Los cambios en el mercado laboral profundizan la demanda de personas con competencias técnicas y blandas e inglés tanto en firmas multinacionales como locales, con mayores posibilidades de ingresos.
“En Costa Rica, ser bilingüe puede aumentar el salario entre 20% y 38%”, aseguró Christian Rucavado Leandro, presidente ejecutivo del INA. “En puestos técnicos este incremento alcanza, en promedio, un 34%”.
La entidad lanzó el pasado 13 de abril la iniciativa Hello Brete, con 500.000 becas para estudiar inglés a través de Open English en un contrato de casi $83 anuales por licencia y para alcanzar un inglés con nivel de B1, siguiendo el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas.
Es el mismo nivel de la mitad de los estudiantes de secundaria en lectura y escucha, según las pruebas de monitoreo de inglés que la Universidad de Costa Rica aplicó en 2024.
Pero la iniciativa del INA genera preocupaciones por el incumplimiento en el formulario para postularse a una beca de la Ley de Protección de la Persona Frente al Tratamiento de sus Datos Personales (Ley N° 8968) y por la efectividad de los programas virtuales de idiomas.
El contrato entre el INA y el consorcio Say Pura Vida Open Education & Racsa establece que se emitirá una alerta cuando la deserción alcance el 17%. ¿Es alto o es realista?

Menos de la mitad llega al final
La educación remota inició con el aprendizaje por correspondencia a nivel técnico y los modelos aplicados por centros de estudios superiores, como la Universidad Estatal a Distancia (UNED) en Costa Rica hace más de 50 años.
Con la expansión de Internet y la banda ancha se difundieron apps y plataformas digitales de aprendizaje, una buena parte de idiomas. El confinamiento del 2020 provocó su expansión, pese a que entidades, docentes y estudiantes no estaban preparados para el modelo.
Los datos disponibles sobre los resultados de la virtualidad y la presencialidad no son consistentes, pero muestran tendencias.
A nivel global, una investigación publicada en 2025 por la Universidad Autónoma de Baja California Sur La Paz, México, reveló que el 70% de los estudiantes abandonan el curso de inglés nivel 1, pese a que es requisito para la graduación. El estudio no especifica si es un programa virtual o presencial.
Según Beconfident, una plataforma de enseñanza de inglés con presencia en más de 150 países, los cursos de inglés de negocios presentan una deserción del 42%, mientras en los Massive Open Online Course (MOOC) gratuitos tienen una tasa de abandono del 60%.
Una investigación publicada en el Journal of Education Online, de la Brigham Young University, de Utah, estima que la deserción en cursos virtuales es entre 10% y 20% más alta que en los presenciales.
Y Edly, una firma que desarrolla un sistema utilizado por el Massachusetts Institute of Technology y la Universidad de Cambridge, señala que si bien los cursos en línea ganan popularidad, las tasas de abandono son “alarmantemente altas”: hasta del 80%.
En Costa Rica una investigación de la Universidad Técnica Nacional, del 2018, consignó que el 55% de los estudiantes de las universidades públicas en diferentes carreras abandona las aulas en forma permanente o temporal, solo 25% termina sus estudios y 13% continúa el proceso.
Este mismo estudio cita una investigación de 2012 que estima que el 10% de los estudiantes terminan sus carreras en el tiempo establecido y que en la carrera de inglés en la sede San Carlos el 14% de los estudiantes abandona en el primer año por factores laborales, económicos y de motivación.
“Es de suma relevancia propiciar el uso de diferentes técnicas didácticas y metodológicas para que la permanencia en las aulas sea más atractiva”, indicó el estudio de la UTN.
Los mismos documentos de la licitación del INA, donde se eligió a Open English, señalan que la deserción en programas públicos de inglés fue del 18,9%. El mismo Instituto reportó que en 2022 la deserción de sus programas fue del 18,4% y la reprobación del 18,9%.

Y la calidad
La calidad de la formación virtual también está en el debate.
Lumos English Center, una plataforma estadounidense, indica que los cursos presenciales son ideales para quienes buscan fluidez, naturalidad y dominio del idioma, mientras los virtuales permiten mantener el inglés activo, brindan flexibilidad de horarios, reduce costos y ayuda al estudiante a desarrollar autonomía.
En el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), el programa de formación de inglés alcanzó una matrícula total de 15.530 en 2021, después de 13 años de funcionamiento.
Aquí el 78% de los estudiantes que terminan el programa alcanzan un nivel de inglés B2 (intermedio avanzado) y el 12% logra un B1 (intermedio). El programa se volvió virtual en 2020 y contaba al año siguiente con 55 grupos, pero estos resultados no diferencian entre las dos modalidades.
¿Y Open English?
“Es importante entender que en modelos de educación en línea flexible, los estudiantes avanzan a su propio ritmo y muchas veces ingresan con objetivos específicos, no necesariamente completar un programa completo, sino adquirir habilidades puntuales que les permitan mejorar su perfil laboral”, respondió Open English a El Financiero.
Y agregó: “El éxito no se mide únicamente por finalización, sino por acceso, uso y progreso real en habilidades. En este caso, lo que estamos viendo en Costa Rica es muy positivo: una demanda masiva sin precedentes, con más de 200,000 personas registradas en las primeras 48 horas; y una propuesta diseñada específicamente para mejorar la empleabilidad, enfocada en habilidades prácticas como speaking”.
La firma indicó que cuenta con millones de estudiantes en la región y una metodología validada, que combina profesores en vivo, tecnología e IA.
“Estudios como el realizado por la Universidad de Miami (2021) muestran que los estudiantes pueden aprender hasta dos veces más rápido en comparación con otros métodos tradicionales”, indicó Open English. “Este tipo de iniciativas no solo buscan que más personas ‘terminen un curso’, sino que más personas accedan al inglés, ganen confianza y mejoren sus oportunidades laborales”.
En una entrevista con El Financiero, Andrés Moreno, fundador y CEO de Open English, apuntó que el éxito del aprendizaje en línea depende del esfuerzo y compromiso personal. “Es como con el gimnasio”, respondió Moreno.
La firma sostiene que en sus 15 años lleva más de 3 millones de estudiantes y resalta la calificación de cuatro estrellas y media que le otorgó Trustpilot, una plataforma de reseñas en línea de los clientes, y su inclusión en el ranking GSV 150 de 2026 de firmas “de crecimiento más transformadoras” en aprendizaje digital, que evaluó a más de 3.000 compañías.
En todo caso, el contrato con el INA exige que Open English genere una alerta cuando 2 de cada 10 estudiantes no aparezcan.
