Por: María Fernanda Cisneros.   22 octubre, 2018
La pérdida de valor de la moneda nacional tiene un gran impacto en la formación de precios en Argentina. El Banco Central ha tenido que vender varios millones de dólares de sus reservas con tal de intentar estabilizar el precio del dólar, pero no ha sido muy exitoso. (AP/Natacha Pisarenko)
La pérdida de valor de la moneda nacional tiene un gran impacto en la formación de precios en Argentina. El Banco Central ha tenido que vender varios millones de dólares de sus reservas con tal de intentar estabilizar el precio del dólar, pero no ha sido muy exitoso. (AP/Natacha Pisarenko)

Más dinero para comprar un dólar. Esta es una realidad que enfrenta no solo la población de Costa Rica, sino de la mayor porción del hemisferio occidental.

Eso sí, las razones de la depreciación de las monedas son heterogéneas entre los países que lo conforman, al igual que su despareja situación económica.

Uno de los casos más alarmantes en la región es Argentina. La inflación de este país alcanzó el 40,5% en setiembre, por la fuerte depreciación de su moneda. Este caso es solo superado por la agría situación de Venezuela.

A ese mes, el peso argentino había perdido el 10% de su valor frente a la divisa estadounidense, un récord histórico para esta nación.

Argentina vive en carne propia la presión de una crisis económica que comenzó en abril, tras una corrida cambiaria.

La realidad económica argentina y la venezolana representa los casos más extremos de un panorama de devaluación que vive la región. Este gran desafío también lo viven países como Brasil, Colombia, Chile y Uruguay.

Las principales monedas latinoamericanas registran fuertes caídas y este es uno de los riesgos, junto con el alto nivel de endeudamiento, que enfrentan estas economías para mejorar sus resultados, según destacó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus perspectivas económicas para el periodo 2018-2019.

“En ese sentido, la flexibilidad de los tipos de cambio seguirá siendo clave, aunque la intervención en el mercado cambiario podría estar justificada en casos de volatilidad excesiva y trastornos en los mercados”, afirmó el FMI.

¿Qué impulsa la devaluación de las monedas latinoamericanas? La única respuesta común es Estados Unidos.

Mientras, otras razones más particulares toman fuerza en distintos países, en Costa Rica explicación es más endógena.

La depreciación en suelo costarricense -aunque sí se ve de algún modo impactada por una realidad internacional- se explica primordialmente por el deterioro de finanzas públicas y la incertidumbre que esta genera.

“Lo que pasa en Costa Rica está directamente relacionado con el temor por la situación económica”, afirmó Douglas Montero, director de Aldesa Fondos de Inversión.

Tras una caída de 3% en cinco semanas, el 5 de octubre, el colón llegó al nivel más bajo registrado desde mayo del 2017.

Al 17 de octubre, el tipo de cambio promedio del Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) se situó en ¢594,5, una diferencia de ¢24,7 respecto al inicio de año.

¿Por qué se fortalece el dólar?

La economía de la nación norteamericana crece de forma vigorosa y ese mayor ímpetu -al lado de un endurecimiento de la política monetaria por parte de la Reserva Federal de este país- se tradujo en un fortalecimiento del dólar.

Según el FMI, Estados Unidos crecería 2,9% al término del año, aunque por ahora lo hace por encima del 3%.

Monedas latinoamericanas se deprecian por el ajuste de la política monetaria e ímpetu de la economía de Estados Unidos; FMI
Monedas latinoamericanas se deprecian por el ajuste de la política monetaria e ímpetu de la economía de Estados Unidos; FMI

Otra muestra de la solidez de esta economía llegó al mercado laboral. El gobierno de Donald Trump alcanzó el pleno empleo. En setiembre, se crearon 134.00 empleos, y la tasa de paro (desempleo) cayó a 3,7%, el nivel más bajo en casi cinco décadas, según comunicó el diario español El País.

El impulso de la producción estadounidense, las mejores cifras del mercado laboral y de la inflación llevaron a la Fed a subir las tasas de interés.

La Fed ha ajustado su política monetaria y las tasas de interés, a su vez, han aumentado en los Estados Unidos. La tasa a diez años ahora supera el 3% y recientemente el dólar se ha apreciado. Esos son los resultados del endurecimiento, explicó Tobias Adrian, Consejero Financiero y director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI.

La apreciación de la moneda estadounidense es la principal explicación a la pérdida de valor que viven muchas monedas de la región.

Los efectos alternos también forman parte de la explicación.

El rendimiento de los bonos de Estados Unidos sube y los inversionistas acuden a estos instrumentos para sentirse más seguros.

Así, los recursos externos que estaban invertidos en activos financieros de los mercados emergentes salen y esto se traduce en una presión cambiaria, explicó el economista José Luis Arce.

También, el comercio mundial se ralentiza y esto se agudizará en 2020.

Las monedas de mercados emergentes latinoamericanos -todos exportadores de materia prima- se debilitan por la menor exportación, añadió Arce.

Es así como, esta depreciación es una de las principales razones por las cuales la economía latinoamericana moderó su recuperación y muestra resultados desiguales.

El FMI revisó a la baja el crecimiento de la región a 1,2% en 2018 y 2,2% en 2019.

Entre tanto, es previsible que la presión no cese.

“El ajuste va a continuar, por lo que va a ejercer una mayor presión al alza sobre las tasas de interés, sobre el dólar, y en general, se espera que las condiciones financieras para los mercados emergentes se ajusten a futuro”, explicó Adrian.

Las economías del mundo, y en especial las emergentes, deberán acostumbrarse a un nuevo panorama -al menos mientras Estados Unidos mantenga su ímpetu-.