Por: José David Guevara.   28 agosto
Justificaciones, pretextos y alegatos para evadir el impacto de la reforma fiscal hay de sobra en nuestro país. Lamentablemente, este tipo de razones son absolutamente estériles para solucionar el déficit en las finanzas públicas.
Justificaciones, pretextos y alegatos para evadir el impacto de la reforma fiscal hay de sobra en nuestro país. Lamentablemente, este tipo de razones son absolutamente estériles para solucionar el déficit en las finanzas públicas.

A la larga el problema no es tan serio como dicen. Exageran para alarmar.

Beneficios de otros sí, ¡recórtenlos!; los de mi gremio o sector, ¡no!

Con cobrarle a los evasores se soluciona el problema de las finanzas públicas.

Don Carlos debería hacer las de don Luis Guillermo: fingir que el asunto le preocupa y patear la bola hacia adelante.

Exoneren a diestra y siniestra y ¡van a ver qué bien quedan con el pueblo! Al fin y al cabo, lo importante es salir bien en las encuestas.

Fatal, el negocio va fatal; si me cobran más tendría que cerrar, pues esto apenas da para ganarse los frijolitos.

Gracias, país, por todo lo que me has dado y me seguirás dando a manos llenas, pero no me pidas sacrificios.

Hagamos la vista gorda; de por sí en este país bendecido los problemas se resuelven solos.

Ingresos, ¡qué necedad con esa palabra! ¡Lo único que se necesita es recortar gastos!

Jubilados de lujo. ¡Esos son los culpables de esta situación! ¡Que paguen ellos!

Kafka, recuerden a ese escritor, porque todos vamos a terminar transformados en insectos —como Gregorio Samsa— si nos fumigan con nuevos tributos.

Lucha, ¡todos en pie de lucha contra el combo fiscal neoliberal, voraz, insaciable, que hundirá al país y acabará con la clase obrera!

Más impuestos, ¿para qué? ¿Para que sigan con la robadera y el despilfarro?

Nos quieren robar el futuro.

Ñoñerías sobre este tema sí que abundan.

Otros, que se soquen la faja otros. Necesitamos una reforma fiscal, ellos.

Parche, con un parche o una curita basta. Somos el país de los remiendos.

Que renuncie la ministra de Hacienda! De por sí violó la ley al pagar bonos de deuda sin la aprobación del Congreso. ¡En este país la ley es primero, absolutamente todos la respetamos en todos sus alcances! ¡Todos estamos libres de pecado y, por lo tanto, tenemos autoridad para tirar la primera piedra!

Rocío Aguilar debería aprender de Helio Fallas cómo se mantiene la paz social.

Siempre hay portillos para evadir el pago de impuestos. No hay porqué preocuparse.

Tenemos temas más importantes: el futuro de Keylor Navas, la llegada de “Messi” a la Liga, el próximo DT de la Selección...

Universidades públicas, tranquilas, ¡las transferencias no se tocan! Estas instituciones son 100% eficientes en el uso de los recursos.

Vacilón, sigamos en el vacilón. Como en el Titanic.

William Walker, el filibustero, ha regresado vestido de paquete fiscal.

X... esta vez tenemos que despejar la incógnita.

Yo pienso que eso del déficit fiscal es un invento de los economistas.

Zapateen todo lo que quieran, pero llegó la hora de actuar en serio.