El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró este viernes 29 de mayo que, si bien Costa Rica cuenta con sostenibilidad en sus finanzas públicas, el país aún requiere implementar reformas estructurales.
Esta evaluación se dio a conocer al concluir la Consulta del Artículo IV de 2026, la cual se enmarca en el acuerdo de la Línea de Crédito Flexible con un nivel de acceso cercano a los $1.500 millones (equivalentes al 300% de la cuota del país).

Disciplina fiscal y gestión de la deuda
En primer lugar, el organismo reconoció los avances logrados en materia de disciplina fiscal y estabilidad macroeconómica. Sin embargo, advirtió sobre la urgente necesidad de aumentar los ingresos, fortalecer los sistemas de pensiones y contener el crecimiento de la deuda pública.
Al respecto, el FMI estimó que la deuda del Gobierno Central alcanzó el equivalente al 60,4% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2025, y proyecta que este indicador aumentará hasta el 61,1% en 2026, antes de retomar una senda descendente en los años posteriores.
Por esta razón, la entidad insistió en que es necesaria una mayor disciplina fiscal por parte de las autoridades y reiteró la importancia de mantener el compromiso con la regla fiscal, un instrumento que ha sido clave para estabilizar las finanzas del Gobierno en los últimos años.
De manera paralela, señalaron que el país necesita crear espacio fiscal para aumentar el gasto en áreas prioritarias —como infraestructura, educación, seguridad, salud y programas sociales focalizados— sin comprometer la sostenibilidad de la deuda.
Para lograr este equilibrio, recomendaron impulsar medidas que incrementen los ingresos del Estado, destacando la racionalización de las exoneraciones y los beneficios tributarios que actualmente reducen la recaudación.
Crecimiento económico y el reto de la inflación
En cuanto al desempeño económico, el documento destaca que el crecimiento del PIB durante el 2025 fue del 4,6%, impulsado principalmente por la solidez de las exportaciones de bienes. No obstante, para el 2026 la estimación de crecimiento se ubica en 3,6%, debido sobre todo al impacto de diversos shocks mundiales.
Por otro lado, uno de los aspectos que más llamó la atención del FMI fue el comportamiento de los precios.
La inflación se ha mantenido en niveles persistentemente bajos, inferiores a la meta del 3% fijada por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Aunque se espera que, dentro de los próximos ocho trimestres, la inflación vuelva a situarse gradualmente dentro de la banda de tolerancia del 2% al 4% definida por la autoridad monetaria, el organismo advirtió sobre el riesgo de que las expectativas inflacionarias permanezcan demasiado bajas por un periodo prolongado.
Además, aclaró que la velocidad de esta convergencia dependerá en gran medida de la evolución de los precios mundiales de las materias primas.
Política monetaria y autonomía del Banco Central
Ante este escenario inflacionario, el FMI recomendó al BCCR mantener una política monetaria prudente y estrictamente basada en datos. Esto cobra especial relevancia en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y los efectos colaterales que podría generar el conflicto en Oriente Medio sobre el precio de las materias primas.
En este sentido, se subrayó la importancia de monitorear cuidadosamente la evolución de la inflación para estar preparados y realizar ajustes en la Tasa de Política Monetaria (TPM) en caso de que los precios continúen alejados de la meta oficial.
Adicionalmente, el Fondo instó a fortalecer la autonomía y la gobernanza del Banco Central, elementos que considera fundamentales para reforzar la credibilidad de la política monetaria.
Solidez financiera y nuevas regulaciones
Finalmente, en el ámbito del sistema financiero, el FMI destacó que los riesgos para la estabilidad permanecen contenidos y que el sector mantiene una posición sólida.
Entre las principales recomendaciones en esta área, el organismo destacó:
- Supervisión moderna: La necesidad de implementar plenamente un modelo de supervisión financiera consolidada y basada en riesgos, para mejorar la vigilancia de las entidades y detectar vulnerabilidades de forma oportuna.
- Protección al ahorrante: Avanzar en la aprobación de un nuevo marco de resolución bancaria y de un sistema de garantía de depósitos, lo que contribuiría a proteger a los usuarios y gestionar mejor los eventuales problemas del sistema.
- Regulación tecnológica: Desarrollar un marco regulatorio claro para las empresas de tecnología financiera (fintech) y los activos digitales.
La evaluación del Fondo Monetario Internacional deja un balance claro para Costa Rica: si bien el país ha logrado cimentar una base macroeconómica estable, su resiliencia a largo plazo dependerá de la capacidad para ejecutar las reformas estructurales pendientes.
