Hay una pequeña élite dentro de la educación pública costarricense en materia de rendimiento académico. Son colegios cuyos estudiantes alcanzan, año tras año, algunas de las mejores calificaciones promedio en las pruebas de ingreso a las universidades públicas, incluso cuando se les compara con las instituciones privadas.
Se trata de 17 colegios estatales que han mantenido promedios superiores a 550 puntos en los procesos de admisión a la Universidad de Costa Rica (UCR) y al Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) durante los últimos cinco años.
La lista está integrada exclusivamente por colegios científicos, humanísticos y experimentales bilingües: modalidades educativas con características particulares, desde procesos de selección de estudiantes hasta condiciones académicas y de acceso a recursos que las distinguen de los liceos públicos convencionales.
Su desempeño es extraordinario, pero su alcance es muy reducido. Las instituciones destacadas reciben a una pequeña fracción de los estudiantes de secundaria del país, mientras que la inmensa mayoría de la población estudiantil pública asiste a centros con condiciones muy diferentes.
¿Cuáles son esos colegios, cómo han evolucionado sus resultados y qué explica que algunas instituciones estatales consigan superar incluso a los mejores colegios privados?

Persistentemente destacados
EF revisó los promedios institucionales de las pruebas de admisión realizadas por la UCR y el TEC entre 2021 y 2025, tomando como referencia los 550 puntos sobre una escala máxima de 800.
El umbral equivale al 68,75% de la puntuación máxima posible y permite identificar instituciones que mantienen resultados relativamente altos durante varios procesos consecutivos, en lugar de destacar únicamente en un año.
En el grupo histórico sobresalen 17 colegios públicos distribuidos en las siete provincias:
- San José: Científico de Pérez Zeledón, Científico de San Pedro y Experimental Bilingüe La Trinidad.
- Alajuela: Científico de Alajuela, Científico de San Ramón, Científico de San Carlos, Experimental Bilingüe de Grecia y Experimental Bilingüe de San Ramón.
- Cartago: Científico de Cartago y Experimental Bilingüe de Turrialba.
- Heredia: Humanístico Sede de Heredia.
- Guanacaste: Científico de Liberia y Humanístico Sede Chorotega.
- Puntarenas: Científico de Puntarenas, Científico de San Vito y Humanístico Sede Coto.
- Limón: Científico del Atlántico.
En el caso del Científico de San Vito, la institución se mantiene dentro del recuento porque supera el umbral en todos los años para los cuales se dispone de registros.
Los 17 colegios destacan por su constancia. Mientras otras instituciones han podido superar los 550 puntos en un año determinado y quedar por debajo en el siguiente, estas instituciones han logrado mantener calificaciones elevadas a lo largo del tiempo.
Los mejores del país
El desempeño de estas instituciones no solo sobresale dentro del sector público. En las pruebas, varios de los colegios científicos suelen ocupar los primeros puestos de los rankings nacionales, incluso por encima de todos los centros privados del país.
En 2025, los dos casos más destacados fueron los de los colegios Científico de Alajuela y Científico de San Pedro; que ocuparon el primero y el segundo puesto en las pruebas de la UCR y el TEC, respectivamente, con promedios superiores a 700 puntos.
Otros dos colegios científicos completaron las primeras cuatro posiciones en la prueba de la UCR (el de Pérez Zeledón y el de San Carlos); mientras que en el TEC otros cinco científicos completaron las primeras siete posiciones (San Carlos, San Ramón, Pérez Zeledón, Cartago y Liberia). Solo después de ellos, aparecía el primer centro privado.
Para elaborar estas posiciones, EF calculó los promedios institucionales de los estudiantes examinados y consideró únicamente a los colegios con más de cinco participantes en cada prueba de admisión. De este modo, las posiciones no dependieron de resultados aislados de instituciones en las que apenas se presentaron uno o dos estudiantes para el examen.
Que estos colegios públicos encabecen las clasificaciones nacionales no es necesariamente una sorpresa, según explicó Jennyfer León, investigadora del Programa Estado de la Nación y coordinadora del Informe Estado de la Educación. La académica señaló que este tipo de colegios especiales tienen procesos de selección y mejores condiciones generales, por lo que “tienden a tener incluso mejores desempeños que los colegios privados”.
Otros destacados
Los resultados de 2025 muestran que otros colegios públicos también consiguieron promedios superiores a 550 puntos en ambas pruebas este último año, aunque no lo lograron consistentemente en el último lustro.
El nuevo Colegio Científico de Parrita, por ejemplo, alcanzó 620,85 puntos en la UCR y 603,37 en el TEC; mientras que el Humanístico de Sarapiquí obtuvo 595,65 y 607,27, respectivamente.
Entre los colegios técnicos también aparecieron resultados relevantes, como el CTP Mercedes Norte, el CTP de Alajuelita y el CTP de La Gloria; mientras que en los experimentales bilingües aparecen los casos de los centros de Naranjo y de Pococí.
Estos casos demuestran que el grupo de colegios públicos que alcanza buenos resultados en un año determinado es más amplio todavía que el grupo de 17 instituciones más consistente.
Aun así, la proporción pública dentro del grupo de instituciones que superan los 550 puntos en las pruebas universitarias sigue siendo muy limitada en comparación con la de los centros privados.
Solo 29 de 637 colegios públicos con más de cinco estudiantes examinados (4,6%) consiguieron promedios superiores a 550 puntos en la prueba de la UCR, mientras que solo 47 de 417 (11,3%) lo lograron en el TEC. En cambio, 93 de los 171 colegios privados (54,4%) superaron ese umbral en la UCR y 93 de 132 (70,5%) lo hicieron en el TEC.
Estos datos incluyen colegios que superaron 550 puntos en una de las pruebas, pero no en ambas, incluidos varios centros técnicos.

Élite pequeña
Los datos demuestran que la existencia de colegios públicos capaces de superar a los privados en los rankings nacionales no significa que esas condiciones sean representativas del conjunto del sistema educativo estatal.
Jennyfer León señaló que una de las principales características de la educación pública costarricense es precisamente la enorme diversidad de condiciones entre sus instituciones, cuya variabilidad “es demasiado amplia” y se traduce en desempeños igual de cambiantes.
Según explicó, los centros educativos presentan diferencias importantes en sus niveles de desempeño, la disponibilidad de recursos, la preparación del personal docente y las características de sus estudiantes.
La especialista también distinguió las condiciones de los colegios científicos, humanísticos y experimentales bilingües, las cuales cobran especial relevancia cuando se analizan sus resultados de admisión y su desempeño académico.
Los colegios científicos y humanísticos se caracterizan por recibir grupos pequeños de estudiantes y por mantener vínculos con universidades públicas; mientras que los experimentales bilingües tienen mallas curriculares más amplias en idiomas y también suelen aplicar exámenes de admisión desde séptimo año.
Por eso, indicó, las grandes brechas de rendimiento académico de secundaria en Costa Rica no son solo una cuestión de colegios públicos y privados, sino que también existen dentro del propio grupo de las instituciones estatales.
Los 17 colegios reciben, además, a una ínfima minoría de los colegiales del país: menos del 1% de la matrícula de secundaria, según los registros oficiales del Ministerio de Educación Pública (MEP). Ninguno de los liceos experimentales tiene más de 700 alumnos y ninguno de los científicos o humanísticos supera los 120.
