Economía y Política

Costa Rica podría alcanzar vacunación completa del 60% de su población a mediados de noviembre

2,9 millones de personas ya contabilizan al menos su primera dosis, pero falta camino para alcanzar la ‘inmunidad de rebaño’

La clínica Ricardo Jiménez Núñez vacunará contra la covid-19, este domingo, a los usuarios que pertenecen al área de salud Goicoechea 2 en seis vacunatorios en el Walmart de Guadalupe.

La vacunación contra la COVID-19 avanza a un ritmo alentador en Costa Rica. Los últimos números publicados por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), con corte a la primera mitad de agosto, dan cuenta de que el país ya colocó al menos una dosis a 2,9 millones de personas: un 69% de la población meta (4,2 millones) y un 57% de la población general (5,1 millones).

Esto implica que Costa Rica contabilizará alrededor de un 60% de su población totalmente inmunizada a mediados de noviembre, siempre y cuando no ocurran imprevistos en el abastecimiento de vacunas y la población no olvide acudir a sus segundas citas.

Las cifras; sin embargo, también avisan sobre retos pendientes.

Por ejemplo, falta colocar segundas dosis a poco más de dos millones de personas y unas 1,3 millones de la población meta siguen sin recibir un solo pinchazo (260.000 de ellas mayores de 40 años).

Costa Rica accedió a contratos de compra por poco más de 9,1 millones de dosis para alcanzar su meta de vacunación este 2021. Estas unidades permitirían inmunizar completamente a 4,5 millones de habitantes.

No obstante, 2 millones de dosis las negoció con el mecanimso Covax, coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras entidades; el cual enfrenta serios problemas para abastecerse. De esas 2 millones de dosis, Costa Rica solo ha recibido un 8,5%.

Pese a ello, si Pfizer y AstraZeneca cumplen sus compromisos de entrega (ya superan el 50%), Costa Rica recibiría 7,1 millones de dosis solo de esos oferentes en este año, con las cuales se podría garantizar la inmunización de 3,5 millones de personas.

Además, el país ya recibió una donación de 500.000 unidades adicionales por parte de Estados Unidos, y espera otras 69.600 de España.

Con los contratos bilaterales y las donaciones, el país podría vacunar completamente a más del 70% de su población este año: un número que permite hablar de inmunidad colectiva, según el ministro de Salud, Daniel Salas, aunque persiste la amenaza de variantes más contagiosas del virus.

Mes y medio claves

A partir de la primera mitad de agosto, Costa Rica se enfrenta a mes y medio clave para definir si será capaz de alcanzar su meta de vacunar a 4,2 millones de personas en este 2021.

Esto es así porque las autoridades definieron un período de 12 semanas entre la colocación de la primera y la segunda dosis de cada persona; por lo que, si se desea alcanzar la vacunación completa de 4,2 millones de personas en 2021, ese mismo número tendría que contar con al menos una dosis antes de finalizar septiembre próximo.

La meta de vacunación costarricense es de un 82% de la población. Esto corresponde a toda la población mayor de 12 años, pues aún no se aprueba la vacuna a nivel pediátrico.

No obstante, la cantidad de personas que se requiere para acceder a “inmunidad de rebaño” podría ser menor.

El ministro de Salud, Daniel Salas, afirmó este 17 de agosto en el Congreso que existe “algún consenso a nivel internacional” de que la inmunidad colectiva podría conseguirse con un 70% de la población, tomando en cuenta que algunas personas dejan de ser susceptibles porque ya enfermaron –aunque sean posibles algunas reinfecciones. Sin embargo, matizó diciendo que no existe consenso absoluto y que la principal meta costarricense debería ser eliminar la saturación hospitalaria.

Un 70% de la población costarricense corresponde a 3,6 millones de personas.

Para vacunar a esa cantidad de personas bastaría con que las empresas Pfizer y AstraZeneca cumplan con sus compromisos de entrega en lo que resta del año. Con este panorama, incluso se podría superar esa cifra.

Para ello también se requiere que la población no se resista a vacunarse, como hasta ahora se ha evidenciado en algunas regiones de las zonas Norte y Atlántica.

El presidente Carlos Alvarado incluso avisó sobre la posibilidad de establecer la vacunación como requisito para acceder a ciertos establecimientos, conforme avance la vacunación; sin embargo, dijo que ese será un análisis que se haga posteriormente.

Poder alcanzar los niveles óptimos de vacunación sin que se requiera el ingreso de las dosis negociadas con Covax es vital para la campaña de inmunización del país, si se toman en cuenta los atrasos que existen hasta el momento.

“Esta fuente presenta un rezago importante dado que, al ser un mecanismo multilateral, dependemos de las ventanas que ellos pongan a disposición del país”, reconoció recientemente el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís.

Según afirmaron las autoridades organizadoras de Covax en una entrevista con EF, en junio pasado, la iniciativa enfrenta serios retos para acceder a más dosis y ponerlas a disposición de los más de 130 países participantes, pues los contratos bilaterales entre naciones y farmacéuticas acaparan la mayoría de la producción mundial.

La velocidad en la vacunación es esencial para la recuperación económica de Costa Rica, al igual que en el resto del mundo. Así lo recordó el Banco Central (BCCR) en su última revisión del Programa Macroeconómico 2021-2022, publicado al cierre de julio. En ese documento, el emisor incluso elevó las proyecciones de crecimiento de la economía costarricense, ante la mayor flexibilización de restricciones sanitarias en el país y la aceleración del programa de inmunización.

Las autoridades de Gobierno y sanitarias se pusieron como meta alcanzar inmunidad colectiva este mismo 2021.

Inversiones en vacunas

La inversión en la campaña de vacunación contra la COVID-19 en Costa Rica contemplaba pagos por ¢62.792 millones, entre las propias inmunizaciones y los insumos necesarios para su colocación.

De ese total, ¢7.200 millones ya se habían presupuestado en 2020 y el resto se ha incluido este año, a través de presupuestos extraordinarios.

La CNE reveló el detalle de las inversiones por vacuna, ante los diputados de la comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa. La CNE, como ente responsable de los trámites, aseguró que el país acordó pagar: $72 millones (¢44.600 millones) a Pfizer por 6 millones de dosis, $21,5 millones (¢13.330 millones) a Covax por 2 millones de dosis, y $4 millones (¢2.480 millones) a AstraZeneca por 1,1 millones de dosis.

La entidad además señaló que, de las cifras totales, hasta el momento solo se han ejecutado ¢27.000 millones.

La información la otorgó la entidad como parte de su defensa para la aprobación legislativa del crédito externo negociado con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), por $80 millones, para el refinanciar parcialmente el programa de vacunación.

Costa Rica además prepara una inversión adicional para 2022. Anunció de que compraría 2,5 millones de dosis adicionales, con el objetivo de inmunizar a menores de edad y a personas que necesiten reforzar su protección con una tercera dosis.

1,5 millones de unidades corresponderían a vacunas pediátricas para niños menores de 12 años, una vez que estas reciban su debida autorización sanitaria; y el millón restante se utilizaría para aplicar terceras dosis de refuerzo a grupos prioritarios.

Josué Alfaro

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.