Por: María Fernanda Cisneros.   11 marzo
¿Sabía que existen cláusulas en el contrato de seguros que dictan que la reparación del vehículo se realizará con repuestos usados o genéricos? (Foto: Rafael Pacheco).
¿Sabía que existen cláusulas en el contrato de seguros que dictan que la reparación del vehículo se realizará con repuestos usados o genéricos? (Foto: Rafael Pacheco).

Al comprar un auto nuevo, ¿revisa el contrato de la póliza que protegerá este bien? Hacerlo puede evitarle tragos amargos cuando sea necesario utilizarla.

Si la adquisición de este vehículo esta ligado a un financiamiento, ese préstamo a su vez estará acompañado de una póliza que protegerá los riesgos a los que está expuesto el bien, principalmente a choques o robo.

La adquisición del seguro es obligatoria para poder obtener el préstamo y muchas veces se convierte en lo que menos le interesa al consumidor al comprar un auto. Lo anterior, pese a que puede estar en juego el tipo de repuestos que se usarán en una reparación.

El comprador suele examinar las especificaciones y accesorios del automóvil que comprará, cuál será la cuota mensual a cancelar en el crédito y el monto adicional que pagará por el seguro.

Sin embargo, la revisión del contrato de la póliza, las condiciones de esta y sus coberturas se hacen a un lado.

El estudio se limita, si acaso, a lo básico: si tiene o no cobertura de daños a terceros y cuál es el monto a pagar en el deducible (la cantidad de dinero que debe aportar el asegurado en caso de un siniestro).

Son muchas las cláusulas que quedan por fuera y que llegan a ser conocidas por el asegurado cuando se concreta el siniestro, principalmente al momento de una indemnización o reparación del vehículo.

En todo caso, si tiene una duda, queja o denuncia respecto a una póliza ya adquirida, puede consultar a la Superintendencia General de Seguros (Sugese).

La industria de seguros ofrece 32 productos de seguros voluntarios para automóviles, según el registro del regulador, y estas son ofrecidas por el Instituto Nacional de Seguros (INS), Mapfre, Lafise, Oceánica de Seguros y Quálitas.

Esta es una guía básica de algunas cláusulas que debe consultar para cerciorarse de que tendrá la póliza que más se ajuste a sus necesidades.

Cláusulas a revisión

De entrada, es importante que conozca que ninguna entidad financiera puede obligarlo a adquirir una póliza con una aseguradora en particular. Todo lo contrario.

El consumidor puede comparar productos ofrecidos por distintas compañías de seguros y elegir la opción que se ajuste a su presupuesto según las coberturas de riesgos que quiera.

La póliza la puede adquirir a través de una corredora (ofrece productos de varias aseguradoras) o una agencia (le ofrecerá solamente las opciones de una aseguradora). También puede acudir a la compañía de seguros directamente, pero si lo que quiere es comparar productos, lo mejor es acudir a una corredora.

Puede consultar si la entidad financiera en la que financiará el vehículo cuenta con una.

Los bancos que tienen corredora de seguros son Banco Nacional, Banco de Costa Rica, BAC Credomatic, Davivienda y Scotiabank, según el sitio web de la Sugese.

Al solicitar la póliza, debe pedir el nombre de la entidad aseguradora y la descripción de las coberturas y opciones ofrecidas.

Lea todas las clausulas con detenimiento, ya que por un monto mínimo de diferencia puede evitarse gastos importantes en caso de colisionar.

¿Qué solicitar?

  • Datos de la entidad aseguradora.
  • Descripción de las coberturas y opciones ofrecidas.
  • Condiciones, plazos y vencimientos de la póliza.
  • Exenciones de la póliza.
  • Instancias de reclamo.
  • Fuente: Sugese

Los seguros pueden cubrirle los gastos médicos por lesión o muerte de los ocupantes del vehículo asegurado, así como los gastos funerarios, pero no todos los productos ofrecen esta opción.

Otro aspecto importante por revisar es cuáles son las exclusiones de la cobertura, es decir, bajo cuáles circunstancias el seguro no aplicará la indemnización o reparación del vehículo.

Algunos ejemplos de aspectos que no cubren ciertas pólizas son el robo parcial de parte o el total de cosas que estén en el carro como bolsas o mochilas; daños causados por un conductor sin licencia para manejar o que condujo ebrio o bajo la influencia de drogas; así como la conducción por zonas que no sean calles y caminos públicos, explicó Tomás Soley, jerarca de Sugese.

Una cláusula más que relevante por inspeccionar es qué tipo de repuestos le darán en caso de que el vehículo los necesite luego de una colisión (en algunos casos solamente se requiere enderezado y pintura).

Las aseguradoras privadas le dotarán de repuestos originales a vehículos cuya antigüedad sea menor a los cinco años.

Cuando se supere ese periodo, la reparación incluirá repuestos usados o genéricos.

Esto es permitido y puede ser utilizado para reducir el monto mensual de la prima a pagar.

La medida, inclusive, puede ser aplicada para autos con una antigüedad de dos, tres, cinco o diez años, según la aceptación previa del asegurado.

También se puede convenir esta opción al momento del siniestro.

Si el asegurado determina que no desea reparar su vehículo con repuestos originales o genuinos, se podrá reparar con repuestos usados o genéricos con el fin de aminorar los costos y, por ende, la participación porcentual del asegurado que establezca el deducible con el que cuente la póliza a la hora del siniestro, explicó Giovanni Mora, gerente de Lafise Seguros.

Un aspecto a considerar en estas cláusulas es cuando la póliza debe ser aplicada a terceros.

Por ejemplo, un consumidor elige un seguro que le dotará de repuestos originales hasta los tres años de antigüedad del vehículo, y después de ese lapso se utilizarán usados.

Cuando él choque con un tercero y asuma la culpabilidad del evento, esa póliza cubrirá los gastos del afectado, pero la medida también será aplicada a esa persona. Es decir, aunque el dueño del otro vehículo no quiere repararlo con repuestos usados o genéricos, esta será la opción que le ofrecerá el culpable del choque.

El monto a cancelar por deducible puede ser un monto fijo o un porcentaje de la pérdida con un mínimo estipulado en el contrato. En el mercado el deducible a pagar ronda entre ¢150.000 y ¢1.500.000.

“(El consumidor debe) evaluar las diferentes opciones de deducibles, para determinar cuál se ajusta a las necesidades de cada asegurado ante un eventual reclamo”, dijo Ricardo Cristancho, vicepresidente técnico de Oceánica de Seguros.

Más allá de la reparación del vehículo, cuando un asegurado experimenta un siniestro, este puede llegar hasta la vía legal.

Algunas pólizas le dotan de un abogado en caso de que se llegue a esas instancias.

Otros eventos, más allá de un choque, pueden ocurrirle y es también importante revisar esas coberturas.

La asistencia vial y la opción de llamar a una grúa suelen tener un límite de usos al año. Además, no siempre están incluidas para un servicios las 24 horas los siete días de la semana.

También, las aseguradoras le pueden dotar de un vehículo adicional durante el periodo de reparación del auto, servicio que le puede ahorrar los costos y molestias de traslado en ese momento.

Eso sí, revise cuál es el periodo máximo durante el que recibirá esta opción, algunas aseguradoras ofrecen el servicio por un lapso de hasta siete días.

Este tipo de productos no son necesarios para todos los consumidores, por lo que será mejor que analice cuán funcional es para usted pagar un monto adicional para obtener estos beneficios.

En términos generales, la recomendación es que antes de adquirir el seguro conozca cuáles son sus necesidades y su presupuesto, de forma tal que pueda comparar productos alineados a esto y, así, elegir la mejor opción.