Por: Krissia Chacón.   6 septiembre
Los primeros compradores del iPhone X el 3 de noviembre del 2017 en Sydney, Australia/ Foto de AFP/ SAEED KHAN.
Los primeros compradores del iPhone X el 3 de noviembre del 2017 en Sydney, Australia/ Foto de AFP/ SAEED KHAN.

El 12 de setiembre llegará el momento de los nuevos iPhone, el producto estrella de Apple. No serán ni uno, ni dos, sino tres modelos de celulares, según informan los medios internacionales.

Apple envió el jueves anterior las invitaciones de su gran evento que será el próximo 12 de setiembre en las futuristas instalaciones del Teatro Steve Jobs ubicadas en la Ciudad Cupertino, California, Estados Unidos.

Con su estilo de crear expectativa, la marca de la manzana mostró en su invitación las palabras ‘Gather round’ (Congregarse) bajo un gran círculo dorado.

Apple ha elegido históricamente el mes de setiembre para lanzar sus nuevos iPhone.

El evento de Apple se realizará un mes después de que la marca líder en ventas de teléfonos inteligentes, Samsung, presentara su último dispositivo estrella, el Galaxy Note 9.

Aunque la firma de California es la compañía más valiosa del mundo con una capitalización bursátil que recientemente superó el billón de dólares, ha sido desplazada al tercer lugar en el mercado global de celulares por detrás de Samsung y Huawei.

Los gigantes tecnológicos están luchando en un mercado en el que los usuarios ya no se soprenden con facilidad. A esto se le suma que están alargando el tiempo de vida útil de su teléfono.

Cifras de IDC indican que de enero a marzo se compraron un total 334,3 millones de terminales, muy por debajo de los 344,4 millones en el primer trimestre del 2017.

¿Habrá “one more thing”?

Las especulaciones más fuertes alrededor del lanzamiento de Apple son que se estrenarán tres modelos de iPhone. Uno más grande y premium que el iPhone X; otro con el mismo tamaño del último celular de la manzana y con ciertas funciones que lo mejorarán; y finalmente un tercer modelo que sería más asequible.

Todavía no se sabe cuáles serían los nombres de estos teléfonos.

Las probabilidades de un cambio revolucionario en el diseño son bajas, ya que el año pasado el iPhone X dio el gran paso al eliminar el famoso botón “home” y ofrecer una terminal full pantalla.

Sí se espera que los nuevos teléfonos sean más potentes en rendimiento y batería.

El iPhone más grande tendría una pantalla de 6,5 pulgadas (el actual es de 5,8 pulgadas) en la que el usuario podría trabajar distintas aplicaciones al mismo tiempo. Esta pantalla iría de borde a borde, sería de cristal, y el teléfono tendría una cámara doble y sistema de reconocimiento facial.

Con respecto al modelo ‘económico' apunta a que, pese a ser más barato, su pantalla será mayor, alrededor de las 6,1 pulgadas. No tendría una pantalla OLED, sino LCD. Los acabados también serían diferentes, según Mark Gurman, de Bloomberg, quien es responsable de las mayores filtraciones de Apple en los últimos años.

Lo que sí parece seguro es que los dispositivos harán una apuesta por más pantalla.

Cifras de la firma especializada GFK indican que, mientras que a julio del 2017 las terminales con pantalla de menos de 5 pulgadas representaban el 35% de las ventas, en el mismo periodo del 2018 estos han disminuido al 14,5%.

Por el contrario, las denominadas phablets (celulares de más de 5,5 pulgadas) eran el 1,7% de las unidades colocadas en el público y este año representan el 13,8%, con una marcada tendencia a crecer.

La apuesta de Apple estaría orientada a darle al usuario todavía más pantalla, una estrategia que también emplea su competencia, el Note 9 de Samsung y el Mate 10 Pro de Huawei.

Falta definir cuáles serán las diferencias en cámara y el Face ID.

Los especialistas de medios internacionales consideran que aunque la lista de innovaciones no sea tan larga, Apple sí tendrá su momento de brillar y mantener a su público fiel.

La tasa de fidelidad que registra la marca de la manzana es la más alta entre las marcas de smartphones, según analistas de Morgan Stanley.

El 92% de los usuarios de iPhone considera “algo probable” o “extremadamente probable” cambiar su teléfono por un modelo más moderno de la misma marca.

Si vemos la fidelidad que tienen otras empresas, sus índices están muy por debajo de Apple. Por ejemplo, Samsung que es la marca que le sigue a la manzana, tiene un tasa de retención del 77%.

La afición por los iPhone llega a tal punto que los seguidores de Apple están dispuestos a pagar hasta $13.000 con el fin de quedarse con el que se dice ser el primer prototipo del primer teléfono inteligente creado por la firma de Steve Jobs en 2007. Este dispositivo que ni siquiera cuenta con sistema operativo, habría sido el utilizado por los ingenieros de Apple para probar las herramientas que actualmente incluyen los iPhone.

Pugna por el liderato

Mientras los fabricantes se enzarzan en la carrera por vender la mayor cantidad de dispositivos, el mercado empieza a dar señales de cansancio. Según la firma Market Monitor de Counterpoint, los envíos mundiales de teléfonos inteligentes disminuyeron un 2% en el segundo trimestre del 2018, con 10 marcas principales que capturan el 79% del mercado, y más de 600 marcas que compiten por el 21% restante.

Los ciclos en los que los consumidores deciden comprar un nuevo modelo para reemplazar al anterior, se están alargando y en gran medida porque no detectan mayor innovación de un modelo a otro.

Por ende, los nuevos iPhone tienen que luchar no solo contra su competencia, sino también ante un mercado más exigente.

El lanzamiento más cercano que tiene Apple, es el Samsung Galaxy Note 9.

Entre las características más relevantes que presenta es que su S Pen cuenta con conectividad, la batería promete rendir todo un día, la cámara tiene funciones inteligentes y cuenta con mejores controles de privacidad.

Mientras que Huawei, marca que este año superó a Apple en las ventas mundiales, lanzó el Mate 10 Pro y el P20, dispositivos que destacan por contar con Inteligencia Artificial desde su procesador y lentes de la marca Leica.

La marca china ha destacado por ofrecer la mejor cámara del mercado, según la calificadora DxOMark.

En cuestión de precios, Apple no se está quedando solo como una marca costosa, pues la competencia no teme en sacar a la venta dispositivos que rondan los $1.000.

La manzana todavía no muestra avances en Inteligencia Artificial y su cámara, que si bien es cierto ha ido mejorando modelo tras modelo, no es la mejor de este segmento.

Apple sabe vender su marca y sigue generando grandes expectativas todos los setiembres. Ahora solo queda esperar lo que trae la icónica firma que revolucionó en el 2017 la forma en la que las personas interactúan con sus teléfonos.