Tecnología

CI-Hubs quiere insertar a Costa Rica en la “economía del inicio”

Proyecto CI-Hubs pretende atraer ‘startups’ y capital de riesgo internacional, así como impulsar internacionalización e inversión en proyectos locales

Desde hace muchos años Juan Ignacio Gónzález, socio y gerente de CI-Hubs, cree que los centros o parques tecnológicos y de innovación permitirán impulsar a las startups locales, pero que se requiere una combinación de esfuerzos.

CI-Hubs es un centro que tiene como objetivo atraer emprendimientos y financiamiento internacional, así como impulsar la internacionalización de proyectos locales mediante parques científicos y tecnológicos enfocados en la innovación.

González había sido asesor en el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) en la Administración Pacheco (2002 a 2006). Posteriormente trabajó durante tres años en el desarrollo de centros de apoyo a startups en España, cargo que le permitió conocer otras iniciativas en Asia, Europa y Estados Unidos.

Al regresar a Costa Rica se dedicó al sector inmobiliario y en abril de 2021 inició el proyecto de CI-Hub en conjunto con Marcelo Lebendiker, presidente de ParqueTec.

“Si Costa Rica ha logrado crecer un 3% anual (el Producto Interno Bruto o PIB), podría crecer otro 3% adicional si se mete en la economía de la innovación, generando riqueza a través de empresas nuevas que pueden crecer e internacionalizarse y con la atracción de conocimiento desde el exterior”, sostuvo González.

Los parques científicos y tecnológicos, además de empresas, reúnen centros de investigación de universidades, incubadoras y especialistas enfocados en generar proyectos de innovación en conjunto. Los hay en Japón, Singapur, Francia, España, Inglaterra y Estados Unidos, de donde han surgido destacadas empresas de alta tecnología, permitiendo a esos países ingresar en la economía de la innovación.

A nivel global existen unos 280 ecosistemas de apoyo a startups que impulsan a unos tres millones de emprendimientos, según el Global Startup Ecosystem Report de Startup Genome, una organización especializada con sede en San Francisco, Estados Unidos.

Se incluyen cinco ecosistemas de importancia en América Latina: México, Chile, Buenos Aires, Río Janeiro y Bogotá, que también cuentan entre sus logros con varios unicornios o startups que superan los $1.000 millones en valoración.

Economía del inicio
Datos de ecosistemas que impulsan startups a nivel global:
Ecosistemas: 280 ecosistemas de apoyo que impulsan a unos tres millones de emprendimientos
Volumen: “economía del inicio”, como se denomina el valor generado por las startups, es superior a los PIB de varios países del G7.
Valor generado: 79 de los ecosistemas generan en este 2021 más de $4.000 millones de valor, más del doble que en 2017.
Unicornios: 91 ecosistemas tienen startups que superan los $1.000 millones de valoración (unicornios).
América del Norte: tiene 50% de los 30 principales ecosistemas (Miami surgió entre los primeros 10 ecosistemas emergentes principales), seguido de Asia (27%) y Europa (17%).
América Latina
Relevantes Buenos Aires, Santiago-Valparaíso, Río Janeiro, Montevideo y México se ubican en el Top 100 ecosistemas emergentes.
Unicornios nuevos: México y Uruguay lograron unicornios en 2020. Los otros centros de la región ya tienen startups que superan la valoración mínima de unicornios.
Financiamiento en América Latina: entre 2015 y 2020 se duplicó el financiamiento tipo Serie A (primera ronda de inversión de capital de riesgo para iniciar y crecer en ventas) y se multiplicó por cinco el financiamiento tipo Serie B (conquistar mercado).
Tecnologías en América Latina: La mayor parte del financiamiento tipo Serie A en startups con soluciones e innovaciones en inteligencia artificial y Big Data entre 2018 y junio de 2020 (unos $248,5 millones).
Fuente: Startup Genome, Global Startup Ecosystem Report 2021.

Startups en dos etapas

Las nuevas tecnologías (desde big data, inteligencia artificial, machine learning, robótica, realidad virtual y aumentada, y biotecnología, entre otras) favorecen el surgimiento y desarrollo de emprendimientos con soluciones avanzadas en agricultura, salud, industria, servicios, comercio, educación y otras áreas con potencial en el mercado global.

Otra opción es el desarrollo de soluciones para firmas externas de zona franca, lo que generaría otro tipo de encadenamientos (más allá de los servicios básicos actuales) basados en investigación y desarrollo, con posibilidades de patentes y propiedad intelectual.

La propuesta de CI-Hub es que estos esfuerzos sean complementos para la atracción de inversiones que realiza la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) e ir a las regiones para que no se concentren en el Valle Central, con objetivos de maximizar el empleo, la transferencia de conocimiento y la expansión tecnológica.

“CI-Hubs nace por la necesidad de complementar el modelo de atracción de grandes empresas que se ubican en zonas francas, con la atracción de pymes y startups globales para que se instalen en Costa Rica”, indicó Marcelo Lebendiker, presidente de ParqueTec y socio de CI-Hub. “Hay una correlación muy significativa entre el tamaño de la empresa y la necesidad que tienen estas pymes y startups de encadenamientos productivos con empresas de similar tamaño”.

Lebendiker agregó que la atracción de pymes y startups permitiría al país generar valor e innovación a través de alianzas con los centros de investigación de las universidades locales. “Por el tamaño de empresas que CI-Hubs estaría atrayendo al país, a éstas les sería más fácil ubicarse en zonas de menor de desarrollo fuera de la Gran Área Metropolitana, impulsando la generación de empleo en esas zonas”, recalcó.

Implica varios retos. La confluencia de los centros de incubación que ya existen en el país, de los centros de investigación y desarrollo universitarios, de diferentes entidades públicas y privadas y la integración con los centros de desarrollo de emprendimientos en Panamá (en la Ciudad del Saber) y en el Campus Tec de Guatemala.

González explicó que las startups, centros de investigación y desarrollo, laboratorios, incubadoras y otras entidades de apoyo se podrían ubicar en los diferentes parques industriales o empresariales ya existentes, así como en centros tecnológicos en polos estratégicos en Pérez Zeledón, Puntarenas, Limón, Liberia y San Carlos.

Junto a los programas de parques y ciudades científicas y tecnológicas, y las cadenas de valor globales se impulsarán procesos de comercialización para centros generadores de conocimiento y de internacionalización, pensando en lo que se denomina soft landing para que las empresas puedan incursionar en mercados externos con mayor éxito e incluso lleguen a cotizar en bolsa como lo hace Establishment Labs.

“Todo esto no lo hemos inventado nosotros”, explicó González. “Se basan en las mejores prácticas en países desarrollados, que tienen alta maduración para generar innovación”.

CI-Hub inauguró su página web hace dos semanas, desarrolló alianzas con varias entidades locales y ya hay unas siete startups (de inteligencia artificial, tecnología de educación, ciencia de la vida y manufactura avanzada) en sus programas. La meta es alcanzar 15 emprendimientos.

El proceso de apoyo y para la internacionalización inicia con una etapa denominada discovery, que implica acompañamiento y diagnóstico empresarial (revisión del modelo de negocios, factor diferenciador, asesoría, preparación y plan de negocios) durante tres o cuatro meses, con un costo de $300 por mes para empresas pequeñas o $800 para empresas de mayor tamaño.

La segunda etapa, de inmersión, se trabaja en generación de productos, negocios y mercados externos, en conexión con talento humano global, centros de emprendimiento en otros países (como Startup Chile y Startup México, con los que se tiene convenios) y en capitalización, ya sea mediante el fondo InvertUP —impulsado por ParqueTec— o con otros fondos. Parte del la iniciativa de CI-Hub es la atracción de fondos de capital de riesgo locales y externos.

En la etapa de inmersión se establece un acuerdo con la startup para la retribución de los servicios brindados por CI-Hub, según resultados o capitalización, por ejemplo, considerando que el flujo de caja de la startup es reducido.

Cuando la startup ya procede desde una incubadora (en la cual se cubre normalmente las mismas revisiones de la etapa de discovery), González indicó que se realiza un análisis más breve, que normalmente no implicaría costos, para pasar a la segunda fase de inmersión e internacionalización.

Para el próximo año, CI-Hub se plantea —además de darse a conocer, integrar más startups y lograr nuevas alianzas locales y globales— posicionarse y que las personas emprendedoras identifiquen el valor agregado que pueden obtener a través de la iniciativa, lograr mayor involucramiento institucional y encadenamientos de startups con firmas de zonas francas.

“Queremos posicionar el concepto de hubs”, recalcó González. “Es un modelo que no se ha dado en Costa Rica, que tiene el reto de que los parques industriales y los municipios evolucionen a parques y ciudades científicas y tecnológicas, para evolucionar los resultados de las invenciones en productos y servicios innovadores”.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".