Por: AFP .   27 agosto
En esta foto de archivo, el presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Jerome Powell, da una conferencia de prensa después del anuncio sorpresa de que la FED recortará las tasas de interés el 3 de marzo de 2020 en Washington D.C. Fotografía: AFP.
En esta foto de archivo, el presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Jerome Powell, da una conferencia de prensa después del anuncio sorpresa de que la FED recortará las tasas de interés el 3 de marzo de 2020 en Washington D.C. Fotografía: AFP.

La Reserva Federal (Fed), el banco central de los Estados Unidos, va a permitir que la inflación crezca para maximizar el empleo, anunció este jueves su presidente, Jerome Powell.

Este cambio implica que la inflación puede permanecer por encima de la meta de 2% “durante algún tiempo” antes de que la Fed decida subir los tipos de interés, aclaró Powell en su discurso.

El anuncio se produce cuando el país sufre una aguda crisis derivada de la pandemia, con un desempleo sobre el 10% y una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 31,7% en el segundo trimestre.

“Este cambio refleja nuestra apreciación sobre los beneficios de un mercado laboral fuerte, particularmente para muchas comunidades de ingresos bajos y moderados”, añadió Powell.

Este movimiento de política, que fue insinuado en algunos comunicados, representa una modificación significativa para la Fed, ya que históricamente la inflación ha sido percibida como un villano que se necesita extinguir.

Powell argumentó en la reunión anual de política monetaria de Jackson Hole que los últimos diez años desde la crisis financiera global de 2008, han mostrado que las advertencias de que un desempleo bajo puede provocar un alza de los precios son exageradas.

Proyecciones macroeconómicas

El gobierno de Estados Unidos revisó la contracción del producción para el segundo trimestre, que ubicó en 31,7% (variación anualizada) contra 32,9% en su primera estimación, informó este jueves el Departamento de Comercio.

Esta histórica caída del PIB, que se suma al -5% registrado en el primer trimestre, hundió a Estados Unidos en una recesión como consecuencia de la pandemia del coronavirus, que obligó a tomar drásticas medidas de confinamiento.

Estados Unidos estima el crecimiento con la variación anualizada, que compara el PIB con el trimestre anterior y proyecta la evolución a todo el año, por lo que se diferencia de la tasa interanual, que compara el guarismo con el mismo trimestre del año anterior.

La economía estadounidense sigue siendo sólida, pero los niveles altos de desempleo podrían persistir durante años en los sectores más impactados por la pandemia, advirtió Powell.

“Todavía hay una economía sana, excepto en las áreas que han sido afectadas directamente por el COVID-19”, concluyó el jerarca.