Por: Ligia Olvera.   21 enero
Organizacionalmente, los líderes auténticos y genuinos tienen mejores resultados en el largo plazo.
Organizacionalmente, los líderes auténticos y genuinos tienen mejores resultados en el largo plazo.

Organizacionalmente, los líderes auténticos y genuinos tienen mejores resultados en el largo plazo.

Por otro lado, ser famoso requiere ser aceptado por las masas, por el público, por la búsqueda de “likes”. El ser famoso lo obliga a dejar de ser usted para convertirte en la fantasía de otros.

¿Qué hacer como líder frente a lo anterior?

Esta visión de ser auténtico, contrasta con la triste y distorsionada realidad de la explosión de lo falso: videos falsos, personas falsas en Facebook y diarios de "noticias falsas".

Una encuesta de Pew el año pasado encontró que dos tercios de los enlaces tuiteados a sitios web populares provenían de usuarios no humanos (bots u otras cuentas automatizadas), según Neal Rothschild de Axios.

Como señala el New York Times: "Los legisladores no han logrado mantenerse al tanto de las plataformas de redes sociales, con sus miles de millones de usuarios difíciles de rastrear de todo el mundo".

El resultado inevitable de un universo de información falsa es una crisis real fabricada por noticias falsas en diferentes ámbitos.

Lo anterior, tiene impacto en la salud (incremento en las muertes por sarampión por difundir información falsa sobre vacunas), en las elecciones presidenciales (lea sobre Cambridge Analytics y su impacto a nivel mundial), por citar algunos ejemplos.

A mi me preocupa especialmente, el impacto de las redes sociales en la salud mental de nuestros niños y jóvenes. Pero este tema es un tema complejo al que me referiré en otro momento.

¿Por qué ser auténtico y genuino vs lo contrario? ¿Por qué la tentación de ser “fake” es tan grande? ¿Por qué se sucumbe ante ella?

Hay grandes oportunidades para los líderes auténticos en todos los contextos, políticos, sociales, organizacionales.

Efectivamente, hay muchas fuerzas que nos impulsan a no ser auténticos, sin embargo, moralmente, es lo correcto.

En el largo plazo, uno no puede engañar a todos, todo el tiempo, desde el punto de vista práctico, tampoco es deseable no ser auténtico.

Si usted busca satisfacción con la vida, las personas auténticas, tienen más impacto, logran más en sus contextos. Pero muchas personas auténticas, tienen logros en el anonimato, no se llevan los aplausos. No siempre impacto y aplausos van juntos.

¿Qué tan auténtico es usted?

Respóndase en la intimidad (no en Facebook) estas preguntas.

- ¿Qué tanto se conoce a usted mismo? (si le hacen un 360 que tanto coincide su visión con la de los otros, qué tanto busca la retroalimentación de otros).

- ¿Cuáles son sus temores más grandes? ¿Cómo los gestiona?

- ¿Qué tan resiliente ha sido frente a la adversidad?

- ¿Cuál es su huella?

- ¿Qué tanto se atreve a decir lo que piensa o siente?

Estos y otros cuestionamientos le darán algunas pistas sobre usted y su autenticidad como líder.