Solo cuatro semanas después de reconocer que el Gobierno contemplaba “quitarle la exención” parcial del IVA a la canasta básica a los hogares de mayores recursos, el expresidente Rodrigo Chaves —actual ministro de Hacienda y de la Presidencia— aseguró que ya “nadie está trabajando en eso”.
El Gobierno no tiene “ninguna intención” de presentar un proyecto al respecto, indicó durante la última conferencia semanal del Poder Ejecutivo, este 5 de agosto, después de críticas de múltiples actores políticos y sociales.
Chaves calificó como una “necedad” que los periodistas continúen preguntándole por la propuesta y aseguró que se trata de “cuentos” y “mentiras” generadas por la oposición, a la que ahora se refiere como “el grupo obstruccionista comunista”, independientemente de su posiciones ideológicas reales.
Las declaraciones de Chaves fueron secundadas por las de la propia presidenta Laura Fernández, quien puntualizó que “no hay proyecto” alguno en ese sentido.

¿Desechan idea?
Chaves se desmarca de la idea de eliminar la exoneración parcial del IVA de la que gozan los más de 200 productos esenciales que integran la canasta básica tributaria, pero fue él mismo quien dio a conocer que el Gobierno estudiaba esa posibilidad desde hace cuatro semanas.
El 6 de julio pasado, Chaves indicó a varios medios de comunicación que el Ministerio de Hacienda estaba considerando “si quitarle esa enorme injusticia al sistema tributario” que hacía que personas de mayores recursos gozaran de la misma reducción de impuestos que una persona que “verdaderamente lo necesita”.
El 13 de julio dio un paso más al frente y lo mencionó en la conferencia de prensa semanal del Gobierno, donde dijo que el plan no consistía en cobrar más impuestos, sino en cobrar una tarifa más alta a “los emperifollados”. Con esa palabra quiso referirse a la población de mayores ingresos.
El 22 de julio, además, aseguró en una entrevista posterior con Telenoticias que Hacienda ya estaba “trabajando” en un mecanismo para evitar afectar a los hogares de menores ingresos, de modo que solo los de rentas más altas fueran impactados.
El ministro incluso afirmó que existía tecnología y que el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube) contaba con un registro de todas las personas en condición de pobreza y pobreza extrema, el cual podría ser utilizado por los comercios para aplicar descuentos inmediatos del impuesto con solo revisar la cédula de sus clientes.
Chaves también dijo que desde su punto de vista el 40% más pobre de la población no debía pagar una tasa más alta y que solo faltaba por definir qué hacer con el 20% de ingresos intermedios, que calificó como “la clase media”. El restante 40%, por tanto, tendría que pagar el ajuste.
Ahora, sin embargo, la presidenta Laura Fernández asegura que “no hay ninguna ley para aumentar impuesto a la canasta básica”. “Así o más clarito ya no se puede”, respondió la consulta de un periodista, este miércoles.

Impuesto sensible
La exoneración parcial del IVA a la canasta básica permite que los contribuyentes paguen una tasa del 1% en lugar del 13% regular por más de 200 bienes y productos de necesidad básica, mayormente alimentarios.
Ese tratamiento tributario implica un gasto para el Estado equivalente al 1% del PIB, solo superado por el impacto de las zonas francas (1,4% del PIB), según los estudios más recientes.
El monto que se deja de percibir por concepto de canasta básica es equivalente al presupuesto completo del Poder Judicial y supera los montos que actualmente se destinan para ministerios claves del gobierno como Seguridad, Obras Públicas o Salud.
Por ese motivo, organismos internacionales como el FMI, la OCDE y otras entidades han recomendado al país que revise ese tratamiento tributario, de modo que únicamente se aplique para poblaciones de menores ingresos.
No obstante, aplicar mecanismo de descuento o devolución es una tarea compleja, al igual que para definir quiénes conservan y quienes pierden la ventaja tributaria.
Según estudios elaborados por el propio Ministerio de Hacienda, la exoneración parcial del IVA a la canasta básica es crucial para las poblaciones de menores recursos y eliminarla implicaría golpear “desproporcionadamente” a los hogares de los primeros deciles de ingreso, “dificultando su capacidad para satisfacer necesidades básicas”, lo cual siempre tensa cualquier discusión sobre el tributo.
