Por: Carlos Cordero Pérez.   29 junio
El servicio de televisión del ICE, llamado KA TV, se basa en los enlaces de fibra óptica que brinda la institución y podría darle un fuerte impulso en el mercado, dependiendo de las mejoras en expansión de la red y de la atención a los clientes. (Foto Melissa Fernández / Archivo GN)
El servicio de televisión del ICE, llamado KA TV, se basa en los enlaces de fibra óptica que brinda la institución y podría darle un fuerte impulso en el mercado, dependiendo de las mejoras en expansión de la red y de la atención a los clientes. (Foto Melissa Fernández / Archivo GN)

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) tiene una buena ventaja en el mercado de telecomunicaciones para aumentar sus ventas y obtener mejores resultados contables, en relación a los mostrados del 2019. Cuánto de esto cambió con la pandemia, habrá que verlo.

La entidad mostró números rojos en el negocio de telecomunicaciones, al hacer la resta de las ventas y de los costos del año anterior, si bien en el 2019 redujo la diferencia.

“El objetivo es eliminar el déficit por completo”, recalcó Mauricio Rojas, gerente de telecomunicaciones del ICE. “No obstante, por la incidencia directa de la pandemia a nivel local, debemos revisar las estimaciones y las metas financieras”.

Los informes financieros del 2019 dados a conocer por el Instituto el 1° de junio pasado, mostraban que los ingresos habían incrementado y que el déficit neto había disminuido de ¢32.736 millones en 2018 a ¢6.338 millones al año siguiente.

La entidad había recuperado algo de su posición de mercado, según las últimas estadísticas publicadas por Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), pasando del 53% al 54% de los suscriptores de telefonía móvil entre 2017 y 2018.

El ICE también resultó con mejores resultados en tres de las cinco categorías evaluadas por la Sutel y la firma OpenSignal entre febrero y mayo del 2020, aunque en el 2019 estuvo rezagado solo en una de las categorías.

Origen y medidas

Hay al menos tres grandes rubros que estarían incidiendo en causar el déficit reportado en los estados financieros anuales hasta el 2019.

El desbalance es provocado por el exceso, sobre los ingresos, de los costos y de los gastos de los contratos de mantenimiento y operación.

También afecta lo que se gasta en los servicios de reparación de averías e instalación de nuevos servicios.

El tercer rubro generador del défit es el gasto de comercialización.

Para los funcionarios del ICE, las cifras que se incluyen en el informe financiero del 2019 muestran mejoras.

Rojas indicó que durante el 2019 el sector de telecomunicaciones recuperó sus márgenes de operación en un 74% con respecto al 2018.

Destacó, además, que la proporción del déficit que se alcanza es de 0,5% de los ingresos.

La institución seguirá con varias medidas para que la situación no se presente.

Al lógico control de costos y gastos, se le sumará una revisión de todos los contratos de servicios que tiene el instituto con sus proveedores.

El objetivo es lograr la eficiencia.

No será fácil. Por décadas la relación con los fabricantes y distribuidores, así como con las empresas que le brindan servicios, ha sido un talones de Aquiles de la entidad.

Rojas dijo que también esperan que la movilidad laboral voluntaria les ayude.

La medida podría resultar con personal que ya reúne las condiciones de jubilación, pues el actual contexto laboral –por la crisis de la pandemia del COVID-19– frenaría a otros grupos con intenciones de retirarse del Instituto.

El ICE también apostaría a aumentar la eficiencia “en toda la cadena de valor”.

Mauricio Rojas, gerente de telecomunicaciones del ICE, dijo que espera que se generen más ingresos por medio del fortalecimiento de los canales virtuales y la redefinición de la oferta comercial. (Foto Alonso Tenorio / Archivo GN)
Mauricio Rojas, gerente de telecomunicaciones del ICE, dijo que espera que se generen más ingresos por medio del fortalecimiento de los canales virtuales y la redefinición de la oferta comercial. (Foto Alonso Tenorio / Archivo GN)
Efecto COVID-19

El impacto de la pandemia del COVID-19, y de la crisis generada, podría alterar las expectativas.

El instituto, aparentemente, había empezado con buenos bríos el año.

“Para el primer cuatrimestre del 2020 el déficit de operación es revertido a márgenes positivos”, aseguró Rojas.

El reporte financiero del periodo aún no está publicado.

Cuál es el impacto de la pandemia podrá verse con los informes correspondientes al segundo trimestre en adelante.

Los operadores de telefonía móvil debieron resentir las medidas de confinamiento de la población, en una disminución de sus ingresos por telefonía postpago y prepago.

La demanda de servicios de la población desde sus hogares se concentró en Internet fijo, donde aumentó el tráfico residencial.

Habrá que sopesar cuánto se apoyó la población, que no tiene Internet fijo, en los servicios de datos móviles y cuánto significó eso en los ingresos de los operadores.

Otro factor a considerar es el incremento de la población desempleada y con media jornada laboral (y medio salario), que probablemente ajustó su consumo de servicios a su nueva situación.

El ICE espera que sus cuatro proyectos estrella le den réditos en su competitividad y en los ingresos.

En el informe financiero se destaron el fortalecimiento de la red 4G y de la red de transporte, la expansión del servicio de fibra óptica al hogar (FTTH) y los ingresos por los proyectos financiados por el Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel).

El de fibrá óptica podría ser clave para el negocio del ICE, pues durante la pandemia se hizo evidente los problemas de calidad y estabilidad de las redes de las cableras, que ya empiezan a sentir más presión de avanzar tecnológicamente.

Asimismo, quedó claro que los usuarios tienen una alta expectativa a este tipo de servicios.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomendó, ante el incremento del tráfico de Internet fijo, que los países deben avanzar a FTTH.

Rojas, cuyo nombramiento es un intento del ICE para resolver otra de sus debilidades históricas: el servicio al cliente, espera que se generen más ingresos también por medio del fortalecimiento de los canales virtuales y la redefinición de la oferta comercial.

“Lo esencial es mejorar la experiencia del cliente”, reiteró.

La promesa del Instituto es que ninguna de las acciones planteadas afecte su competitividad frente a los rivales en el mercado de telefonía móvil y en Internet.

La condición, insiste el gerente de telecomunicaciones, es que siempre se contemple al cliente, como centro y clave de las decisiones a adoptar.

Apuesta
Proyectos estratégicos del ICE:
Fortalecimiento de 4G: el presupuesto total es de $47,6 millones para brindar mayor ancho de banda y velocidades de transmisión de datos, así como ampliar cobertura.
Mejoras en red de telecomunicaciones: en el 2018 había invertido ¢12.400 millones y en el 2019 otros ¢9.491 millones.
Servicios residenciales de fibra óptica: en el 2018 había invertido ¢93 millones y en el 2019 otros ¢9.106 millones.
Acceso inalámbrico a centros educativos y de salud rurales: proyecto financiado con recursos de Fonatel para 16 cantones y 66 distritos de las zonas Chorotega y Pacífico Central; en 2018 se invirtieron ¢5.471 millones y en 2019 otros ¢10.374 millones.
Fuente: ICE, estados financieros 2019.