Por: Manuel Avendaño A..   6 julio
05/07/2018. San José, Costa Rica. Asamblea Legislativa, Castillo Azul. Entrevista a Álvaro Pereira, director del Departamento de Economía de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
05/07/2018. San José, Costa Rica. Asamblea Legislativa, Castillo Azul. Entrevista a Álvaro Pereira, director del Departamento de Economía de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Costa Rica no puede ni debe esperar más para tomar acciones políticas que permitan reducir el creciente déficit fiscal que afecta la finanzas públicas. Un representantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) visitó esta semana el país para traer mensajes de alerta.

El déficit financiero de Costa Rica cerró el 2017 en un nivel del 6,2% del Producto Interno Bruto (PIB) -superó los ¢2 billones-, pero el Banco Central de Costa Rica (BCCR) estima que la brecha entre los ingresos y gastos crecerá hasta el 7,1% de la producción nacional al cierre de este año y alcanzará el 7,9% para 2019.

El Gobierno anunció 28 medidas para recortar el gasto público y para hacer ajustes presupuestarios con el fin de generar ahorros. También presentó diez acciones para cobrar mejor los impuestos y luchar contra la evasión fiscal y el contrabando de mercancías.

El componente más grande de las acciones contra el déficit fiscal se discute en la Asamblea Legislativa. Se trata del proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas que modifica el tributo de ventas por un Impuesto al Valor Agregado (IVA) y moderniza el esquema de renta por uno de renta global.

La reforma fiscal apenas generaría ingresos por 1,4% del PIB, ante un déficit creciente que rozará el 8% de la producción nacional antes del 2020. El paquete tributario es insuficiente, pero necesario, así lo han dicho el Gobierno, la OCDE y otros organismos como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta semana los diputados presentaron 1.008 mociones para hacer ajustes a la reforma fiscal. Los legisladores y el Gobierno esperan que el proyecto de ley se apruebe antes de que termine el 2018, de lo contrario, las calificadoras de riesgo degradarán la deuda soberana de Costa Rica lo que dificultará obtener recursos mediante la colocación de bonos.

En medio de todo este sombrío panorama financiero, la OCDE trajo cinco mensajes de alerta para el país:

1- Costa Rica tendrá "terribles consecuencias"

El portador de este anuncio fue Álvaro Pereira, jefe de la División Económica de la OCDE y exministro de Economía y Empleo de Portugal.

En un foro con jerarcas del Gobierno y diputados, la noche de este jueves, Pereira aseguró que a Costa Rica se le acaba el tiempo para tomar acciones políticas como aprobar la reforma fiscal y hacer ajustes al sistema de empleo público.

"Si no se aprueba (la reforma fiscal) y si hay una crisis, la gente en la calle no va a perdonar que se vaya a perder una oportunidad. La gente en la calle no entiende eso pues la deuda a niveles altos puede afectar sus vidas", advirtió Pereria.

2- "El fuego ya está aquí y es hora de actuar"

Pereira también encendió las alarmas y dijo que el país ya se está quemando por la apremiante situación fiscal.

"Hace un año visité Costa Rica y dije que estaban jugando con fuego. El fuego ya está aquí y es hora de actuar. A partir de mi experiencia previa como Ministro de Economía de Portugal durante la crisis fiscal que enfrentó mi país, tengo muy claro que no resolver los desbalances fiscales tendrá consecuencias gravísimas sobre la pobreza y la desigualdad social en Costa Rica", destacó Pereira.

3- Los diputados deben hacer un "pacto por Costa Rica"

La OCDE considera que la reforma fiscal propuesta por el Gobierno y las medidas de recorte del gasto público implementadas por el Ministerio de Hacienda son necesarias para corregir el rumbo y frenar el ritmo de crecimiento de la deuda.

Pereira señaló que es necesario un acuerdo entre las fuerzas políticas del Congreso para que se apruebe el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

De acuerdo con el funcionario de la OCDE, "los diputados deben actuar rápidamente y hacer un pacto por Costa Rica, dejando de lado las diferencias políticas y aprobando el proyecto de ley".

4- La deuda de Costa Rica está por llegar al límite

La OCDE solicitó al Gobierno poner atención sobre el nivel de deuda pública que para el 2017 llegó al 49,2% del PIB y para este año superará el 50% de la producción nacional.

Pereira añadió que para Costa Rica, que es una economía emergente, el nivel recomendado de endeudamiento es de entre 30% y 50% del PIB, pero el país va encaminado a superar ese límite.

Según el vocero de la OCDE, Costa Rica paga 3% más por su deuda soberana con respecto a Chile y 2% más en relación con México, ambas naciones latinoamericanas ya forman parte de la organización internacional.

5- Ajuste fiscal del 3% es insuficiente.

El Gobierno estima que con la aprobación de la reforma fiscal, los cambios en materia de empleo público y las acciones de recorte del gasto se generará un ajuste del 3% del PIB.

Este porcentaje es insuficiente para enfrentar un déficit financiero que oscilará entre 7% y 8% del PIB para finales del 2019, incluso la cifra podría crecer en la revisión del Programa Macroeconómico que hará el Banco Central este mes.

A criterio de Pereira, aprobar cambios para generar un 3% del PIB es insuficiente en este momento. "Ese ajuste habría sido bueno en 2016, pero ahora no".

"Yo pienso que lo que el Gobierno ha avanzado y lo que está en el Congreso son pasos cruciales para atender lo que a la OCDE le gustaría ver y lo que es necesario para Costa Rica. Por eso, lo más importante ahora es concentrarnos en el fortalecimiento de las finanzas", alegó el jerarca.

De esta forma la OCDE enciende, nuevamente, las alarmas sobre el creciente déficit fiscal que enfrenta Costa Rica. Esta vez el mensaje se transmitió directamente en el Castillo Azul, sede de la Presidencia del Congreso, con el fin de que resuene hasta el plenario donde se votará la reforma tributaria en pocos meses.