Por: Manuel Avendaño Arce.   11 marzo
Karine Niño, diputada del PLN, explica las razones por las cuales cambió de posición con respecto al proyecto de ley que busca gravar con impuesto de renta los excedentes de las cooperativas. (Foto: Jorge Castillo).
Karine Niño, diputada del PLN, explica las razones por las cuales cambió de posición con respecto al proyecto de ley que busca gravar con impuesto de renta los excedentes de las cooperativas. (Foto: Jorge Castillo).

El proyecto de ley que pretende cobrar impuesto de renta a los excedentes de las grandes cooperativas pierde fuerza en la Asamblea Legislativa. En octubre del 2018 la iniciativa arrancó un tortuoso camino en el Congreso con el apoyo de 37 diputados y con el respaldo de un acuerdo suscrito por todas las fracciones.

Las cosas cambiaron en Cuesta de Moras. El pasado viernes 1° de marzo, los diputados Karine Niño y Roberto Thompson, del Partido Liberación Nacional (PLN); Luis Ramón Carranza, del Partido Acción Ciudadana (PAC), y Maurlin Azofeifa, independiente cercana a Fabricio Alvarado, presentaron un informe de mayoría en el que piden enterrar ese proyecto.

El informe nació en el seno de una subcomisión creada dentro de la Comisión de Asuntos Económicos. El grupo estaba conformado por cinco legisladores y solamente Pablo Heriberto Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), presentó un informe de minoría en el que propuso cambios para mejorar el proyecto de ley.

Una estela de dudas cubre la discusión de este texto en el Congreso. Los cooperativistas visitaron los despachos de los diputados, pero estos prefieren argumentar que sus cambios de posición se deben a las comparecencias oficiales de jerarcas de esas entidades.

En ese contexto, EF entrevistó a Karine Niño, la legisladora liberacionista que hace tan solo cuatro meses estaba a favor de cobrar impuestos a las grandes cooperativas, pero que ahora pide desechar el proyecto de ley que ella mismo apoyó en un inicio.

—¿Por qué recomendaron rechazar el proyecto de ley?

—Es muy importante dejar claro que nuestra posición no es ni enterrar el cooperativismo, ni tampoco dejarlo pasar y hacernos de la vista gorda. Nuestra posición es la más responsable que se pueda dar; nosotros analizamos qué es el cooperativismo y cómo funciona, para poder verificar si este es el proyecto idóneo para poder darle transformación, perfeccionamiento, transparencia y demás cosas que necesita.

—¿Cuáles son los argumentos para desechar esta iniciativa?

—Determinamos que los plazos eran muy cortos, el plazo que se nos dio, bueno, yo fui parte de esa moción, fue hasta el 28 de febrero. No hubo consenso para ampliar el plazo, entonces al analizar el proyecto en detalle determinamos que no era viable, que no es con este proyecto que se transforma y mejora el cooperativismo.

—¿Por qué no?

—Porque este proyecto se basa en colocarle impuestos desde los excedentes, cuando los excedentes ya están gravados y aquí lo que hay que hacer es analizar el cooperativismo desde su concepción.

—¿Cuáles son sus argumentos técnicos para oponerse ahora?

—De manera técnica hay muchos elementos. El tema de reservas, el tema las cargas parafiscales, desde la construcción misma de cuáles son y dónde están llevando estos recursos o no. Porque aquí no se trata de poner impuestos por ponerlos per se, sino hay que ver toda la estructura como tal.

—¿Cómo se debería hacer la diferenciación en el tamaño de las cooperativas?

—Este proyecto determina que las cooperativas son vistas como si todas fueran una sola y no es así. Existen cooperativas que están reguladas por la Aresep y, entonces, aquí no cabría el elemento que se venía indicando de que las cooperativas eran grandes o pequeñas de acuerdo con los excedentes, mal llamados utilidades, porque no se trata de una sociedad anónima.

“Pudimos determinar que las cooperativas eléctricas estarían en una gran desventaja aunque sus excedentes superen los rangos que establecía el proyecto, entonces no hay diferencias sobre estas cooperativas. Igual las cooperativas de transporte público y las de autogestión”.

—¿Por qué no corregir esos aspectos en el proyecto actual?

—Creo que aquí lo que ha habido es un desconocimiento tal del cooperativismo como un motor económico que ha ayudado al crecimiento de nuestro país. En ese sentido, yo me matriculo con la responsabilidad de ayudar a que este sector se fortalezca bajo un proyecto diferente, uno que de verdad sea constructivo y no simplemente gravar por gravar, o hacerme de la vista gorda. Hay que mejorarlo, construirlo, hay que hacer diferencias.

—Existe un proyecto presentado por Luis Ramón Carranza, del PAC, que pretende generar más controles en el gobierno corporativo y mayor transparencia en las cooperativas. ¿Usted va a apoyar este proyecto en lugar del que está en trámite?

—Nosotros estamos trabajando un proyecto desde hace varios días, desde hace varios meses. He estado trabajando en una construcción que ayude a fortalecer el movimiento y que tenga herramientas de verdad vinculantes para que el sector tenga seguridad, pero al mismo tiempo, que se tenga que aportar un poco más de lo que ya se aporta, a quien corresponda dar ese aporte.

—¿Quiénes están trabajando en ese nuevo proyecto?

—Mi despacho junto con algunos otros diputados también de la fracción del Partido Liberación Nacional.

—¿Solamente diputados de Liberación?

—En este momento solo de Liberación. Los que se quieran sumar son bienvenidos. Vamos a llamar también al sector porque la idea es construir. Aquí no se trata de afectar a nadie. Lo que queremos es construir.

—Usted firmó el proyecto cuando se presentó y también estaba de acuerdo con la idea de gravar los excedentes de las cooperativas. ¿Qué cambió en el proceso, escuchar a los cooperativistas?

—Más que lo que se ha querido ver, que fue por lobistas o el sector en sí, nadie puede decir que yo me reuní con ninguna persona del sector hasta el día que ya estaba construido el informe de subcomisión.

“Yo no me reuní con ninguno; (me basé en) todas las comparecencias y además estudié qué es el cooperativismo y la diferencia que hay entre una sociedad anónima y las cooperativas”.

—¿Qué puntos la hicieron cambiar de opinión?

—Cuando se entiende el modelo cooperativista, debemos tener una postura responsable. Aquí no se trata de responderle lo que la gente quiere escuchar, sino de manifestar cuáles son las realidades y poder construir.

“Aquí nadie puede tapar y esconder que el cooperativismo ha sido un motor de desarrollo para Costa Rica. Hoy en día zonas como Santa Cruz, Guanacaste; Pérez Zeledón y San Carlos son lugares en donde el cooperativismo ha tenido una gran influencia en la activación económica”.

—¿Cuál es su visión sobre las cooperativas ahora, después de escuchar las diferentes posiciones?

—Estamos conscientes de que hay que transformar, hay que perfeccionar, hay que mejorar el sector. Lamentablemente el sector como tal ha tenido algunos altos y bajos y por lo que es importante crear un proyecto que lo fortalezca y que ayude a que aporten más, como corresponda.

—¿Cambió de posición?

—Fui parte de la firma de ese proyecto, pero por supuesto eso no me exonera de responsabilidad, que si el proyecto no es el idóneo. Entonces hay que trabajar otro y yo me comprometo a seguir trabajando el proyecto que vaya de verdad a mejorar al sector y a mejorar las finanzas públicas.