25 enero

WASHINGTON. La actividad económica aumentará en 2019 a un ritmo menor al previsto en América Latina y el Caribe y la incertidumbre política podría desalentar las perspectivas de crecimiento, señaló el viernes el Fondo Monetario Internacional.

El economista jefe para América Latina del FMI, Alejandro Werner, atribuyó la ralentización principalmente a la caída en los precios de materias primas generadas por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/Luis Cortés/RML
El economista jefe para América Latina del FMI, Alejandro Werner, atribuyó la ralentización principalmente a la caída en los precios de materias primas generadas por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/Luis Cortés/RML

El organismo ajustó a la baja su proyección de crecimiento regional para 2019 a 2%, dos décimas por debajo de lo que había previsto en octubre, y bastante rezagado al 3,5% estimado para la economía global.

El economista jefe para América Latina del FMI, Alejandro Werner, atribuyó la ralentización principalmente a la caída en los precios de materias primas generadas por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

Werner apuntó que la deuda pública se mantiene en una trayectoria ascendente -excepto en Argentina- pese a que cerca de la mitad de las economías en la región redujeron en 2018 sus déficits como porcentaje de su producto interno bruto.

Werner señaló que las perspectivas regionales se ven amenazadas ante el aumento de la incertidumbre política en Brasil, México, Argentina y Venezuela.

El experto pronosticó que la economía brasileña crecerá por encima del 2% por primera vez desde 2013, pero señaló que la confianza de los mercados podría deteriorarse si no prospera una reforma al sistema de pensiones.

Las proyecciones de crecimiento para México se revisaron a la baja al 2,1% este año debido a la incertidumbre respecto a las políticas del nuevo gobierno.

“La confianza de las empresas en México podría verse socavada si se expande el rol del sector público en la economía, si se deteriora la posición fiscal o si surgen dificultades con respecto al nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá” , escribió en la página web del FMI.

El economista estimó que la economía argentina se contraerá este año 1,7%, aunque a partir del segundo trimestre pudiera ocurrir una recuperación gracias al plan acordado por el gobierno de Mauricio Macri con el FMI el año pasado, pese a la incertidumbre que acompañará a los comicios presidenciales previstos para octubre.

En cuanto a Venezuela, Werner dijo que el 2019 será otro año de contracción de dos dígitos tras haber decrecido 18% en 2018, lo cual elevaría la caída acumulada desde 2013 por encima del 50%. Esto, dijo, intensificará la hiperinflación y la emigración.

“La economía venezolana hoy es menos de la mitad de lo que era en el 2013” , señaló en conferencia de prensa.

El FMI esperará hasta abril para revisar sus pronósticos de octubre, según los cuales la hiperinflación podría ubicarse en los 10 millones por ciento este año.

Werner dijo que el Fondo “sigue el posicionamiento de sus países miembros” sobre reconocer o no al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

“Entonces estamos monitoreando exactamente cuál ha sido y cuál va a ser este posicionamiento en los próximos días” , precisó.

Estados Unidos y otros 15 países de las Américas han reconocido públicamente a Guaidó, pero no así otros miembros influyentes del FMI como China y Rusia.

El FMI rehusó comentar si ha mantenido contacto alguno con Guaidó o con funcionarios afines al gobierno de Nicolás Maduro desde que Guaidó se declarase presidente interino el pasado 23 de enero.

La posición del FMI contrasta con la del Banco Interamericano de Desarrollo, cuyo presidente Luis Alberto Moreno publicó en twitter que “El BID manifiesta su voluntad de trabajar con el Presidente Interino de Venezuela, Juan Guaidó @jguaido, para asegurar la continuidad de nuestro apoyo al desarrollo del pueblo venezolano” .