Por: María Fernanda Cisneros.   10 noviembre
"Coyunturalmente, la actividad económica de setiembre mostró los efectos de las protestas de algunas organizaciones sindicales en oposición al Proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas", citó el comunicado del Banco Central. Foto: Alonso Tenorio

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 2,51% en setiembre, la cifra más baja en los últimos cuatro años.

Un dato similar se registró a mediados del 2014, año que mostró dinamismos de 2,50% o menos. En 2013, el IMAE crecía menos del 2%.

La actividad económica cumplió cinco meses consecutivos de desaceleración, es decir, la economía crece pero reduce su dinamismo desde mayo.

Este comportamiento obedece a tres factores principales según el informe sobre la evolución del IMAE a setiembre elaborado por el Banco Central.

Primero, el crédito al sector privado bajó ante la incertidumbre sobre el futuro de las finanzas públicas y el déficit fiscal que arrastra Costa Rica.

Segundo, Nicaragua compró menos productos de exportación costarricenses debido a la situación política que experimenta. La crisis del vecino del norte también dificultó el tránsito de la oferta exportable hacia el resto de Centroamérica.

La tercera razón va en línea con la huelga que inició en setiembre.

Las protestas de las organizaciones sindicales, para oponerse al Proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, paralizaron parcialmente actividades como los servicios de enseñanza y salud, los de administración pública. Asimismo, impactaron las cadenas de distribución de industrias como la manufactura.

El 76% de los comercios registraron pérdidas, y menores ventas durante la época fiscal, de acuerdo con consultas realizadas por la Cámara de Comercio a sus asociados.

El comercio se ha desacelerado a lo largo del 2018 y en setiembre prácticamente no creció. Mientras, la enseñanza y actividades de salud decrecieron, al igual que la administración pública.