Por: Manuel Avendaño A..  11 diciembre, 2017

230 personas, vecinos de Limón, ya finalizaron la capacitación teórica que ofrece el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) para quienes desean trabajar como operadores portuarios en la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM), que construye la empresa APM Terminals.

Empleados de APM Terminals utilizan simulador virtual para aprender a operar diferentes tipos de grúas. Fotografía: Cortesía de APM Terminals.
Empleados de APM Terminals utilizan simulador virtual para aprender a operar diferentes tipos de grúas. Fotografía: Cortesía de APM Terminals.

Este grupo de estudiantes inició en noviembre la preparación práctica para certificarse como operador portuario. El módulo se prolongará por espacio de tres meses en las instalaciones de RADA, un plantel especial de APM Terminals, ubicado en Búfalo de Limón.

El programa conjunto entre el INA y la firma holandesa que construye el megapuerto de Moín, busca capacitar personal para que puedan aplicar por los 550 puestos que se abrirán entre 2018 y 2019.

Kenneth Waugh, gerente general de APM Terminals, explicó que la primera generación de graduados finalizará el proceso de capacitación en enero del 2018 y luego podrá aplicar por las plazas que abrirá la empresa de forma progresiva en los próximos meses.

“Creemos en Limón y en el talento de su gente, por eso estamos comprometidos con dotar a la población de todas herramientas necesarias para capacitarse y poder acceder a las nuevas oportunidades laborales que generará la TCM de forma directa e indirecta”, agregó.

14 profesores del INA viajaron en marzo del 2016 a la terminal portuaria de APM que se ubica en Callao, Perú, para aprender los distintos procesos de operación que se desarrollan en un megapuerto, con el objetivo de transmitir esos conocimientos a los estudiantes que llevan los cursos en Costa Rica.

La capacitación práctica para certificarse como operador portuario se imparte en un nuevo laboratorio del INA que se ubica en RADA y que fue equipado por APM Terminals como parte de un convenio suscrito entre ambas instituciones.

230 personas iniciaron la capacitación práctica que ofrece el INA, para poder optar por los puestos como operadores portuarios en la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM). Fotografía: Cortesía de APM Terminals.
230 personas iniciaron la capacitación práctica que ofrece el INA, para poder optar por los puestos como operadores portuarios en la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM). Fotografía: Cortesía de APM Terminals.

El proceso de preparación teórica, que ya culminaron 230 personas, abarca cursos de seguridad ocupacional, primeros auxilios, gestión ambiental y prevención de incendios; enfocados en actividades portuarias.

En la capacitación práctica, los estudiantes podrán elegir entre tres opciones de especialización para optar por los puestos de agente de operaciones de terminal portuaria, operadores de terminal tractor y operadores de monta cargas.

Capacitación in house

APM Terminals también capacita a su personal ya contratado de cara al inicio de operaciones del megapuerto de Moín en el primer cuatrimestre del 2019, aunque las primeras pruebas inciarán en el segundo semestre del 2018.

La firma concesionaria holandesa desarrolló un centro de entrenamiento donde instaló un simulador de realidad virtual que le permite a los futuros operadores de grúas, hacer prácticas de simulación de carga y descarga de contenedores.

11 trabajadores de la empresa se encuentran actualmente en países como Egipto, Colombia y Brasil, donde aprenderán durante un mes los procesos necesarios para operar y darle mantenimiento a los diferentes tipos de grúas.

Trabajadores de APM Terminals de Costa Rica se capacitan en Egipto para aprender a operar y darle mantenimiento a diferentes tipos de grúas pórticas. Fotografía: Cortesía de APM Terminals.
Trabajadores de APM Terminals de Costa Rica se capacitan en Egipto para aprender a operar y darle mantenimiento a diferentes tipos de grúas pórticas. Fotografía: Cortesía de APM Terminals.

Dos mecánicos, dos operadores de grúas STS –utilizadas para la descarga de mercancías de los busques al puerto– y un planificador de mantenimiento están en Egipto.

Además, cuatro operadores de grúas RTG –utilizadas para acomodar contenedores dentro de la terminal– se capacitan en Colombia, y dos operadores de grúas STS se preparan en Brasil.

Primeras pruebas

La TCM que se construye en Moín, recibirá el primer barco cargado de contenedores durante el segundo semestre del 2018.

Waugh agregó que se mantiene la fecha de finalización de la primera etapa del megapuerto para febrero del 2019, pero empezarán a recibir barcos con contenedores de carga en la segunda mitad del 2018 para iniciar las pruebas de operación de la terminal.

“Las primeras pruebas son en vivo, con los barcos que van llegando, así podemos ver y corregir cosas durante la operación”, precisó el ejecutivo de APM Terminals.

“Existe una posibilidad de que la primera fase de la terminal se concluya por completo en el segundo semestre del 2018, pero queremos manejar la fecha hasta febrero del 2019 porque en Limón nunca se sabe con las condiciones del clima que pueden provocar cambios. Aunque ya hicimos el trabajo difícil, el 20% que queda de la obra es más fácil”, apuntó Waugh.

La primera fase del megapuerto está valorada en $702 millones de los $1.000 millones que costará todo el proyecto. Hasta el momento, se han ejecutado $597 millones que corresponden al 82% de monto total presupuestado para la primera etapa.

APM Terminals, compañia encargada de la construcción y operación de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) muestra en recorrido avance de las obras de la segunda fase constructiva / en la foto Marco Cruz. Fotografía: John Durán
APM Terminals, compañia encargada de la construcción y operación de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) muestra en recorrido avance de las obras de la segunda fase constructiva / en la foto Marco Cruz. Fotografía: John Durán

El atraso en la construcción de las primeras 40 hectáreas del puerto se dio por imprevistos en la compactación de la arena para crear la isla artificial, el movimiento de 20 pilotes, y el lavado del rompeolas. Todos estos temas deben ser resueltos por el concesionario para garantizar la vida útil de la obra en 60 años.

La concesionaria holandesa anunció que los tres barcos remolcadores que trabajarán en la terminal se encuentran en Bahamas y llegarán a Costa Rica en febrero del 2018. Estas embarcaciones fueron bautizadas con los nombres Chirripó, Reventazón y Pacuare, y tienen un costo de $42 millones.

Las seis grúas pórticas –cada una de ellas, más altas que el edifico del Banco Nacional, en San José– también llegarán al país en febrero próximo para iniciar el proceso de instalación en la isla artificial donde operará el megapuerto.

El atraso en el calendario de entrega de la terminal de contenedores le dará más tiempo al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) para concluir la ruta 257 que sirve para enlazar la ruta 32 con el megapuerto.

La ruta debe estar construida antes del inicio de las operaciones de la terminal para que la firma holandesa mantenga el descuento de $20 por contenedor que se había pactado en el contrato.