Por: AFP .   19 abril
Angela Merkel culmina este año un periodo de 16 años al frente de la Cancillería de Alemania. (Fotografía: AP)
Angela Merkel culmina este año un periodo de 16 años al frente de la Cancillería de Alemania. (Fotografía: AP)

Con su experiencia como exatleta de trampolín, Annalena Baerbock, de 40 años, está acostumbrada a apuntar alto. Pero quizá su próximo reto sea el más complicado: convertirse en la primera canciller ecologista de Alemania.

Los Verdes, que son oposición en Alemania, designaron este lunes 19 de abril a Baerbock para que los represente como candidata en las elecciones legislativas del 26 de septiembre.

Con los sondeos acreditándole un segundo puesto a los ecologistas, justo por detrás de los conservadores de Angela Merkel, los Verdes están llamados a jugar un papel crucial en la formación del próximo gobierno.

La elección de Baerbock frente al otro líder del partido, Robert Habeck, un escritor y filósofo, considerado el más carismático de los dos, puede haber sorprendido a más de uno.

Pero la futura candidata, madre dos hijos y diputada, logró hacerse un hueco en los últimos meses haciendo un uso inteligente de los medios durante la pandemia para criticar al gobierno por no haber dado prioridad a los niños durante la crisis sanitaria, al tiempo que dejaba caer sus propias propuestas.

Los analistas suelen describirla como una persona inteligente y decidida, que presta especial atención a los detalles.

"Continúa haciendo preguntas aunque haya entendido el tema", declaró una fuente del partido al diario Handelsblatt. "No se dejará engatusar".

Sus detractores señalan que Baerbock nunca ha desempeñado ningún papel gubernamental, manifestando sus dudas sobre si logrará resistir en la batalla electoral y en la probable coalición que le seguirá.

"Tres años como líder de un partido, siendo legisladora y madre de tres hijos, te acaban curtiendo", replica Baerbock.

“Ser valiente”

Baerbock se crio en una granja cerca de Hannover, en el norte, y empezó a tomarle gusto a la política cuando sus padres la llevaban a las manifestaciones antinucleares de los años 1980, un movimiento que desembocó en la creación de los Verdes.

Cuando era adolescente participó en campeonatos de trampolín y ganó tres medallas de bronce en certámenes nacionales. El deporte le enseñó a "ser valiente", afirma.

Baerbock estudió Ciencias Políticas y Derecho en Hannover, y luego cursó una maestría en Derecho Internacional en la London School of Economics.

Tras un breve paso por el periodismo, Baerbock se unió a los Verdes en 2005 y en 2009 tomó las riendas de la antena del partido en Brandenburgo.

Es diputada en la cámara baja del Bundestag desde 2013.

Vive en Postdam, cerca de Berlín, junto a su esposo y sus dos hijas.

“Cabeza y corazón”

Desde que se pusieron al frente del partido en 2018, Baerbock y Habeck han hecho que Los Verdes evolucionen del movimiento hippy y pacifista de sus inicios a una fuerza política actual de relevancia, según los observadores.

La creciente preocupación por el cambio climático y el desencanto con la clase dominante incentivaron el apoyo a los Verdes, un partido respaldado sobre todo por electores urbanos, familias de clase media y jóvenes.

A nivel regional, los Verdes forman parte de gobiernos de coalición en más de la mitad de los 16 Estados alemanes.

Baerbock, que no ha descartado gobernar con los conservadores de la CDU-CSU -aunque ha dicho de ellos que representan el pasado-, declaró al grupo de prensa RND que el próximo canciller “debería tener los pies en el mundo real” pero “no hacer política únicamente con la cabeza, sino también con el corazón”.