Por: Ligia Olvera.   2 mayo

Los niveles de estrés de vivir hoy en sociedad, son muy altos. En mi práctica profesional, veo cada vez más personas jóvenes con hipertensión, úlceras estomacales y ataques de ansiedad, entre otras enfermedades causadas (o empeoradas) por el estrés.

El estrés exógeno sobre el que no podemos actuar; es cada vez mayor por vivir en sociedad, nos queda aprender a manejarlo y aprender cómo reaccionar para no acrecentarlo más.

El estrés endógeno, es el que nos causamos a nosotros mismos, por nuestras propias decisiones: qué comemos, cómo dormimos, con quién nos relacionamos; lo generamos por consumir o producir material mental y emocional, que poco contribuye a nuestra calidad de vida y bienestar.

¿Se ha dado cuenta del diálogo interior frecuente con usted mismo, producto de consumir información en las redes sociales? ¿De leer en periódicos o ver en televisión noticias negativas? Esos son ejemplos de consumo de información nociva para nuestra salud.

Las imágenes de violencia, conflicto, muerte, no contribuyen a tener paz mental. De acuerdo a la experta en redes sociales Bailey Parnell, nuestra obsesión colectiva con consumir información en las redes sociales, tiene consecuencias en nuestra salud. La abstinencia de las mismas, no es necesariamente la única opción, pero si utilizar las redes con precaución para que sean seguras.

A veces tenemos un día difícil, nos sentimos tristes, pesimistas, defraudados. En ese momento, un refugio seguro para muchos, es buscar la satisfacción o gratificación instantánea revisando las redes sociales para distraernos. Prender la televisión y ver un noticiero, esas opciones, no son las más saludables.

Yo por mi parte he construido una burbuja, un lugar seguro donde tengo paz, es un lugar para descansar y reconstituirme. Mi burbuja es un lugar físico dentro de mi casa, pero también un lugar mental. Incluso decido qué pensamientos no están permitidos cuando estoy en ese lugar. Si, en ese lugar las redes no están permitidas, ni el correo electrónico tampoco, entre otro material perjudicial para la salud.

Con respecto al consumo de noticias, prefiero consumir medios, donde hay un mejor balance, sobre noticias de salud, economía, investigación, política, y sí, eventos, desastres y accidentes, pero dentro de un contenido equilibrado.

He decidido también, establecer una distancia saludable con ciertas personas. Personas que no solo no aportan a mi vida, sino que no contribuyen a mi bienestar. Relaciones que no son nutritivas en términos de crecimiento personal, no están en mi menú de relaciones cotidianas voluntarias.

Me doy tiempo para observar a mi alrededor y sentirme agradecida por ese momento, por la salud, por lo que sea relevante que ocurre en mi mundo. Disfruto, en mi caso, el sonido de los pájaros, la naturaleza, flores, y me preocupo por atraer y tener naturaleza en mis espacios cotidianos.

Lo anterior, me da paz y me llena de agradecimiento y armonía interior.

Y cuando no puedo estar en esa burbuja física, he aprendido a traerla con mi mente.

Y usted, ¿qué hace para cuidar su salud emocional y mental? ¿qué hace para lidiar con el estrés exógeno y endógeno?