Por: María Luisa Madrigal.   4 noviembre
Solo el 33% de los estudiantes asiste a educación privada en secundaria, de acuerdo con datos del Estado de la Educación. Ilustración: Carlos Fonseca.
Solo el 33% de los estudiantes asiste a educación privada en secundaria, de acuerdo con datos del Estado de la Educación. Ilustración: Carlos Fonseca.

Entrar a una universidad estatal y lograr un cupo en una carrera con buenas perspectivas laborales es parte de las metas que se trazan muchos de los colegiales en Costa Rica y, con ellos, sus familias.

Para conseguir el objetivo hay distintos caminos. Invertir en el pago de un colegio privado, con la esperanza de recibir una formación que asegure sortear las pruebas de bachillerato (que este año cambiarán de nombre) y un resultado alto en los exámenes de admisión, es una de las opciones por las que se decantan muchos padres de familia.

Los números respaldan, de manera general, esta decisión. Después de los colegios científicos, los centros educativos privados son los que, en promedio, obtienen resultados más altos en estas pruebas. Sin embargo, conforme el colegio se aleja de la Gran Área Metropolitana (GAM), las notas caen y se vuelven insuficientes para acceder a carreras de alta demanda.

EF trabajó en la elaboración de una lista de los colegios privados con matrícula más alta en cada una de las provincias del país, a la vez que estudió también los centros públicos. Para cada uno, se recopilaron datos relacionados con pagos de matrícula, mensualidades, idiomas, rendimiento académico en bachillerato y notas de entrada a la Universidad de Costa Rica (UCR), entre otros. Como parte de esa investigación, se desprende este reportaje.

El colador

Para que un estudiante entre a una universidad estatal no basta con que pase el examen de admisión. Tiene, además, que obtener una nota lo suficientemente alta para poder matricular en la carrera que más le interese.

Cuanto más alta la nota, el estudiante tendrá un abanico de oportunidades más amplio –por ejemplo, clases con mejores horarios–, pero una buena calificación también significa entrar a carreras con mayor demanda.

Las carreras con cortes más altos no siempre corresponden a profesiones con más demanda en el campo laboral, pero los puestos de trabajo con más demanda insatisfecha sí están asociados con carreras con cortes de entrada altos.

Es decir, en una universidad pública, para graduarse de una carrera que eventualmente le conseguirá un puesto de trabajo estable y con demanda en Costa Rica, el estudiante debe obtener un examen de admisión que supere holgadamente los 600 puntos de los 800 posibles (en el caso de la Universidad de Costa Rica –UCR–).

Primero hay que entender cómo funciona el sistema de puntos. La nota máxima de 800 se compone de la nota de presentación, un promedio de décimo año y del primer trimestre de undécimo, y una nota de examen. Estas se suman y se dividen entre dos. Como resultado dan un valor de máximo 100.

Ese número se pasa a otra escala al multiplicarlo por 500 y se le suma a 100. Esa es la nota que da un número entre 200 y 800. A la persona con la nota más alta, se le asigna 800 y después se construyen las notas para abajo. Es una transformación de la escala de puntuaciones.

La nota mínima para ser elegible es 442, según explicó Guaner Rojas, coordinador del programa Prueba de Aptitud Académica (PAA) de la UCR. A partir de esa nota se establecen los cortes de entrada para las distintas carreras y se inicia una competencia de oferta y demanda.

Cada escuela ofrecerá un número específico de cupos para la carrera. Esos cupos se llenarán con los estudiantes que pidan ingresar, de la nota más alta a la más baja, hasta llenar los espacios. El estudiante en llenar el último cupo definirá el corte de entrada a la carrera.

Bajo ese formato, la competencia es clara y los colegios que se alejan de la GAM salen perdiendo, aunque sean privados.

Fuera de la GAM, acceso casi nulo

Los antiguos exámenes de bachillerato y las pruebas de entrada a las universidades estatales son mediciones que se realizan de forma igualitaria en todo el territorio nacional, es decir, son resultados comparables.

Mientras los colegios privados en los centros de San José, Alajuela, Cartago y Heredia encabezan las listas provinciales con los promedios más altos en estas pruebas, la comparación evidencia que pagar por educación privada fuera de la GAM no garantiza acceso a las universidades estatales, y aún menos a carreras de alta demanda laboral.

La carrera de entrada a la U pública

Carreras de más demanda laboral requieren de cortes que superen los 600 puntos.

FUENTE: UCR, MEP Y CINDE    || c. f. / EL FINANCIERO.

En Guanacaste, por ejemplo, los datos del examen de admisión efectuado en 2018 demuestran que, en promedio, los colegios privados obtienen mejores resultados que los públicos. Las excepciones son el Colegio Científico de Liberia –que domina la lista con un promedio de 655,14– y el Humanístico Costarricense Sede Chorotega, en tercer lugar, con 598,38 puntos.

A pesar de esto, los centros educativos privados guanacastecos se quedan cortos para el acceso a carreras de alta demanda laboral.

Por ejemplo, para entrar a Ingeniería en Computación, la carrera con más demanda en el sector servicios, de acuerdo con datos de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), un estudiante necesitaría obtener un 685,69 en el examen de la UCR, según los cortes del 2018. La nota no ha bajado del umbral de los 600 puntos desde 2015.

De toda la lista de colegios privados en la provincia, solo el Colegio Bilingüe Ciudad Blanca tiene resultados que superan ese umbral (612,09 en 2018). Después, la lista cae a números que no alcanzan los 550 puntos, lo que, en promedio, dejaría a los estudiantes fuera de las 10 carreras con más demanda laboral en el país.

En Limón, solo el Colegio Científico del Atlántico –institución pública– tiene una nota promedio superior a los 600 puntos. Después la carrera empieza en picada desde los 564,15 del Colegio Valle del Sol.

Puntarenas tiene el caso más particular. La lista de la provincia la encabeza la Escuela de los Amigos de Monteverde con un único resultado de 739,96 puntos, ya que solo un estudiante realizó el examen, según los datos proporcionados por UCR.

La lista sigue con el Liceo Rural de Guacimal (público, 652,69 puntos), el Centro Educativo Pindeco (privado, 626,70), el Colegio Científico de Puntarenas (público, 622,08), el Colegio Madre del Divino Pastor (privado, 580,23), el Sancti Spiritus (privado, 569) y el Humanístico Costarricense de Coto (público, 568,80).

El resto de la lista muestra promedios de 550 o inferiores, notas insuficientes para ingresar a la carrera de Contabilidad, la más baja de todo el top 10 de profesiones con más demanda en el sector servicios en el país.

¿Por qué el rezago?

Las explicaciones podrían ser muchas. Sin embargo, hay factores que se repiten año tras año y en todas las regiones.

La diferencia de la educación secundaria entre la GAM y la periferia del país es medible. Por ejemplo, el sétimo informe Estado de la Educación señala los casos específicos de las regiones Huetar Norte y Pacífico Central.

En ambas áreas hay disparidades importantes entre las zonas del interior, elevados niveles de desempleo, pocas oportunidades de superación para los jóvenes, mano de obra con escasa calificación y un problema creciente de penetración del narcotráfico.

Los números evidencian que, a pesar de que las instituciones cobren, no pueden garantizar, de manera general, una nota alta de entrada a las universidades. Desde los colegios privados, esto se explica por varias razones.

“A nivel administrativo, no hemos puesto la suficiente atención a la clase de examen que hacen las universidades. Hay que mejorar la capacidad de análisis y comprensión, y las capacidades que toman en cuenta estos exámenes”, declaró Olman Gutiérrez, director del Instituto Educativo San Jorge de Las Juntas de Abangares en Guanacaste.

El centro obtuvo 522,31 de promedio de entrada a la UCR para la generación 2019. Según Gutiérrez, la institución registra muchos estudiantes graduados en universidades privadas en carreras como Medicina, pues no tuvieron la posibilidad de entrar a la UCR.

Para José Luis Corrales, director del Green Valley en Guápiles, el rezago responde, más bien, a la diferencia de acceso a materiales y cursos. La institución alcanzó un promedio de 527,31 en el examen.

“Los colegios dentro de la GAM tienen acceso a las universidades mismas y a los cursos preparatorios; nosotros no podemos hacerlo. Acá los estudiantes tienen que pagar alimentación y transporte desde Guápiles", declaró.

Los resultados evidencian que pocas personas llegan a la universidad procedentes de estas regiones, según la valoración del informe del Estado de la Educación. Como consecuencia, la escolaridad promedio en ellas es inferior, “por varios años”, a la de la región central del país.

En la misma línea va la justificación de Julio César Rojas Elizondo, administrador del colegio Sancti Spiritus en Esparza.

A pesar de que el nivel económico de los padres les permite costear un colegio privado de la zona (más baratos que en la GAM), el trasfondo de las familias también juega, según Rojas. “Son personas con roces distintos que pesan en este tipo de exámenes”, señaló.

Además, hay un factor económico. Los precios más baratos disminuyen la capacidad de inversión del colegio para preparar a los estudiantes de manera específica para la aprobación de estos exámenes.

“Nosotros sí le damos más énfasis a bachillerato. No tenemos un curso de preparación estructurado para la admisión de las universidades”, declaró.

Migración obligada

La limitante que ejercen sobre los estudiantes de colegios rurales los resultados en los exámenes de admisión se agrava más si se toma en cuenta la poca presencia de opciones de educación universitaria en la periferia del país.

La oferta académica fuera de la GAM no responde, en la mayoría de los casos, a estudios que determinen las necesidades profesionales de esas zonas, según detalla el último Estado de la Educación.

Sumado a esto, hay redundancia tanto en la localización de las sedes como en las carreras que estas ofrecen. Es decir, las sedes fuera de la GAM se suelen ubicar en las mismas zonas y dan carreras repetidas.

Lo cierto es que los estudiantes que reciben educación de paga en las zonas rurales no tienen la misma probabilidad de ingreso al sistema educativo superior estatal.

La infraestructura de las instituciones educativas, el nivel de educación de los padres, la calidad de los docentes y las condiciones económicas donde se desenvuelven, así como el acceso a materiales y recursos distintos, o la exposición a nuevas tecnologías, son aspectos que pueden incrementar esta brecha, de acuerdo con Dagoberto Murillo, investigador del Estado. Sin embargo, todos influyen de manera diferenciada, dependiendo de la zona, haciendo innegables las disparidades.

Metodología ¿Cómo se realizaron los reportajes?
Recopilación de información La información de los resultados de bachillerato fue solicitada al Ministerio de Educación Pública (MEP). Los resultados del examen de admisión de la UCR y las notas para ingreso a las carreras analizadas fueron brindados por la universidad. Los datos relacionados con los precios de los colegios se obtuvieron a través de correos electrónicos con las instituciones, revisión de los sitios web, información oficial suministrada por los padres de familia y llamadas telefónicas a los colegios.
Selección de colegios El primer criterio de selección fue la cantidad de estudiantes (total) de cada colegio privado según el MEP. Se decidió trabajar con los colegios con mayor cantidad de estudiantes, con el fin de hacer una selección más representativa. Se eligió una cantidad específica de colegios por provincia acorde al porcentaje de estudiantes (general) dentro de cada una.
¿Qué se tomó en cuenta? Se tomaron en cuenta los precios de matrícula y mensualidades de 2020. Además, se detallan otras particularidades relacionadas con pagos. En el área académica se exponen los porcentajes de promoción en bachillerato en cada centro (porcentaje de aprobación) y promedio de entrada a la UCR. En la versión web de la tabla se detallan idiomas, nota de bachillerato y mensualidad de 2019.
Sétimo año Los precios consultados a los colegios corresponden exclusivamente a séptimo año.
Inflación Los precios se expresan en colones corrientes; es decir, no se descontó el efecto de la inflación.
Fechas La información para los reportajes se empezó a recabar la primera semana de julio del 2019 y se concluyó el 29 de octubre del 2019.

Además, conozca cuánto el rendimiento y cuánto cobran los colegios privados con más matrícula de cada provincia, en la siguiente tabla, que también está disponible en versión de hojas de cálculo en este enlace.