Por: Laura Ávila, María Luisa Madrigal, Manuel Avendaño Arce.   15 julio, 2018

En Rusia 2018, la Selección Nacional de Costa Rica vivió un triste retroceso después de conquistar el octavo puesto hace cuatro años.

Tras una efímera jornada –que dejó un pobre fruto de tan solo dos goles y un punto–, el equipo nacional fue reflejo de un proceso débil, que además estuvo aderezado por los escándalos de corrupción que gestó Eduardo Li, expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol).

Con el reciente fracaso, la Fedefútbol tendrá como desafío reinventarse e idear una estrategia novedosa que le permita a la escuadra tica no solo clasificar a Catar 2022, sino competir. Es un reto, que se dice fácil, pero que impone serias presiones a los jerarcas de la federación ante la falta de recursos económicos de la organización.

Más allá de continuar con las intensas críticas hacia el cuerpo técnico y los jerarcas de la Fedefútbol, es hora de hacer un repaso por los errores que se dan desde los cimientos del deporte más popular del país, para contrastarlos con casos de éxito de empresas que dejan una huella positiva en la escena nacional.

EF analizó los principales errores futbolísticos, junto Gerardo Coto, periodista y estadígrafo deportivo, para hacer un enlace con instituciones exitosas que pueden brindar importantes lecciones para la escuadra local.

Por ejemplo, uno de las principales debilidades de la ‘Sele’ es que hay temor de hacer cosas distintas, probar nuevos estilos, salir de la zona de confort, porque se apela a lo que una vez ya funcionó. Esto repercute también en la convocatoria de jugadores, porque se prefiere continuar con los mismos deportistas a pesar de que haya algunos en un mejor momento deportivo.

En este campo, los dirigentes deportivos podrían aprender de Purdy Motor, que durante el 2016 y tras cuatro años de arduas negociaciones con la empresa coreana, logró ensamblar camiones Hino en suelo costarricense. Esto le significó a la firma local, no solo salir de la zona de confort, sino emprender una etapa en la industria automovilística local.

El proceso representa un importante ahorro, que hace dos años se contabilizó hasta en un 70%. Explorar nuevas áreas y arriesgar, podría ser la fórmula del éxito para la escuadra tica.

Otra de las deficiencias que experimentó la Selección fue una mala gerencia. Durante reiteradas intervenciones con la prensa los directivos no dejaron claro cuál era el objetivo durante el Mundial de Rusia 2018, lo que demuestra una carencia de misión y visión, al menos en ese proceso.

La Sele podría aprender lecciones de una compañía como Florida Ice & Farm (Fifco), que al mando de Ramón Mendiola, director general, logró diversificar sus negocios, y pasó de la fabricación de la cerveza, a la comercialización de snacks, refrescos naturales y gaseosos.