Economía y Política

Designación de candidatos a diputados evidenció la fractura interna del PAC y dejó heridas en el PLN

La fractura interna en el PAC, que se evidenció en la contienda por la nominación presidencial, sigue latente

La elección de candidatos a diputados, estos 25 y 26 de septiembre, evidenció la fractura interna del Partido Acción Ciudadana (PAC) y dejó a algunas figuras de peso disconformes en el Partido Liberación Nacional (PLN).

En la agrupación de gobierno se hizo notar nuevamente el ‘divorcio’ entre las dos tendencias que disputaron la estrecha contienda por la candidatura presidencial; mientras que en las tiendas liberacionistas hubo un ex precandidato presidencial que dijo se apartará de la campaña partidaria en Alajuela.

Un PAC desunido

La designación de candidaturas a diputaciones en el PAC mostró la cara de un partido de gobierno dividido y con heridas abiertas.

Desde el mismo inicio del proceso, la diputada y ex precandidata Carolina Hidalgo avisó de la división desentendida, a través de una carta que envió a la Asamblea Nacional partidaria. En este documento avisó de que, “por primera vez en 21 años”, se excluiría en la toma de decisiones a una de las tendencias mayoritarias de cara a los procesos electorales (la que ella representó y que quedó a solo 150 votos del candidato finalmente designado Welmer Ramos).

También dijo que Ramos finalmente no aceptó negociar candidaturas a diputaciones de consenso, a pesar de que habían alcanzado algunos puntos medios en los días recientes.

Ramos; sin embargo, dijo que realizó contrapropuestas que fueron rechazadas.

Las tensiones quedaron avisadas con esa carta y luego se confirmaron cuando llegó el momento que la Asamblea partidaria ratificara a Ramos como candidato del PAC. En ese momento ni siquiera dieron su voto favorable todos los asambleístas, pues 19 votaron en contra, según reportó el periodista Aarón Sequeira, de La Nación.

Las divisiones también se hicieron evidentes porque, de los 10 diputados oficialistas que actualmente están en el Congreso, apenas dos acudieron al evento: el candidato Ramos y su más afín, Luis Ramón Carranza.

Paola Vega, que también había apoyado abiertamente a Ramos por compartir visiones económicas y sociales, se apartó de última hora. En una carta abierta que publicó este 26 de septiembre por la mañana, a través de sus redes sociales, indicó que el diálogo para resolver roces y acercar posiciones de cara a un proyecto político común ”parecía ausente”; al igual que el ánimo de buscar una propuesta progresista en todos los sentidos.

“Hay demasiados temas y discusiones en la mesa sin resolver. Es iluso, o fue iluso de nuestra parte, pretender que con la convención se podrían resolver las contradicciones internas que han marcado importantes fracturas (...) quizás lo más lamentable de la jornada del fin de semana ha sido ver las cuotas de poder como un fin en sí mismas, al margen de agendas y propósitos colectivos”, redactó, no sin antes mencionar que se apartará de la campaña para “reflexionar”.

Grupos internos del PAC también recriminaron a Ramos por impulsar por su cuenta cinco candidaturas “a dedo” (de las siete que se permite en el partido), a pesar de que se había comprometido a hacerlo solo con cuatro puestos, según publicó la presidenta del grupo de Juventudes, Alejandra Arburola.

Las fracturas también se evidenciaron particularmente con dos de las candidaturas impulsadas por Ramos.

Los delegados por Puntarenas le pidieron a la Asamblea Nacional del Partido rechazar la candidatura a la diputación por esa provincia de Betania Seas, pues alegaban que esta no representa a las bases partidarias de la provincia.

La candidatura fue rechazada inicialmente, el día sábado por la Asamblea; sin embargo, Ramos logró revertir esa decisión 24 horas después, en un movimiento que incluso provocó el retiro de la representación puntarenense.

Según comentaron a La Nación los delegados, Seas habría asumido “compromisos” con grupos favorables a la pesca de arrastre, “aunque ahora lo ha negado”; y sería cercana a otras agrupaciones políticas.

Otra candidatura impulsada por Ramos que fue objetada por asambleístas fue la de la exministra de Justicia y expresidenta del Partido, Marcia González. La asambleísta Arburola aseguró que esta adeudaba ¢75.000 a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS); sin embargo, luego González aseguró de que se trataba de una deuda reciente, de la que no estaba consciente, y la canceló.

Finalmente Ramos logró que se ratificaran en las candidaturas a diputaciones aquellas que le eran más afines. El aspirante a la Presidencia mencionó que finalmente se ratificaron las decisiones de una asamblea soberana e independiente en la que votaron mayorías.

En una reciente entrevista con EF, publicada apenas el 16 de septiembre, Ramos insistió que espera un partido que logre unirse en torno a sus ideas finalmente. “Nuestra propuesta es progresista en todos los aspectos y creo que el PAC siempre se junta alrededor de eso. Había una divergencia en cuanto a la conducción económica y macroeconómica, de cómo cerrar el bache fiscal y de cómo reactivar la economía, ahí es donde había las diferencias más grandes; pero el partido ha dado muestras de que se puede conjuntar rápidamente”, afirmó sobre la división que dejó la precampaña.

Sin embargo, ahora las dudas sobre cuán cohesionado o cuán dividido llegará el PAC a febrero de 2022 parecen más latentes.

PLN abre conflictos

La asamblea del PLN tampoco careció de conflictos, aunque fueron menores.

La elección de candidatos a legisladores primero tuvo como protagonista al exdiputado Víctor Hugo Víquez, quien calificó como “una canallada” que el Partido le pidiera retirar sus aspiraciones para representar al partido, por Heredia, en el Congreso.

Víquez es investigado por la Fiscalía, por tres causas distintas de tráfico de influencias y la campaña de José María Figueres le pidió dejar su postulación porque “podría perjudicar la campaña global del PLN” días atrás.

No obstante, el momento de mayor ruptura llegó cuando la Asamblea partidaria decidió colocar como primera candidata por Alajuela a Dinorah Barquero, en detrimento de Shirley Calvo, por solo ocho votos.

Esta última es esposa del diputado y exalcalde del cantón central alajuelense, Roberto Thompson, quien fue precandidato presidencial en la última contienda interna y obtuvo un 15,8% del respaldo interno (cerca de 66.000 votos, según los datos oficiales).

Ante esta decisión, Thompson anunció que se apartaría de la campaña liberacionista en Alajuela.

Barquero fue vicealcaldesa de Thompson entre 2010 y 2016, pero luego no continuó durante el segundo mandato del ahora diputado a partir de 2016, tras un conflicto de cara a esa reelección en la que el ahora diputado la acusó de trabajar en su contra.

Dinorah Barquero además es esposa del exdiputado Rolando González, quien fue parte del comando de campaña del candidato José María Figueres, este año.

Pese a la decisión de Thompson, Figueres anunció que a su lado estarán en la campaña todos los precandidatos que compitieron con él en este 2021, con excepción de Rolando Araya. Este último se fue a perseguir una propia candidatura presidencial y una diputación a través del nuevo partido Costa Rica Justa (PCRJ), del diputado Dragos Dolanescu.

Asimismo, colocó como su candidato por el primer puesto en San José a Rodrigo Arias, el exministro de la Presidencia y hermano del presidente Óscar Arias. Este movimiento se catalogó como una señal de unidad en el grueso de la agrupación verdiblanca de cara a los comicios de 2022, en los que el PLN buscará no quedarse apartado de Zapote en tres veces consecutivas por primera vez en su historia.

Josué Alfaro

Josué Alfaro

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Graduado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo de la Universidad de Costa Rica.