Por: María Fernanda Cisneros.   28 agosto
Índice de Confianza del Consumidor cayó nuevamente en agosto, según el cálculo de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR). Los consumidores perciben una situación económica peor que la de hace un año. Fotografía: Laura Ávila.
Índice de Confianza del Consumidor cayó nuevamente en agosto, según el cálculo de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR). Los consumidores perciben una situación económica peor que la de hace un año. Fotografía: Laura Ávila.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) bajó a 28,5 puntos en agosto, según el cálculo realizado por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Se trata del nivel más bajo de los últimos 17 años, junto con la cifra vista en noviembre del 2018 (28,2 puntos).

Lo que muestra el indicador en esta edición es que la porción de los consumidores pesimistas ha crecido de forma continua desde febrero, mes en el que mostró una fugaz mejoría.

¿Por qué cae la confianza?

En las últimas dos encuestas, la confianza disminuyó. “Es probable que esta caída se explique porque los consumidores no están percibiendo medidas efectivas y de corto plazo que tiendan a reactivar la economía nacional”, apunta la síntesis de resultados del informe.

Además, debe tomarse en cuenta que la entrada en vigencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA) puede estar contribuyendo a este panorama, añade el documento.

Un factor adicional es la percepción de la situación económica personal, especialmente en cuanto a la pérdida de la capacidad de compra (de 40% o más) y a la expectativa de que el precio de los combustibles subirá.

La pérdida de la confianza impacta a hombres y mujeres, en diferentes grupos de edad y niveles de educación.

El ICC también analiza cuál es la valoración de la confianza de los consumidores en la situación actual y futura de la economía. Ambos registran una caída en los últimos seis meses. Sin embargo, la valoración actual es más negativa que la futura.

La porción de los encuestados que consideran que es un mal momento para comprar artículos para el hogar creció (pasó de 60,3% a 73,7%), también en los últimos seis meses, y lo mismo sucedió entre quienes afirman tener una condición económica peor que hace un año (pasaron de 37,6% a 53,5%).

El 77,5% de la población considera que son malos tiempos para comprar bienes duraderos, es decir, casa o carro.

Lo que sí mejoró fueron las expectativas en tasas de interés y en tipo de cambio, ya que una menor porción de los encuestados espera incrementos en ambos indicadores.

Sin embargo, la expectativa de pérdida de capacidad de compra predomina, y más personas esperan que el desempleo y la pobreza aumenten en los próximos 12 meses.

Ambiente económico

Los resultados del índice son congruentes con el comportamiento de los indicadores de la economía.

A julio, los agregados monetarios y el crédito crecieron a tasas interanuales por debajo de las registradas un año antes, dada la debilidad de la actividad económica, el bajo nivel de confianza de consumidores y empresarios, y el alto nivel de endeudamiento de los hogares, cita el más reciente comentario del Banco Central sobre la economía nacional.

El crédito al sector privado repuntó 3,6% a mayo. Al mismo corte del 2017 y 2018 creció 13,37% y 4,57%, respectivamente.

Aunque la actividad económica registró una leve mejoría en junio, respecto a mayo, la tendencia continúa hacia la desaceleración.

La revisión el Programa Macroeconómico del Banco Central para el periodo 2019-2020 destacó que a pesar de que los mercados financieros confían más en el panorama futuro del Gobierno, esta menor incertidumbre no se traslapó a los consumidores y a las empresas, lo que afecta el consumo y la inversión.

Al primer trimestre del 2019, el consumo de los hogares mantenía un crecimiento estancado desde el tercer trimestre del año previo (julio-setiembre del 2018).

Por lo anterior, el BCCR citó el deterioro de la confianza de consumidores e inversionistas como uno de los principales riesgos locales para ese bienio.

La tasa de desempleo, por su lado, llegó a 11,9% al segundo trimestre.