A menos de cuatro meses de la entrada en vigor de una reforma que obligará a las empresas a utilizar las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) para su contabilidad y estados financieros, el Colegio de Contadores Públicos exige mayor claridad al Ministerio de Hacienda.
El gremio argumenta que, de aplicarse el cambio en los términos actuales, las compañías tendrían que asumir costos adicionales que superarían los $20.000, debido a la necesidad de contratar personal especializado y ajustar los sistemas informáticos.
El presidente del Colegio de Contadores Públicos, Francisco Ovares, explicó que el impacto en los presupuestos empresariales será drástico.
“Dependiendo de la firma auditora y del tamaño de la empresa, una auditoría bajo las NIIF completas podría costar entre un 30% y un 40% más de lo que se paga actualmente, lo que implicaría gastos de entre $15.000 y $20.000″, estimó Ovares.
La resolución MHDGT-RES-0015-2026, publicada en abril del 2026, entrará a regir el 1 de enero de 2027.

Sin embargo, el sector desconoce con precisión cómo implementar la reforma, ya que la autoridad tributaria supuestamente no ha respondido a los planteamientos técnicos presentados por los profesionales en la materia.
“Nos preocupa que, a pocos meses de la entrada en vigor de esta resolución, todavía no exista una respuesta a los planteamientos técnicos que hemos presentado. Las empresas necesitan certeza para poder planificar sus procesos contables, financieros y operativos, y cualquier cambio de esta naturaleza requiere tiempo para su adecuada implementación”, afirmó Ovares.

Riesgo de mayores costos operativos
Uno de los principales cuestionamientos del sector es que no todas las entidades clasificadas como grandes contribuyentes deberían utilizar las NIIF completas de forma obligatoria.
De acuerdo con el Colegio, las normas internacionales establecen que la versión completa es para organizaciones que deben rendir cuentas públicas, cotizan en bolsa o administran activos de terceros, como las instituciones financieras.
Sin embargo, en Costa Rica existen negocios de comercio, construcción y turismo que poseen la condición tributaria de gran contribuyente, pero que no reúnen esas características.
Obligar a estas compañías a preparar sus estados financieros bajo el estándar completo generaría duplicidad de procesos, inconsistencias y gastos operativos adicionales.
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El socio de impuestos y servicios legales de Deloitte, Bryan Mora, coincidió en que la medida obligaría arbitrariamente a muchas empresas a asumir sobrecostos sin que exista una ganancia proporcional en el control fiscal.
“Las empresas que actualmente son calificadas como PYME y grandes contribuyentes a nivel internacional tienen características muy diferentes a las definidas por el MEIC, y eso haría que muchas que actualmente cuentan con beneficios los pierdan y pasen a la lista de grandes contribuyentes”, destacó Mora.
Diferencias en la clasificación empresarial
El gremio de contadores también busca aclarar la diferencia entre la clasificación que utiliza el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y el concepto empleado en la normativa contable internacional.
La condición del MEIC se utiliza para políticas públicas y programas de apoyo, basándose en variables como el nivel de empleo, los activos y las ventas.
En contraste, la norma de contabilidad NIIF para las PYME es un marco técnico dirigido a entidades que preparan estados financieros de propósito general, pero que no tienen obligación pública de rendir cuentas.
“Es fundamental separar ambos conceptos. Una cosa es la clasificación de una empresa para efectos de las políticas públicas y los programas de apoyo del MEIC y otra muy distinta es determinar cuál marco de información financiera resulta técnicamente aplicable”, detalló Ovares.
Por su parte, el representante del Colegio de Contadores Públicos, Mauricio Artavia Mora, advirtió que la resolución gubernamental vuelve los trámites significativamente más complejos.
“Mientras las NIIF para las PYME se concentran en un único documento con 35 secciones, las NIIF completas abarcan tres tomos de aproximadamente 2.000 páginas cada uno y más de 50 normas técnicas”, puntualizó.
Recomendaciones técnicas
Ante este escenario de incertidumbre, los especialistas aconsejan a las compañías prepararse con antelación mediante las siguientes acciones:
- Revisar bajo qué estándar NIIF opera actualmente la empresa.
- Verificar si la organización califica para utilizar la versión simplificada o si deberá migrar a la modalidad completa de forma obligatoria.
- Consultar con contadores y auditores especializados en la materia.
- Capacitar al personal financiero y administrativo sobre los nuevos requerimientos.
- Actualizar los sistemas contables y los procesos internos corporativos.
- Mantener correctamente documentadas todas las conciliaciones fiscales.
La petición se da a escasos meses de que finalice el año y le pide el Ministerio de Hacienda que emita las directrices técnicas definitivas para despejar las dudas del sector.
