Por: María Fernanda Cisneros.   29 enero

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 3,2% en 2019, dinamismo de la producción es levemente menor al estimado meses atrás.

Es decir, hace seis meses la autoridad monetaria pensaba que la economía crecería 3,4% en el año en curso.

Respecto al 2020, la estimación es que el PIB crecería 3%.

Estas estimaciones forman parte de los contenidos del Programa Macroeconómico para el periodo 2019-2020, documento que publica la autoridad monetaria sobre el comportamiento de la coyuntura económica internacional y local, así como las proyecciones para los dos años venideros.

Este es el primer programa a cargo de Rodrigo Cubero, quien asumió el 1º de agosto del 2018.

Un cambio importante en el documento es que en esta ocasión se consideran algunos supuestos como parte de las estimaciones, principalmente de opciones de fondeo del Ministerio de Hacienda.

El Central proyecta que el Gobierno colocará $1.500 millones en 2019 y 2020, en títulos de deuda en los mercados internacionales.

Además, incorpora que dentro del escenario probable está el acceso a $450 millones provenientes de organismos multilaterales.

29/01/2019. San José, Banco Central. En conferencia de prensa el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero presentó el programa macroeconómico. Fotos Melissa Fernández
29/01/2019. San José, Banco Central. En conferencia de prensa el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero presentó el programa macroeconómico. Fotos Melissa Fernández

En resumen, el documento muestra expectativas para un 2019 que podría ser muy similar al año previo pero con un grado mayor de confianza.

Producción cerca del 3%

El año 2019, se verá impactado por el ajuste fiscal y el arrastre de algunos efectos de la huelga.

La inversión privada se moderaría, como reflejo de la reducción en el crecimiento de la construcción, pero se prevé que otros sectores se recuperen.

Además, existirá un factor optimismo que ayudará a empujar el consumo y la inversión, tanto del sector privado como el del Gobierno.

La recuperación de estos componentes dotarían a la producción de un mayor dinamismo en comparación con el 2018 (2,7%).

El aumento en la confianza llegaría tras “la aprobación de la reforma fiscal y del impacto de la mejora en términos de intercambio sobre el ingreso disponible y consumo del Gobierno”, señaló el comunicado de prensa.

Estas cifras contrastan con las dadas a conocer por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), los cuales esperan que la economía costarricense se estanque estos dos años en 3% o menos.

El 2018 fue un año de desaceleración económica. ¿Por qué? Por el deterioro fiscal, incertidumbre del rumbo de las finanzas públicas, precios del petróleo, conflicto con Nicaragua, ralentización mundial y subida de tasas internacionales, explicó Cubero.

Sin el efecto de la huelga en 2018, el crecimiento de la producción en ese año hubiera sido de 3,1%. Sin embargo, la estimación es que cerró en 2,7%. Es decir, la huelga le restó 0,4 puntos porcentuales o ¢138.700 millones.

Este efecto, junto con el conflicto nicaraguense, restringieron el PIB en ¢208.050 millones.

¿Y los precios?

Paralelamente, el Central anunció que mantiene la meta de inflación entre 2% y 4%, además exaltó que se compromete a mantenerla baja y estable.

Para el 2019, dadas las condiciones macroeconómicas actuales, se ubicaría por debajo del punto medio del rango meta.

La anterior estimación se concretaría sin necesidad de que el Banco Central actúe, es decir, sin que suba la Tasa de Política Monetaria (TPM).

El efecto total del Impuesto sobre el Valor Agregado en el IPC sería de 1,2 puntos porcentuales y se concretaría entre julio del 2019 y junio 2020 (70% del ajuste).

Hasta hoy, la inflación costarricense se ubica dentro del rango meta, pero cerca del límite inferior. El 2018 cerró con una inflación subyacente (la que elimina efectos estacionales o muy volátiles) en 2,3%.

A finales del año pasado, principalmente en diciembre, la presiones sobre la inflación aumentaron por la presión generado por la subida del tipo de cambio y luego se atenuaron por la baja en el precio de las materias primas.

Déficit fiscal a la baja

El BCCR estima que la diferencia entre ingresos y gastos llegará a 6,2% del PIB en 2019 y 5,8% en 2020. Mientras, el déficit primario, se ubicaría en 2,1% y 1,2%, respectivamente.

¿A qué se debe esta estimación? La recuperación se fundamenta por la aplicación estricta de las disposiciones de la reforma fiscal aprobada en diciembre 2018.

Datos preliminares del Ministerio de Hacienda mostraron hace unos días que el déficit fiscal se sitúo en 6%, como porción del PIB, al cierre del 2018, por debajo de lo que previó el Banco Central.

Los datos publicados hoy por el Central confirman esta afirmación: el déficit cayó en 2018.

El déficit primario (diferencia entre ingresos y gastos, sin intereses) pasó de 3% del PIB en 2017 a 2,4% en 2018. “Esto demuestra el esfuerzo del Gobierno por reducir el déficit”, explicó Cubero.

Sin embargo, la deuda total como porcentaje del PIB creció por el dinamismo de los intereses y las necesidades de financiamiento del Gobierno.

Crédito con recuperación moderada

La recuperación moderada del crecimiento del crédito al sector privado llegaría en estos dos años, con un dinamismo del 4,9% y 5,5%, en 2019 y 2020, respectivamente.

El dinamismo del crédito bajó sus revoluciones en 2018, levemente por debajo de lo estimado por el BCCR. La entidad proyectó que crecería 5%, pero repuntó 3,9% (sin el efecto inflacionario).

Según Cubero, el crédito se desaceleró por la incertidumbre de los consumidores y por tanto, la posposición de sus decisiones de compra.