Economía y Política

EF Explica: Así funciona Covax, la segunda mayor apuesta de Costa Rica para obtener vacunas (y de la que ha recibido menos)

Los administradores del mecanismo internacional aseguran que el mercado está saturado y que las empresas farmacéuticas ven más atractivo satisfacer contratos bilaterales

El mecanismo Covax es el oferente que menos vacunas ha traído a Costa Rica. Se trata de una iniciativa solidaria que busca aportar vacunas para inmunizar al menos el 20% prioritario de la población de más de 190 países participantes; sin embargo, pasados cinco meses del año apenas ha logrado colocar un 4% de las 2.000 millones de dosis que estima necesarias.

En el caso específico de Costa Rica, Covax apenas ha traído 132.000 dosis a suelo costarricense de las 2 millones acordadas para inmunizar a un millón de personas.

El problema, señalaron a EF la representante de Unicef en Costa Rica, Patricia Portela, y el asesor en Vigilancia de la Salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Wilmer Marquiño, es que el mecanismo hasta ahora se enfrenta a un mercado que le resulta insuficiente.

Al igual que cualquier Estado, Covax también compra vacunas a laboratorios privados, los cuales –según dijeron ambos– priorizan las entregas de contratos bilaterales y también enfrentan retos propios de producción para satisfacer la demanda a nivel mundial.

Pese a ello, el mecanismo dice hacer todo lo posible para alcanzar su meta este 2021, no solo consiguiendo las propias dosis para los distintos países, sino también ayudando a las naciones de rentas más bajas para que preparen la estructura necesaria para recibir las inmunizaciones y aplicarlas correctamente.

Hasta el momento solo 129 países han recibido 80,5 millones dosis por parte de Covax. En Latinoamérica y el Caribe, el mecanismo ha entregado 19 millones de dosis a 31 países, a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

A Covax lo conducen la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Coalición para las Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI) y la Alianza Global para la Vacunación e Inmunización (GAVI).

Aparte de las 2 millones de dosis de Covax, Costa Rica adquirió compromisos de compra por 6 millones de unidades con Pfizer (ahora el doble de las inicialmente previstas a finales de 2020) y 1,1 millones con AstraZeneca.

¿Cómo funciona Covax?

El mecanismo Covax se creó como una forma de propiciar la compra conjunta de vacunas por parte de distintas naciones, dependiendo de su capacidad de pago.

Se financia a través de países que realizan donaciones de dinero, de gobiernos que pagan sus propias inmunizaciones y, ahora también, de donaciones de vacunas en especie, como la recién anunciada por el Gobierno de Estados Unidos, por 19 millones de unidades.

Según Portela, la OMS, la OPS y Unicef tienen experiencia en la mecanismos de compra solidaria y “distribución equitativa de vacunas”. “Con la situación de pandemia”, señaló, surgió la necesidad de “garantizar una distribución más equitativa, especialmente de una vacuna que se tornó en ‘oro’ para el mundo”.

Con su financiamiento, Covax compra las vacunas a casas farmacéuticas en una sola transacción y luego las pone a disposición de los países inscritos, a través de un algoritmo aleatorio que buscar asegurar una repartición proporcional para cada participante, sin preferencia alguna.

Como Covax es un demandante de muchas inmunizaciones, los precios que negocia tienden a ser “mucho menores” que los de acuerdos bilaterales entre naciones y laboratorios; lo cual representa una ventaja, pero también un reto, según Marquiño.

Por un lado, las dosis que se compran son más baratas; pero las farmacéuticas ven más atractivo y más rentable producir para países particulares.

“Hay que tener presente que en este momento el acceso a la vacuna es muy limitado por la alta demanda que existe y porque la producción de este año, en muchos casos (de oferentes), ya está comprometida”, comentó el encargado.

Además algunas farmacéuticas han tenido que mover sus operaciones a otras zonas del mundo, de las originalmente previstas, lo cual implica nuevas revisiones por parte de las entidades reguladoras.

Todo esto complica el panorama de Covax.

Una buena noticia, opinó Portela, es que cada vez son más las vacunas autorizadas para uso de emergencia y esto hace que aumente también la cantidad de posibles oferentes.

¿Y Costa Rica?

Costa Rica cerró la semana del 31 de mayo al 6 de junio con la recepción total de 2,4 millones de dosis de la vacuna, según informó la Presidencia de la República. Además, el jueves 3 de junio anunció que se recibirán alrededor de 280.000 dosis en las próximas horas.

El grueso de las dosis las ha enviado la empresa estadounidense Pfizer (7,7 de cada diez); y en menor medida AstraZeneca (1,7 de cada diez). Covax apenas ha aportado una de cada 20 inmunizaciones disponibles.

Costa Rica es parte de un grupo de países que se ha visto beneficiado de los acuerdos bilaterales con farmacéuticas. Algunos acaparan una gran parte de la producción en detrimento de iniciativas como Covax.

Costa Rica ya completó el esquema de vacunación de un 13% de su población y aplicó al menos una dosis a un 20%, según las cifras más recientes dadas por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Los números de Costa Rica son los mejores de Centroamérica y los décimos de América y el Caribe. Sin embargo, son posibles debido a un problema mundial: “los convenios bilaterales (país-farmacéutica) han evidenciado las inequidades” y “es parte de los factores que han influido para que este mecanismo (Covax) no vaya en el ritmo esperado”, según explicó Marquiño.

“Incluso vemos países que ya han reservado vacunas, que pueden donar vacunas o que piensan en una tercera campaña de vacunación, o vacunar poblaciones mucho menores; mientras hay poblaciones en las que todavía ni siquiera se inicia la campaña de vacunación”, comentó.

Solidaridad es única respuesta

Covax espera donaciones de potencias para superar su desfase. Estos aportes ya se negocian en un proceso que, reconocen sus organizadores, es difícil.

Eduardo Mora, asesor legal de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), aseguró a EF que, a pesar de los atrasos de Covax, Costa Rica espera nuevos desembarques de vacunas por parte del mecanismo en junio y julio, con dosis de Pfizer y AstraZeneca.

Según la página de GAVI, el organismo ya tiene identificadas 86.400 unidades más para el país.

El ministro de Salud, Daniel Salas, defendió la diversificación de oferentes que realizó el país para adquirir sus vacunas. Según comentó el 31 de mayo a los diputados, en el Plenario Legislativo, se escogieron aquellos que ofrecían inmunizaciones más seguras y que garantizaban una mayor entrega para 2021.

“Había una expectativa de que (AstraZeneca y Covax) pudieran entregar más rápido, pero no fue así”, dijo Salas, quien también aseguró que se conversó con los demás oferentes aceptados por la OMS, o agencias reguladoras estrictas internacionales, pero es complicado encontrar suministros a corto plazo.

“En esto siempre juega el rol de la disponibilidad real de las vacunas, los compromisos internos con otros países y demás cuestiones relacionadas con las entregas”, puntualizó.

Para Unicef, es esencial entender la pandemia como un problema que debe atenderse con una vacunación mundial y no solo nacional. “Nadie está seguro hasta que todos lo estemos, por eso el espíritu de solidaridad es crítico”, subrayó Portelo.

En un reciente comunicado conjunto Covax llamó la atención sobre el asunto. Incluso destacó como “la aterradora avalancha de casos en Asia Meridional” afectó también “gravemente” a los suministros mundiales de vacunas, incluidos los del mecanismo. Este depende en buena medida de la producción de laboratorios como el Serum Institute, en India, que se enfocó en atender la reciente catástrofe interna.

Josué Alfaro

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.