestra, y también tiene como meta convertirse en carbono neutral para el 2050 al generar energía solamente a través de fuentes renovables.

Existen similitudes en cuanto a las metas de ambos países, por esta razón surge la pregunta ¿cuáles son las mejores prácticas que puede aprender Costa Rica de Finlandia en cuánto al servicio de energía?

Información a la mano

Finlandia trabaja en la construcción de ciudades inteligentes con edificios eficientes, recolección de datos a través de dispositivos conectados al Internet de las Cosas (IoT), una eficiente conectividad y sostenibilidad.

Entre los pilares que tiene especial prioridad para este país se encuentra luchar contra el cambio climático, razón por la cual al gobierno le interesa generar energía eléctrica a través de fuentes limpias y educar a sus habitantes sobre un consumo responsable.

La agenda del país está enfocada en erradicar el uso de combustibles fósiles como petróleo, gas, carbón, y dejar del todo la energía nuclear.

Los fineses tienen un problema particular: sus temperaturas extremas. El país tiene un alto consumo energético debido a la necesidad de calefacción en todos los inmuebles.

La tecnología es el medio por el cual el país está caminando en esa dirección: portal de datos abiertos con el consumo de las ciudades y especificaciones por inmueble; estaciones de carga para vehículos eléctricos, uso de medidores inteligentes y libre competencia entre las diferentes compañías que se dedican a este negocio.

¿Qué hay en Costa Rica?

De momento los servicios digitales que tienen los costarricenses con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) son: consultar información de la factura, reportar averías, ver el histórico de facturación, nuevos servicios, traslados, cambios de tarifas y voltajes.

Al consultarle a la entidad específicamente sobre sus servicios digitales, José Pablo Arguedas, director de negocio de distribución y comercialización del ICE, afirmó que “se realiza cualquier trámite que el cliente requiera. Solo en casos que sea necesaria la firma, por confidencialidad de la información, se le brinda la opción al cliente del envío de los papeles por medio de correos; o bien, visitar la agencia más cercana".

"Para el próximo año se trabaja en el pago de la facturación en línea, la firma digital y la consulta de facturación para los clientes”, indicó.

El otro paso que están dando las compañías locales es con la instalación de medidores inteligentes.

Estos dispositivos se caracterizan porque dan un aviso automático cuando hay un corte del servicio, funcionan como alarma cuando la tensión no es la adecuada y facilitan tanto la conexión como desconexión del servicio de forma remota.

El ICE ya ha instalado 115.000 de estos dispositivos y para el 2022 tienen como meta que cerca del 60% de sus clientes los tengan. Mientras que la Compañía Nacional de Fuerza y Luz lleva 70.000 en las áreas de concesión que posee.

Entre los próximos proyectos del ICE están en establecer redes de recarga de vehículos eléctricos y otras iniciativas de electromovilidad, así como electricidad prepago.

Este último servicio consiste en que las personas podrán tener la opción de recargar su electricidad tal y como se hace con las líneas de celular.

El usuario podrá presupuestar su consumo eléctrico y pagarlo por adelantado, en caso de gastar su cuota, deberá recargar nuevamente el servicio; y en caso que le quede un sobrante, ese monto se le aplicará para el mes siguiente.

En la lista de empresas que están en la misma línea se encuentran la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico de Cartago (Jasec), la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH), Coopelesca, Coopealfaro, Coopesantos y Coopeguanacaste.

“El sistema en su conjunto permitirá, no solo medición, sino también monitoreo y control. Esto tendrá beneficios como: saber cuánto consume cada hogar o empresa a cada hora, conocer el consumo histórico, tener mayor precisión de los cobros efectuados y contar con menor plazo de interrupción”, señaló Diego Chaverry, socio director de Itecna, compañía proveedora de los medidores.

El espíritu de una ciudad inteligente está en utilizar el potencial de la tecnología para hacer un uso eficiente de los recursos que tiene la localidad para promover un desarrollo sostenible y, mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

Finlandia lleva 20 años trabajando en la minería de datos para facilitárselos a sus habitantes, ¿cuánto deberá trabajar Costa Rica?